“Se incendió la mitad de la empresa, pero vamos a seguir trabajando…”
El titular de la empresa, Agustín Giovanoni, ya transcurridos un par de días del siniestro, dejaba a Semanario Progreso Al Día sus impresiones.
Al ser consultado sobre como impactó en la empresa el siniestro ocurrido el pasado lunes, manifestaba que “lo tomamos con dolor, no solamente yo sino a todos los que trabajan acá, y bueno, también con sorpresa porque teníamos las medidas de seguridad correspondientes, con la habilitación de bomberos, hidrantes, tanques de agua, etc”.
Al preguntarle sobre el alcance de las pérdidas, al tratarse de un galpón muy grande, indicaba que fueron “1.500 metros cuadrados, donde había unos 700 mil kilos de lana adentro, que es un volumen muy grande”.
Con respecto a cuánto dinero equivalía ese volumen de lana, expresaba que “unos 3 millones de dólares”;confirmando que existen seguros de la empresa y de los clientes que traen la lana.
Con relación a cómo trabaja la empresa, indicaba Givanoni que “acá se hace la façón de esa lana, hacemos la clasificación y el enfardelaje de esa lana para la exportación, de acá sale directo al puerto, se embarca en los contenedores directamente para el puerto…”
Sobre la mano de obra que ocupa la empresa, indicaba que “es variable, pero en este momento había 35 personas trabajando…”
Sobre si la empresa puede seguir trabajando pese a que se perdió una parte muy importante de la infraestructura, señalaba su propietario que “se incendió la mitad de la empresa, pero vamos a seguir trabajando, va a ser difícil con la mitad hacer lo mismo pero trabajaremos más. Intentaremos seguir trabajando, esto se hizo con trabajo y se va a salir con trabajo…”
Al preguntarle sobre la antigüedad de la empresa, expresaba Agustín Giovanoni: “La barraca está instalada desde hace muchísimos años, pero la empresa es nueva, tiene ocho años en funcionamiento, con la experiencia de muchos años atrás, porque la gente que venía de hace muchísimos años atrás con la empresa y el personal de la empresa vienen trabajando desde hace muchísimos años atrás, esta fue una barraca histórica de la zona”.
Nos decía que “acá la gente que trabaja en su mayoría es del barrio; y nadie va a perder su trabajo por esto, por esto no va a dejar de trabajar, lo único que nos deja sin trabajar es si no tenemos mercadería, la única forma es esa”.
El titular de la empresa acotaba que “además del galpón y la lana también hay maquinaria que se incendió. Hay una prensa hidráulica importante que se ha perdido en forma parcial, se va a recuperar, y también un montacargas, así como las instalaciones de baños, oficinas, comedor del personal …” Pero rápidamente, al preguntarle cuando se podía volver a poner en rodaje la empresa, indicaba: “La semana que viene”.
Pese a la dimensión de las pérdidas, que son muy importantes y están a la vista, nos encontramos con un empresario relativamente optimista, y eso creemos que es positivo… Por la propia empresa, por los trabajadores y por todo un barrio, que en cierta forma vive en torno a la antigua barraca de lana.
También nos solicitaba que no sacáramos solo fotos a lo que se incendió, sino también a la mercadería y a las instalaciones que quedaron intactas, lo que va a permitir seguir trabajando a la empresa. Tal vez por aquello de ver no solo la mitad del vaso vacío, sino valorar la mitad del vaso lleno…