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13/01/2014

Fuertes lluvias impactan negativamente en la ciudad; y llevan alivio a la granja…

Fuertes lluvias impactan negativamente en la ciudad; y llevan alivio a la granja… Las copiosas lluvias caídas en la jornada de este martes 7 de enero generaron en nuestra ciudad algunas inundaciones en fincas, terrenos anegados, desborde de cañadas ...

Fuertes lluvias impactan negativamente en la ciudad; y llevan alivio a la granja…

Las copiosas lluvias caídas en la jornada de este martes 7 de enero generaron en nuestra ciudad algunas inundaciones en fincas, terrenos anegados, desborde de cañadas y arroyos, puentes cortados, etc. Cabe destacar que el promedio de precipitaciones en la zona fue entre 80 y 100 mm. acumulados desde la madrugada hasta la media tarde.

Los sitios que tienen algunas complicaciones prácticamente se repiten en cada episodio climático de este tipo: un par de calles de Barrio Norte se cortan a media cuadra de Avda. Artigas, debido a que no hay salida del agua; algo similar sucede muy cerca de allí, del otro lado de la “ruta” en Villa Santa Rita, donde varios terrenos quedan anegados.

Otro lugar que presenta algunas dificultades es la “Calle del Medio” entre Durazno y Colonia, y la propia Colonia hasta Rca. Argentina, donde ante lluvias abundantes en corto tiempo se estancan las aguas y luego se van lentamente. Sin embargo en los últimos episodios de lluvias no ha sido el punto más crítico de la ciudad, que se ha trasladado hacia el barrio Villa Tálice y Maich, que siempre tuvieron dificultades, pero últimamente se han agravado por la no limpieza del arroyo y la obstrucción de desagües.

 

“Me dijeron que en cuanto se consiguiera la primer máquina era la prioridad; la verdad que no entiendo, pasaron tres años…”

 

Justamente desde Villa Tálice se comunicaba cono nosotros Edison Moreira, un vecino que sufre las consecuencias del desborde del arroyo (que si tiene nombre no se lo conocemos), y de la inadecuada evacuación de las pluviales que bajan con fuerza y en gran volumen desde buena parte de la ciudad. Al costado de lo que era la canchita del Huracán, las zanjas están obstruídas, sobre todo por la totora, que también ha invadido el propio cauce del arroyo, lo que hace que sea más lenta la circulación de las aguas. Pero también hay basura, y hasta vehículos abandonados…

Edison Moreira, que tiene su casa en la calle Ecuador y Los Pinos, del lado de la cañada, nos decía que “con la lluvia de hoy, por dos veces el agua estuvo a punto de entrar a la casa. La cañada en vez de correr por el curso normal ya corre por el fondo de mi casa, cuando llueve más fuerte se desborda hacia mi patio, se estancó ahí en el patio y hasta abajo del porche me va. De la puerta del frente la otra vez quedó a un centímetro, y hoy quedó a menos de un metro… Diez o quince minutos más de agua que hubiera seguido hoy era totalmente el agua adentro de la casa, todo, con materias fecales como te dije, de allá de la punta de los caños aquellos, porque el agua al no tener salida retrocede desde aquellos caños hacia acá…”

Agregaba que “le echamos mata yuyo a las totoras en la zanja, mi señora con la maquinita un día se calentó y echó mata yuyo, y la punta de la banquina la limpié yo, tuvimos una discusión entre nosotros porque yo no puedo hacer ese trabajo…”

Al preguntarle si había hecho gestiones en el Municipio, nos recordaba que “en este período al otro día que asumió la Alcaldesa ya estaba haciendo el reclamo, me dijeron que en cuanto se consiguiera la primer máquina era la prioridad… La verdad que no entiendo, primero era eso, entendí que debíamos esperar un poquito, fue pasando el tiempo, hace como un año y medio o dos años que vi una maquina del otro lado de la vía trabajando pero que eran privadas, que no la podían tocar, que estaban designadas para otros trabajos. Luego llegaron las máquinas nuevas a la Intendencia y pensamos «ahora sí…»; nada, ni pasaron por el barrio. Fui a preguntar y me dijeron que estaban haciendo un trabajo donde doblan los ómnibus, no se que línea de ómnibus, acá cerca, que tenían que tapar unos baches, en cuanto salieran de allí la prioridad era esta, venían para acá. Apareció otra máquina más que incluso estuvo en un taller aquí enfrente de casa, que la reparó Jorge, quedó impecable, vi otra en la calle, aparte la veía en el campo ahí en un montón de tierra trabajando, y digo «son quince minutos ese pedacito en la punta de la calle para darle la salida al agua»”.

Al comentarle que el problema más grande parece ser que el arroyo está lleno de totoras y pajonales; y que eso llevaría mucho más tiempo, Edison Moreira expresaba: “Sí, claro. Habría que limpiar todo el arroyo, no solo acá enfrente sino para abajo, cerca del cruce con Camino Las Tropas (Brasil). Al puente que está allí en la entrada de la quinta de Acevedo, el agua le pasa por arriba. Acá bajan todas las aguas de Progreso, de la calle Ana María Yaner se junta todo y bajan, y como no tiene salida viene para atrás, el agua de Los Ingleses y todo eso por atrás de Vialidad, todo eso corre por el monte Los Ingleses, de Los Manzanos baja por al lado de la garita a la cañada. De Villa Alegría, si te parás cerca de los árboles del otro lado, de allá arriba es una cascada, sentís un río de agua que corre por la quinta. Todas las aguas de Progreso vienen para acá, y toda la mugre también...”

