Matan un vacuno y su cría en el Tambo García
Un nuevo abigeato se produjo en un establecimiento rural de la zona, en este caso fue en el Tambo García, ubicado en Camino Chopin y Camino Carámbula.
El hecho se produjo en la madrugada del viernes 5, en la que los delincuentes contaron con la complicidad de la inestabilidad del clima, con lloviznas y mucha humedad, lo que dificultaba una normal visibilidad.
“Medidas tiene que tomar la justicia, le pegás un tiro a uno y hay que pagarlo por bueno. Habría que preguntarle a la Jueza que hacer si agarras uno carneando una vaca en tu campo…”
Federico García nos contaba que “en la mañana nos dimos cuenta que nos carnearon una vaca que estaba preñada, pesaba como 400 kilos la vaca y estaba pronta para dar cría, le faltaría a ese ternero unos quince días para dar cría… Para mejor era una ternera.”
Sobre la forma en que carnearon el animal, manifestaba indignado que “le pegaron un marronazo, acá donde los animales comen y se arriman al reparo. Les sacaron los cuartos y nada más, para destrozar; le sacaron las pulpas, le dejaron los brazuelos, los garrones, le dejaron todo… por la forma de carnear no es gente vaqueana…”
Sobre el valor que puede tener este animal, García decía: “Yo estimo que unos 1.500 dólares, es una vaca de casi 400 kilos y una ternera a punto de nacer. Menos de eso no vale…”
Ante la consulta si es una situación que se da muy seguido, manifestaba que “sí, acá en la zona se da bastante. Parecía que había aflojado un poco, ha pasado con cerdos también… los han agarrado y los jueces los sueltan. Si los jueces no toman medidas en el asunto vamos a trabajar para los piches…”
Sobre la modalidad que utilizan los malvivientes, señalaba que “acá estamos cerca de la orilla de la calle, a unos 100 metros, deben dejar un vehículo en la calle y cargan la carne el alguna bolsa. Acá no hay mucho vecindario cerca tampoco, uno trabaja todo el día y de noche no está para andar cuidando. Poner sereno es imposible, son muchos bichos, cuando cuidas unos te roban por el otro lado”.
Sobre el hurto de cerdos, que se da aún con más frecuencia, Federico García manifestaba: “Se los llevan de arrastro, vienen camionetas a buscarlos y los cargan, los llevan hasta el alambrado de arrastro y los cargan. Los cerdos están más cerca de las casas pero los roban igual”.
Sobre este hecho agregaba: “En este caso fue una noche de cerrazón, de garugas, una noche complicada. Lo que pasa es que duermen todo el día ellos y esperan a la noche, y están al alpiste… Estos de campo no tienen ni noción, la vaca mire como la degollaron, le pegaron un puntazo y calló porque estaba repesada para dar cría sino ni cae. El ganado está comiendo fardo seco y lo agarran ahí, con un lazo o algo y le encajaron un marronazo…”
En cuanto a que si piensan tomar algunas medidas, respondió con firmeza: “Medidas tiene que tomar la justicia, le pegás un tiro a uno y hay que pagarlo por bueno. Habría que preguntarle a la Jueza a ver que hacer si agarras uno carneando una vaca, ¿que hacés?”.
Respecto a la actuación de la policía, reconoció que “cuando uno les avisa ya no hay mucho para hacer, pasaron varias horas. Qué van a hacer? vinieron y tomaron los datos y está. Hay que agarrar los lugares que venden la carne. En este caso llevarían para comer, pero todo ese ganado que roban en Los Cerrillos y toda esa zona, en todos lados tienen que haber carniceros metidos en esto, porque tanta carne no van a comer”.
Nos comentaba que “esto se da en todos lados, son los lamentos de los productores por el abigeato. Roban cerdos, ovejas, vacunos y caballos también… Acá los caballos quedan todos adentro, pero se llevan si. No queda otra que seguir, en este caso son dos animales y más una hembra que tiene mucho para dar. Nosotros con el tambo remitimos leche a Conaprole, mi abuelo fue uno de los fundadores, y hay que seguir…”
Más allá del trago amargo, de la pérdida de capital de trabajo y la indignación que genera que te maten un animal así; el productor “está curtido” por las adversidades y la sigue peleando día a día, trabajando de sol a sol… En este caso, el tambo que comenzaran los hermanos Manuel y Justo García, lo continuara Luis García, ahora su hijo Federico… y ya está el pequeño Franco, dando sus primeros pasos en el campo.