|
08/12/2013

Ceda el paso

Vecinos de Progreso buscan soluciones para disminuir el número de accidentes de tránsito. Ceda el paso   “Queremos concientizar a la sociedad, demostrar que la comunidad de Progreso está unida, trabajando por una solución”. Ese fue el mensaje ...

Vecinos de Progreso buscan soluciones para disminuir el número de accidentes de tránsito.

Ceda el paso

 

Queremos concientizar a la sociedad, demostrar que la comunidad de Progreso está unida, trabajando por una solución”. Ese fue el mensaje que se pretendió dar en la reunión celebrada entre vecinos de Progreso, organizada por las comisiones de Villa San Pedro y Escuela 201. Más de veinte personas se dieron cita en uno de los salones de la escuela, donde se desarrolló el encuentro de vecinos y representantes de distintas instituciones interesados en solucionar los problemas de seguridad vial que existen en nuestra localidad.

 

La sub directora de la Escuela explicó que el objetivo de la reunión era lograr un compromiso de toda la comunidad para mejorar el tránsito. Además señaló que el tema de la seguridad vial no sólo tiene que ver con esa zona, sino que trasciende a toda la ciudad. “No es un problema de la escuela, es un problema de todos”.

El presidente de la comisión de villa San Pedro, Alejo Pérez, explicó que ambas comisiones comenzaron a trabajar a raíz de los accidentes que se sucedieron en nuestra ciudad en poco tiempo. Para Alejo este es un tema que se está yendo de las manos y debe ser encarado seriamente.

El tema de los accidentes de tránsito en Progreso ya había sido discutido en la Mesa de Convivencia y Seguridad Ciudadana un mes antes de que ocurriera la tragedia que tuvo como protagonista a la pequeña de once años en el kilómetro 30.

Si bien se trató el tema del tránsito a nivel local, la reunión se focalizó en la peligrosidad del cruce de Avenida Artigas y Simón Bolívar, en el kilómetro 30. Alrededor de esta zona se localiza la Escuela 201, un centro Caif, una sociedad médica y varios comercios a ambos lados de la calle principal. Así, son muchos los niños y adultos mayores a los que se les dificulta circular y cruzar la calle principal densamente transitada durante todo el día.

Quizá el problema más grave y el que detenta mayor peligro, principalmente para los peatones, sea que en este cruce del kilómetro 30 prácticamente no existan esquinas y los autos que doblan desde Avenida Artigas hacia Simón Bolívar, o viceversa, salgan del asfalto y transiten por el balastro, sobre lo que sería una suerte de vereda. Esto resulta más peligroso aún cuando, en el momento en que un ómnibus se detiene en la parada para permitir el descenso de pasaje, son varios los autos que pasan por la derecha del mismo, lo que ha podido ocasionar varios accidentes. Por esta razón, algunos vecinos manifestaron a la alcaldesa la necesidad de estructurar dicho cruce, que podría llevarse a cabo con la creación de un cordón que impida a los vehículos circular por el balastro.

Por otra parte, se hizo notar la falta de señalización en el lugar, donde no se indica el cruce de escolares ni existe ninguna cebra que, de alguna manera, ampare al peatón. En referencia a esto el Edil Departamental Gustavo Maeso, informó que hace un año elevó a la Intendencia de Canelones un informe sobre la problemática existente en todo el departamento en materia de tránsito y propuso en aquel momento la posibilidad de cambiar el formato de los carteles de señalización para que estos fueran aéreos, con una entrada hacia la calle, permitiendo una mejor visualización por parte de los conductores.

Se destacó además el pedido de la pintada de cebras: “la cebra tiene que estar acá y en cada una de las escuelas” puntualizó uno de los asistentes. La alcaldesa explicó que pintar cada cebra representa invertir unos $14.000 en pintura. Sin embargo aseguró que la cartelería no tiene costo y es sólo cuestión de trasladarla desde Canelones. Ante la falta de presupuesto denunciada por la alcaldesa durante toda la reunión, los vecinos propusieron que cada comisión podría intentar reunir los fondos para comprar la pintura.

Por otra parte, desde una empresa había surgido la iniciativa de donar, según su representante Enrique Harretche, hasta seis lomos de burro plásticos, fáciles de colocar. La alcaldesa rectificó que la empresa se comprometió a donar dos limitadores de velocidad, valor $40.000. Pese a estas diferencias Castro afirmó que los limitadores de velocidad estarían colocados en una semana, aunque advirtió que con el comienzo de la bituminización en estos días seguramente todos los barrios de Progreso soliciten la colocación de despertadores, lo que resultaría imposible.

Además varios vecinos coincidieron en que sería de gran utilidad la presencia de inspectores de tránsito ubicados en el kilómetro 30 algunos días en la semana, como forma de ordenar el tránsito en el lugar.

Los vecinos aprovecharon la oportunidad para pedir la señalización en la esquina de Santa Fé (calle donde se ubica la Escuela 201) y Simón Bolívar donde, según los padres, la circulación resulta bastante peligrosa para los niños. Además, Policía Comunitaria informó que ya se está  tramitando un pedido para carteles que señalicen el cruce de escolares en Avenida Artigas.

Frente a todos estos planteos, la alcaldesa se inclinó por aquellas “soluciones más prácticas” y reiteró que no hay presupuesto, por lo que aquellas propuestas más aventuradas y costosas podrían proyectarse para la legislatura de 2015. De esta manera se estaría implementando en las próximas semanas la colocación de limitadores de velocidad, señalización y presencia de inspectores de tránsito.

 

Campaña de concientización

Si bien el encuentro supuso un tendido debate en torno a la situación que atraviesa nuestra localidad en materia de seguridad vial, el tema original de la reunión era el de unirse y organizar una convocatoria de concientización a conductores y peatones, en la cual se distribuirán volantes para educar en materia de tránsito. En general los asistentes estuvieron de acuerdo en que el tema principal es formar a la gente: “Hay que enseñar al peatón, tenemos que educar”. Los asistentes sostuvieron que con esta movilización no se buscaría interrumpir el tránsito sino llamar la atención de quienes circulen por allí. Sin embargo la alcaldesa dejó constancia que, de realizarse esta movilización, los vecinos no tendrían apoyo de la Alcaldía, es decir que ante cualquier problema que hubiere en ese momento la responsabilidad recaería sobre los propios vecinos.

La movilización, que en un principio se desarrollaría el próximo martes 10 de diciembre, fue postergada hasta contar con todos los estudios y aprobaciones por parte de la Intendencia en la pintada de cebras y la colocación de limitadores de velocidad y señalización.

El debate alcanzado en la reunión arrojó dos puntos neurálgicos: la burocracia, con la lentitud de trámites que ella conlleva, y la irresponsabilidad en el tránsito por parte de toda la sociedad.

La seguridad vial es un tema que preocupa a toda la ciudad desde hace años y en los que se ha intentado avanzar, sin obtener muchos resultados. En esta oportunidad los vecinos del kilómetro 30 se preguntan por qué tuvo que morir una niña para que se empezaran a lograr las cosas y serán ellos mismos quienes certifiquen si realmente se consiguen.