Al preguntarle si le han argumentado que por ser una quinta privada no pueden entrar las máquinas a limpiar la cañada, Moreira manifestó: “Sí, algún comentario me hicieron; pero sin embargo en el gobierno de Argüello como Secretario de Junta, vino una máquina del ejército, la limpió, y esa limpieza se puede decir que duró toda la administración que el estuvo y casi el primer año de esta administración. Era para hacerle mantenimiento, el mismo me dijo «cada dos años una pasadita y la mantenemos siempre limpia», en todos lados, siempre es conveniente por la mugre que cría, la mugre que trae el agua que se va generando, acumulando”.

Al comentarle que también se ven perjudicados con esta situación varios vecinos de Villa Maich, respondía: “Perjudicando?, los está matando en vida, un día de estos aparece una persona ahogada o que se pegó un tiro, los está matando. Esto es obra de la intendencia, porque usted cuando va a un arroyo, un canal que pasa por un predio privado que no se puede tocar, eso la intendencia para que está, un vecino no va a entrar a prepo, la intendencia es la que toma los recaudos”.

Agregaba que “muchas veces se habla que no se hacen obras porque la gente no contribuye, porque se deben contribuciones; en mi caso hace treinta años que la pago yo, que me encargué porque mamá falleció y se hizo la escritura, y te puedo decir que la pago por adelantado, en enero cuando sale ya la primer cuota pago todo el año. Tengo descuento por buen pagador, por pagar al contado y ahora por jubilado, el impuesto escolar también desde que salió al día, todos los impuestos están al día”.

Recordó que trabajó “veinte años en la Junta Local de Progreso, nunca tuve una queja de ningún contribuyente que lo haya atendido mal, ni de ningún jefe, ni amonestación verbal tampoco, menos sumario, el legajo está impecable, por ahí estará archivado…”

Y agregó que “alguien tiene que mandar en la intendencia, o tiene que llegar a oídas, porque yo creo que si un jerarca se entera de esto que está pasando, no se puede permitir que a un uruguayo le pase esto, a un ciudadano, todos tenemos el mismo derecho. Lo que pido es poquito y nada, el trabajo más grande lo hizo Argüello, dejó todo en bandeja, era seguir haciendo el mantenimiento nada más, no se hizo, y un puentecito, porque no es un puente, es para una zanja si no se puede hacer que lo arranquen que quede libre el paso. Usted lo vio el puente, está hecho pedazos, es hasta un peligro, un día viene alguien y capaz que hasta se mata, si lo sacan y limpian la punta ahí se soluciona todo el problema…”

Al preguntarle si tiene pensado efectuar alguna otra gestión ante el municipio, Edison Moreira manifestó: “No, espero que se encuentre una solución, y sino me tendré que pegar un tiro el día que me entre el agua adentro de la casa. Fijate, esto es un caudal de agua de todo Progreso que viene acá, a mi no me molesta que corra materia fecal por la banquina porque no hay saneamiento, siempre y cuando corra, tenga salida y vaya adonde corresponde, al canal, no me molesta porque es normal. Pero que se deposite, que se estanque por no meter una maquina a limpiar…? Para que tiene las máquinas la intendencia, para que pagamos los impuestos, yo creo que no tenemos que arrastrarnos, humillarnos, ir por el suelo suplicando, porque esto es llorar, lagrimear… Creo que nos merecemos respeto, tanto yo como un montón de gente que no habla porque están cansados, se calientan y usted ve que tiran más basura en la calle, se la tiran al vecino, o van de noche en el auto y la tiran en cualquier lado. Yo no soy así, no soy sucio ni me gusta perjudicar a nadie, tenga culpa o no tenga culpa, hay leyes, hay un montón de instrumentos para tratar de llegar a la solución.

Usted disculpe Peraza, pero yo veo esa tormenta y no puedo dormir, ni de noche ni a la siesta, mi mujer me ve tan nervioso que me dice «te va a dar algo, tomate la pastilla», que pastillita, estos me van a matar!!!

Si me agarra los muebles, esa mugre con que la sacás?, tenés que tirar las paredes al suelo, trabajar cincuenta años para que?...”, terminó diciendo con mucha preocupación Edison Moreira, mirando de reojo una nueva tormenta que se aproximaba por el oeste.

 

Alivio para la granja

La ola de altas temperaturas que se produjo la última quincena de diciembre y en los primeros días del año, llevaron una situación difícil para la granja, ya que las tierras se agrietaron y las plantas sufren en extremo el impacto del sol y la falta de agua. Si bien es cierto que muchos productores disponen de sistemas de riego e importantes reservas de agua (tajamares, pólderes, etc.); no todos los productores disponen del mismo, o si lo tienen, solamente alcanzan parte de la granja o plantíos.

La semana anterior, más precisamente el jueves 2, se mantuvo inestable y llovió durante gran parte de la jornada; sin embargo las precipitaciones no fueron parejas, y en algunos predios de la zona no alcanzó los 20 mm.

Parece ser que este martes 7 la situación fue diferente, las lluvias fueron suficientes, le devolvieron la vida a los montes frutales, vides y huertas de la zona; así como alimentaron las aguadas.

Lo fundamental es que no se registraron –por lo menos en esta zona- otras consecuencias climáticas que suelen producirse en estas tormentas de verano, como granizo, viento, etc.; lo que si aconteció en otras regiones del país.