|
03/03/2013

Rapiña a mano armada en Manjar Canario

El pasado viernes 22 a la tarde, la empresa Manjar Canario ubicada en Ruta 5 vieja Km 30; fue víctima de una rapiña a mano armada. La empresa gira en el rubro de industria confitera, con la fabricación de la más completa variedad de masas, postres y a ...

El pasado viernes 22 a la tarde, la empresa Manjar Canario ubicada en Ruta 5 vieja Km 30; fue víctima de una rapiña a mano armada.

La empresa gira en el rubro de industria confitera, con la fabricación de la más completa variedad de masas, postres y alfajores; que son comercializados fundamentalmente al por mayor a distribuidores.

Sobre este hecho, dialogamos con Moisés Silva y su esposa Lourdes Camejo, propietarios de la empresa.

 

Moisés Silva: “Le apuntaron con un arma a mi esposa, y cinco minutos antes estaba mi chiquita de 3 años allí, eso me sigue dando vueltas en la cabeza…”

 

P.al Día- El día viernes les tocó vivir una situación complicada…

Moisés Silva- Sí, la situación fue difícil, en el momento del robo no me di cuenta de nada. Nosotros estábamos trabajando cerquita del lugar donde fue el robo con tres o cuatro muchachos. Yo supe cuando Lourdes vino llorando y gritando para el fondo “me robaron, me robaron”, y el temor más grande es que había sido con un arma de fuego, que eso es lo que más preocupa y lo que más me sigue dando vueltas en la cabeza. Incluso cinco minutos antes estaba mi chiquita que tiene 3 años ahí en el mostrador, porque ella anda acá a la vuelta. Incluso mi señora no quería trabajar más, pero hay que seguirla llevando, no queda otra.

P.al Día- No está fácil trabajar…

Moisés Silva- Uno la va luchando para seguir adelante, con montones de problemas de todos lados, y que te pasen estas cosas te dejan mal. Ahora en casa sentís una moto y yo que se… a lo que se llevaron un poco de dinero pueden pensar que todos los días hay dinero, ya quedas con el temor.

P.al Día- ¿En ese momento tu señora estaba sola en el mostrador?

Moisés Silva- Eran cerca de las 5 y media de la tarde, había dos distribuidores que estaban cargando, estaba la camioneta afuera y otra señora que estaba en el mostrador, la puerta estaba entreabierta. Nosotros abrimos la puerta solo cuando vienen clientes, porque se trabaja con distribuidores. A los muchachos que estaban afuera los intimidaron, les apuntaron y les dijeron que se callaran la boca, y ya entraron directo a Lourdes, como que tenían bien claro como se manejaba el comercio.

P.al Día- Eran dos personas en una moto…

Moisés Silva- Sí, eran dos en una moto, uno de ellos se quedó afuera con la moto encendida, no la apagó en ningún momento, y el otro entró directo a Lourdes y le pidió la plata, fueron segundos y después salieron volando.

P.al Día- El riesgo es que uno no sabe cómo puede reaccionar o por algún movimiento capaz que piensan que uno va a agarrar un arma…

Moisés Silva- O como podían haber reaccionado si de repente aparezco yo, que muchas veces voy al mostrador a preguntarle algo a mi señora. Y lo otro que hubiera pasado si Lourdes en ese momento no hubiera tenido dinero, no se como hubieran reaccionado, porque muchos días pasa que de repente no viene ningún cliente. Acá no es un negocio que esté permanentemente entrando gente, sino que de repente pasa un día y no se maneja dinero, no se que hubiera pasado, son situaciones horribles… o si yo hubiera entrado y encuentro un tipo apuntándole con un arma a mi señora, no sé cómo hubiera reaccionado. Dentro de todo me quedo tranquilo que nadie salió lesionado, ni los muchachos que estaban afuera, nadie, porque se fueron y chau, pero te queda esa gran duda y ese gran temor de no saber a veces como enfrentar un hecho así.

P.al Día- Ustedes piensan que esta gente cayó de casualidad o que conocían el lugar…

Moisés Silva- Como te voy a decir, yo no apunto a nadie, para mi conocer conocían la situación. Nosotros somos un comercio que trabaja a puerta cerrada, que solo se abre a los clientes y que justo entró cuando estaban clientes, porque si vienen en un momento a puertas cerradas tienen que tocar timbre, preguntás quien es, pedís datos… igual capaz que entran, pero como que tenían bastante claras las cosas, para mi que fue alguien que la tenía clara porque había estudiado días antes, que conocía el funcionamiento de la empresa acá. Y ahora te queda la duda, la bronca, el temor, la rebeldía.

 

“Uno trabajando con mil sacrificios, para que vengan dos personas y te lleven lo que con tanto sacrificio y trabajando dignamente vos haces…”

 

P.al Día- Y también el monto que se pierde, que se hace con sacrificio…

Moisés Silva- Y eso duele, porque era el dinero que yo tenía para pagarle a los operarios al otro día. Eso te indigna, pero bueno, está, lo principal es que nadie salió lesionado. Nosotros la teníamos clara que si pasaba algo así, porque uno piensa que le puede pasar, habíamos hablado con mi señora de que si pasaba algo así se le daba lo que tenga.

