Senadores del Frente Amplio buscan aprobar la legalización de la marihuana en octubre.
La bancada de senadores del Frente Amplio se reunió la semana pasada y resolvió votar el proyecto de regularización del comercio y consumo de marihuana a fines de octubre. El proyecto aprobado en agosto por la Cámara de Diputados, con 50 votos a favor contra 46, establece el control por parte del Estado sobre la importación, producción, adquisición, almacenamiento, comercialización y distribución del cannabis.
Para conocer más detalles sobre este proyecto, conversamos con Sebastián Sabini, diputado del Frente Amplio por el MPP. Sabini explicó que el proyecto busca combatir el narcotráfico, mejorar la salud de los usuarios y proteger sus derechos. En este camino hacia la regulación se genera el Instituto de Regulación y Control del Cannabis que otorgará licencias para producir, distribuir y vender el producto. Así, el proyecto no sólo establece la venta, sino también la posibilidad del autocultivo -con un máximo de seis plantas por usuario- y los clubes de membrecía, modelo tomado de la experiencia de zonas autónomas de España.
Según datos de la Junta Nacional de Drogas, 25 mil personas consumen marihuana diariamente en nuestro país; unos 100 mil la consumen en forma mensual y alrededor de 180 mil personas consumen marihuana al menos una vez al año.
El proyecto de regulación del mercado de cannabis estaba incluido dentro de las quince medidas presentadas por el Poder Ejecutivo para la mejora de la convivencia ciudadana. “Nosotros pensamos que hay un aspecto que tiene que ver con la seguridad y es, por ejemplo, cuando el narcotráfico combate por el territorio y produce enfrentamientos, delitos, homicidios, y eso termina afectando la sensación de seguridad que tiene la gente. Uno de cada tres presos que hay en Uruguay están relacionados con el narcotráfico. Por lo tanto la relación entre el narcotráfico y la inseguridad es indiscutible”, expresó Sabini, quien preside la comisión especial de Drogas y Adicciones del parlamento. Según él, la propuesta busca combatir el narcotráfico por medios diferentes a los que se han realizado hasta ahora, y entiende que “si países como Brasil o como México, que han intentado una guerra directa al narcotráfico no lo han logrado, pensamos que Uruguay tampoco estaría en condiciones de hacerlo”.
El proyecto establece, además, la venta de cannabis en farmacias, el cual no podrá superar los 40 gramos mensuales por usuario. “La venta de marihuana en las farmacias es una posibilidad como un espacio que tiene recursos humanos, infraestructura, y un software específico que permite proteger la identidad de los usuarios, y por lo tanto al estar distribuido en todo el país tiene una serie de fortalezas que permite asegurar que el aspecto de la distribución va a estar garantizado”, expresó el diputado.
Sabini cree que, de aprobarse finalmente el proyecto, se produciría la salida de unos 30 millones de dólares del circuito ilegal y, por lo tanto, de alimentar diferentes actividades ilícitas. Señaló también que la ley mejorará la salud de los usuarios de cannabis, “porque van a saber qué es lo que están consumiendo, vamos a tener menos estigmatización y por lo tanto eso va a implicar un acercamiento al sistema sanitario de los usuarios problemáticos en drogas. Y se va a asegurar los derechos de los usuarios en tanto se descriminaliza una actividad que, si bien hoy es legal en el sentido del consumo, no lo es en el sentido del acceso”, puntualizó.
Sin embargo, no todos los miembros del Frente Amplio se muestran conformes con el proyecto. El subsecretario del Interior, Jorge Vázquez se ha manifestado en contra de legalizar el comercio y consumo del cannabis. Entiende que Uruguay “no está suficientemente maduro para transitar este tipo de regulación”, y expresó que “Uruguay se da el lujo de poder discutir este tipo de cosas porque durante ocho años se dio la oportunidad de combatir al narcotráfico y al crimen organizado”, cosa que a su entender sucedió porque se encontraron “políticos honestos y policías comprometidos”.
