Ricardo Masculiatte, un granjero de Juanicó, más precisamente de Rincón del Gigante, con mucha experiencia como fruticultor, encontró en la producción de una fruta nativa la motivación para seguir adelante; protagonizando una curiosa historia que puede decirse comenzó en la casa de su suegra, donde había un árbol de guayaba.
Entre febrero y marzo, los viñedos uruguayos viven uno de los momentos más esperados del año: la vendimia. Es la época de cosechar la uva, pero también de celebrar el cierre de un ciclo de trabajo y el comienzo de otro, marcado por la transformación de ese fruto en vino. Por eso, históricamente, la vendimia es una fiesta: agradece a la tierra, reúne a las personas y pone en valor tradiciones que combinan saber, tiempo y disfrute.
En una economía donde los grandes rubros agroexportadores suelen llevarse el protagonismo, existe una cadena productiva que, aunque muchas veces subestimada, genera un impacto económico, social y alimentario de enorme relevancia para el país: la cadena hortifrutícola.
En mayo inician los vencimientos de los créditos con República Microfinanzas librados durante la seca y hay preocupación de productores por acumulación de pagos; para el sector hortifrutícola el volumen es de unos 11 millones de dólares solo con Microfinanzas.
El pasado jueves 3 se realizó el lanzamiento del 2do. Festival Nacional de la Manzana, evento que tendrá lugar el próximo 12 de abril.
El mismo se desarrolló en el establecimiento frutícola de la familia García- López donde estuvieron presentes el Director de Desarrollo Rural de la Intendencia de Canelones, Ing. Pablo González, el Presidente de la Junta Departamental de Canelones, Daniel Pereira, y el alcalde del municipio de Juanicó, Darío Pimienta.