Acá gracias a Dios yo hace ocho años que estoy acá y nunca habíamos tenido problema, de repente raterías; pero nunca con un arma, lamentablemente. Y justo el viernes había una reunión por la seguridad en el barrio, y me robaron dos horas antes y no te dan explicaciones, vamos a ver que pasa.

P.al Día- ¿Está muy difícil la seguridad en el barrio o normal?

Moisés Silva- Está difícil porque han robado varios comercios, dos o tres a mano armada, como que cada vez se hace más frecuente ese tipo de delitos que no son raterías. Cuando te entran con un arma es porque están decididos a cualquier cosa, ahí tenes que temer porque es la vida tuya o la del otro, está complicado, y esto no era tan frecuente hace un tiempo atrás, se está haciendo más común ese tipo de delitos.

P.al Día- En lo personal sos partidario que la persona tiene que defenderse, tener arma o no?

Moisés Silva- Yo si pongo en peligro o en riesgo la vida de las personas que conozco o de un cliente jamás haría nada, yo no voy a arriesgar la vida de un cliente, de mi señora, de mis hijos, de un familiar, jamás… pero si estoy solo no sé lo que puedo hacer, si estoy solo y puedo defenderme es otra cosa. No arriesgaría la vida de otras personas, la mía no se hasta donde no la arriesgaría. Nunca me ha tocado vivir una situación así, pero si yo veo una persona que me está sacando lo mío o quiere hacerle daño a lo mío arriesgaría muchas cosas. No es tan fácil, ahora si tienen a mi señora encañonada, a mi hija encañonada jamás movería un pelo… pero solo no sé, yo haría justicia por mano propia si fuera yo el que de repente le pasa algo.

P.al Día- ¿Algo más que quieras agregar?

Moisés Silva- No, nada más, te agradezco que hayas venido. Hay inseguridad y el temor está porque por algo se hizo esa reunión la semana pasada, justo coincidió porque no soy yo solo, es todo el barrio de repente que estamos arriesgando un montón de cosas. De repente uno trabajando con mil sacrificios y para que, para que vengan dos personas y te lleven lo que con tanto sacrificio y trabajando dignamente vos haces.

 

Lourdes Camejo: “Cuando me apuntaban, lo primero que se me pasó por la cabeza fue la niña…”

Si bien no se mostraba muy proclive a hablar sobre el tema públicamente, Lourdes finalmente accedió a contarnos la dramática experiencia que le tocó vivir.

 

P.al Día- Cómo sucedió el hecho del pasado viernes?

Lourdes Camejo- Bueno, yo estaba escribiendo sobre el mostrador, estaba atendiendo una muchacha y había otro corredor afuera en un camión, y siento que me dicen “la plata”… levanto la vista y era uno apuntándome con un arma, y yo como desesperada no encontraba la riñonera porque creí que me enloquecía.

P.al Día- Te apuntaron directamente a vos…

Lourdes Camejo- Sí, fue horrible, encontré la riñonera, le dije “no me hagas nada” y se la tiré, y salieron volando.

P.al Día- ¿Era un muchacho joven? o no llegaste a verlo mucho.

Lourdes Camejo- Sí, de unos veinte años, con el casco en la cabeza pero levantado.

P.al Día- Y el tipo de arma que era tenés idea?

Lourdes Camejo- Era un arma chiquita, no sé, la mujer decía que era un arma calibre 22.

P.al Día- En el momento que te estaban apuntando que se te pasó por la cabeza?

Lourdes Camejo- Y en ese momento se me pasó por la cabeza la niña, porque mirá si estaba la niña conmigo, yo que hago?, y después que se fue, por un lado la tranquilidad o el afloje de decir “no me hizo nada”, y el dolor por el dinero que uno se rompe el alma trabajando y se la llevó un tipo en dos segundos, y con la falta que hace.

P.al Día- ¿Qué reflexión te deja todo esto?

Lourdes Camejo- Y miedo, porque ahora vivo encerrada por todos lados, atiendo a la gente a puertas cerrada, abro la puerta salgo yo misma a vigilar que no venga nadie, porque no sé, me quedó una sensación de inseguridad.

P.al Día- ¿Ya tenías esa sensación de inseguridad?

Lourdes Camejo- No, nunca se me cruzó por la mente, eso no, a veces uno decía pueden venir, pueden venir, pero esas cosas así de repente no. Ahora me paso mirando porque veo las motos sin matrícula y sin nada, y me paso como loca mirando por la puerta, y hay un montón de motos sin matrícula. Ahora ya uno se quedó con eso, el sábado fui a hacer mandados a Progreso y veía alguna cara rara y quedaba media ahí, porque ya tenés miedo de andar hasta con la cartera, tenés miedo de todo, la verdad que te da un susto bárbaro.

P.al Día- Mas aún cuando la chica a veces anda con ustedes…

Lourdes Camejo- Claro, antes uno pagaba para que la cuiden, pero uno se tiene que ir achicando de un lado y del otro, y ella pasa mucho tiempo con nosotros. Ahora tengo que buscar una solución para que no esté más ahí.

P.al Día- ¿La actuación de la policía como fue?

Lourdes Camejo- Demoraron, para mi siempre demoran, y las preguntas que te hacen en ese momento no sé, son tan sin sentido… pero está, porque capaz que si fueran un poco más rápido algo más se podría hacer.