Por otra parte, desde la oposición no están de acuerdo con el proyecto, y de hecho los diputados blancos y colorados votaron en contra. El diputado por el Partido Nacional Amin Niffouri habló con Progreso al Día y se mostró totalmente en desacuerdo con el hecho de que el Estado intervenga en la producción y distribución de la marihuana. De la misma forma, está en contra de que se pueda vender cannabis en las farmacias, y entiende que la creación de un instituto de contralor sólo derivaría en la creación de más aparatos burocráticos. Sin embargo se muestra a favor del autocultivo como una forma de eliminar una posible intervención estatal; “acompañamos el autocultivo porque el consumo de marihuana es legal”, puntualizó el diputado. No cree que esta ley pueda derivar en un aumento de la inseguridad ya que, según el diputado, “la seguridad es un todo, y lo que tiene que ver con la marihuana es una parte”; sin embargo Niffouri no cree que legalizando la producción y distribución del cannabis se pueda combatir el narcotráfico.
Progreso al día habló también con la diputada del Partido Colorado, Graciela Matiaude, quien señaló el deterioro intelectual y el daño irreversible en el sistema nervioso central de los consumidores como algunas de las razones por las cuales no aprueba la legalización del consumo de cannabis. “Mi decisión nada tiene que ver con una postura de partido, sino con mi convicción de que el consumo de marihuana es totalmente perjudicial para los jóvenes”, expresó. Según la diputada, aproximadamente el 60 por ciento de los adictos comienzan consumiendo marihuana y luego pasan a la cocaína o a la pasta base. “Es más probable que del cannabis se pase a la pasta base que viceversa, por lo que creo que lejos de disminuir el consumo estamos sumando adictos a nuestra sociedad”. Indicó además que en lugar de discutir sobre un proyecto que regulariza la producción, distribución y consumo de marihuana, “hubiese votado una ley que prevea, que eduque, que ayude y contenga a jóvenes, padres y familiares de aquellos que han caído en cualquier tipo de adición”. Matiaude no está de acuerdo con que se venda marihuana en farmacias, “si bien creo que el adicto es un enfermo, la marihuana no es un medicamento”, señaló. Entiende que será un riesgo para aquellos farmacéuticos que no la vendan, ya que “un adicto, fuera de sí” podría llegar a agredir al farmacéutico cuando no pudiera obtener la sustancia.
Farmacéuticos opinan
Ante la posibilidad de la venta de marihuana en las farmacias, los químicos hacen consultas legales para anteponer objeción de conciencia. La Asociación de Química y Farmacia del Uruguay expresó que la idea de la venta de marihuana en las farmacias va en detrimento de la imagen de estos centros de salud y en la confianza que les deposita la población. Los químicos farmacéuticos sostienen que deben brindar beneficios a sus pacientes, por lo que no se los puede obligar a vender sustancias que perjudiquen la salud.
Hablando con los farmacéuticos de Progreso, encontramos diversas opiniones. Algunos estarían de acuerdo en vender marihuana en sus farmacias ya que, según ellos, se dedican a vender medicamentos, y la marihuana se trataría de un medicamento como otros. De esta forma entienden que la venta de marihuana se haría sólo bajo prescripción médica, y que según las versiones que se manejan, la marihuana no estaría en poder de los farmacéuticos, sino que se les sería enviada la dosis necesaria luego de presentar una receta especial.
Sin embargo, otros farmacéuticos de la localidad se oponen rotundamente ante la posibilidad de la venta de cannabis. Según ellos, la venta de esta sustancia supone un riesgo para su seguridad. “Capaz que no tengo marihuana, vienen a pedirme y les digo que no tengo, igual me dan un palo y me matan”, opinó uno de estos comerciantes. Al contrario de lo que piensan otros farmacéuticos, sostienen que venden únicamente medicamentos y, a su entender, la marihuana no lo es. Si bien se busca su legalización para, entre otras cosas, disminuir el dolor causado por determinadas enfermedades, estos farmacéuticos sostienen que “antes no había esto, y sin embargo la gente se curaba o no, sin usar marihuana”, expresan.
Más allá de las opiniones, el partido de gobierno cuenta con los votos necesarios y todo hace pensar que el Senado aprobará el proyecto.