Con Rodrigo Fleitas
Un malevo en Texas
El pasado fin de semana miles de personas se movilizaron en todo el país con motivo del Día del Patrimonio que, como mencionamos en la edición anterior, este año tuvo como lema El Tango. Siguiendo con la temática, conversamos con un joven canario que ha llegado muy lejos gracias al tango.
Rodrigo baila tango hace más de diez años y, aunque lo considera un pasatiempo, es su pasión. Oriundo de Las Piedras, alguna vez estudió en Progreso y hoy lo hace en Estados Unidos. Con 26 años, ya cuenta con una larga carrera de la mano de la danza y ha recibido numerosos reconocimientos a nivel nacional e internacional. Si bien piensa regresar a Uruguay ni bien se gradúe de la Universidad de Blinn, en Texas, sostiene que “la vida es impredecible y uno nunca sabe dónde puede terminar”.
-¿Cuándo empezaste a bailar tango?
-Ya ni recuerdo con exactitud, creo que a los 13 años. Empecé a bailar folklore desde muy chico en la Casa de la Cultura de Las Piedras; luego tuve la oportunidad de ingresar al Ballet Folklórico Nacional y mi profesor, Yamandú Rodríguez, insistió en que debía aprender a bailar tango con una compañera que también integraba ese ballet. Sin duda Yamandú era un visionario. Le voy a estar eternamente agradecido por su sugerencia que sin duda me cambió la vida.
-¿Cómo reaccionó tu familia cuando decidiste bailar y cómo crees que te veía la gente respecto a tu elección?
-Mi familia siempre me apoyó. No hubiera podido lograr nada sin ellos, siempre me acompañaron a todos lados. De hecho, hoy en día también lo hacen. Creo que el apoyo de la familia es vital. Imagínate que a los 14 años viajé solo a Europa a bailar tango, si bien había gente del gobierno que nos acompañaba. Más allá de eso, mucha gente felicitaba a mis padres no por mi logro, sino por el coraje que ellos tenían por dejarme ir solo. Mi familia siempre confió en mí y me dio mucha independencia y soporte.
Los demás no sé cómo me veían, habría que preguntarles. Supongo que como algo novedoso, no es usual ver a un adolescente bailar tango.
-¿Cuándo comenzaste a bailar profesionalmente?
-Cuando comenzamos a bailar con María Noel Sciuto, actual Campeona Mundial de Tango. En el año 2010 ganamos el Campeonato Nacional de Tango y fuimos al Mundial de Tango a participar, quedamos entre los veinte mejores del mundo. Ese año empezamos a viajar a Buenos Aires con frecuencia y allí pudimos contactarnos con artistas de primer nivel. Esto nos ayudó a crecer mucho y a ver una realidad completamente distinta a la que habíamos visto hasta el momento. En Argentina sí se puede vivir del tango.
-¿Cómo conjugas el baile con el estudio?
-Creo que conjugo bien las dos actividades. Tengo muy claro que es necesario estudiar. Si bien bailar es lo que verdaderamente me gusta hacer, es necesario tener una carrera. En Uruguay no se puede vivir del baile. De todas maneras, yo no me puedo quejar. La danza me ha dado muchas satisfacciones y gracias a ella he podido ahorrar algo de dinero, dinero que hoy utilizo para pagarme los créditos en la Universidad.
-¿Así que podrías considerar al tango como un pasatiempo?
-Siempre lo consideré un pasatiempo, no creo que este menospreciándolo por considerarlo de esa manera. La realidad es que no se puede vivir de la danza, aunque eso es muy relativo y depende de la visión de cada uno.
-¿A dónde te ha llevado el tango?
-Gracias al tango he podido conocer todo nuestro país pero también el extranjero. Bailé en España, Italia, Australia, Nueva Zelanda, Brasil, Argentina, Chile y también en ciudades majestuosas de los Estados Unidos que nunca imaginé conocer como New York, Miami, San Francisco, Los Ángeles y Washington. Como te decía, el tango me ha dado mucho.
-¿Te parece que el tango está bien posicionado a nivel nacional e internacional?
-Creo que el tango uruguayo está bien posicionado a nivel mundial. Con esto me refiero a los artistas uruguayos que hacen al tango. Hay excelentes orquestas, cantantes y bailarines, el mayor exponente en materia de danzas es, sin duda, María Noel. Sin embargo, el mundo no identifica a Uruguay con el tango. Sí a Argentina, ellos son los dueños del tango y no está mal que así sea; invierten mucho tiempo y dinero en esta actividad y sin lugar a dudas, sus iniciativas hacen crecer al tango exponencialmente. Los Uruguayos somos distintos, no nos involucramos demasiado con las cosas, quizá no somos tan fanáticos. Lo valoramos, pero no con el fervor con el que los argentinos valoran al tango.
-¿Crees que tiene suficiente apoyo y repercusión en nuestro país?
-Sí, creo que el tango tiene apoyo. En Montevideo hay mucha gente que se relaciona con el tango, que ama al tango y que vive de él. Desafortunadamente, esto no tiene la repercusión que debería tener.
-¿Qué te pareció que este año el Día del Patrimonio haya girado en torno al tema del tango?
-Me parece excelente porque promueve que se difunda. El tango es parte de nuestra cultura y nos identifica como uruguayos.
Hace unos días tuve que hacer una tarea para una de las materias de la Universidad y elegí al tango como propuesta. Mis profesores y mis compañeros quedaron fascinados; lo que buscaba con mi propuesta era que se involucraran con el tango y con nuestra cultura, el tango tiene mucho para ofrecer: oportunidades laborales, viajes o simplemente hacer lo que a uno le gusta sin esperar nada a cambio más que pasar un buen rato. Es necesario que los jóvenes uruguayos se involucren con el tango. Hay que romper con el prejuicio de que el tango es una actividad para gente mayor.
-¿Le dirías algo a las autoridades para mejorar o promover más esta danza?
-A las autoridades gubernamentales, así también a las municipales o locales, les diría que apoyen aún más al tango. Seguramente lo hacen como pueden. La realidad es que hay otras prioridades en la lista. Sin embargo, nosotros tenemos mucho potencial, mucho para hacer y no lo aprovechamos como deberíamos. Las Piedras es un fiel ejemplo. Es la cuidad de Julio Sosa, uno de los mejores cantantes de Tango de la historia. En Las Piedras se debería de organizar un Festival Nacional del Tango, pero para eso es necesario invertir en tiempo y en dinero. Buenos Aires lo hace todo, tienen un Festival Mundial de Tango que lo organiza el Gobierno de la cuidad y recaudan millones. Nosotros deberíamos tomar eso como ejemplo y hacer lo mismo. Tenemos infraestructura: el Parque Artigas o el Hipódromo de Las Piedras. Solo hacen falta ideas y organización. Yo sueño con un festival donde participen las mejores orquestas de tango de Uruguay, que hay muchas y muy buenas, cantantes, bailarines y algún invitado del extranjero. También se pueden organizar milongas multitudinarias, que es un excelente espacio para interactuar y conocer gente nueva en un ambiente sano y divertido. Creo que es eso lo que la gente quiere. De esa manera se van abriendo nuevos caminos para las nuevas generaciones, no hay que olvidarse que en algunos países el arte es una Industria. Tendríamos que tener eso como meta.