Pisano: “Producir uva y elaborar vino para nosotros es un arte…”
Pisano es una bodega familiar fundada en 1924, aunque la historia comienza en 1870 cuando Francesco Pisano, bisabuelo de los hermanos Daniel, Eduardo y Gustavo llega por primera vez a nuestro país desde Italia. Primero empezó a trabajar como peón y después fue medianero; se quedaba unos meses, trabajaba y luego volvía, generalmente en el invierno europeo, hasta que pudo comprar sus primeros pedacitos de tierra y ahí empezó la historia de los inmigrantes. Su hijo Don Césare Secundino Pisano, abuelo de los tres hermanos, llegó a Uruguay en 1914 y plantó los primeros viñedos originales en la zona de Progreso. Este se casó con una uruguaya hija de italiano, tuvo tres hijos, quienes trabajaron en el viñedo en la época de la guerra y la posguerra, y así fueron comprando diferentes tierras.
Luego la bodega quedó en manos de César; quien sentía que el mayor orgullo era “elaborar vinos de calidad”, tradición que siguieron sus tres hijos.
Hoy en día la bodega de la familia Pisano es una de las más prestigiosas del país, produciendo artesanalmente vinos que han sido premiados en concursos nacionales e internacionales.
Progreso al Día conversó con Eduardo Pisano quien nos contó acerca del presente de la bodega y lo que significa la noble tarea de producir vinos finos de alta calidad en forma artesanal.
“Papá sentía orgullo porque la gente le reconociera que el vino que él hacía era muy bueno, y ese legado se ha transmitido a nosotros…”
P.al Día- Pisano es una bodega familiar, ¿que rol cumple cada uno de los tres hermanos?
Pisano- Pisano siempre fue una bodega familiar, fue pasando de padres a hijos desde mi abuelo, y ahora en la actualidad estamos al frente Daniel, que se encarga de la parte de exportaciones y algo de mercado interno; Gustavo que es enólogo y encargado de la bodega y también se encarga del mercado interno; y después estoy yo que me encargo de toda la parte agrícola, todos los viñedos (actualmente 30 hás); además está la parte de administración, y ahora también está mi hijo Gabriel que trabaja en la bodega como segundo enólogo.
P.al Día- Es decir que ya estaría comenzando la cuarta generación de los Pisano.
Pisano- Sí, la cuarta generación que se radicó acá; la quinta con el bisabuelo que venía desde Italia a hacer la “América”.
P.al Día- Gabriel está incursionando además en algo nuevo?
Pisano- Gabriel trabaja para Pisano, pero a su vez, como es una bodega con mucha tradición, tiene que seguir con determinados productos y perfiles, y como él es joven y le gusta innovar, hace su propio vino; no es una línea de Pisano, si no que tiene su propia línea llamada Viña Progreso. Hace pequeñas partidas de esos vinos y los comercializa en forma particular, directa, por lo que no se encuentran ni en comercios ni en restoranes. Los comercializa por métodos no tradicionales, tiene una página web, la gente lo llama por teléfono, es decir, hace un marketing directo al consumidor, por lo que se evita los costos intermedios (vendedores, repartidores); los pedidos se hacen acá en la bodega y él los manda directamente por Agencia, y los pagos se hacen via Abitab, o Red Pagos.
P.al Día- Hace pocos días culminó una nueva cosecha 2014, ¿qué características tuvo la misma?
Pisano- Fue una cosecha difícil, veníamos muy bien con una sanidad excepcional, esperábamos una muy buena calidad de la uva, habíamos tenido un golpe al principio de la primavera con unas heladas tardías que hubo y nos llevó parte de la cosecha.
La helada se llevó unos cuantos kilos de uva, pero después venía muy bien, una cosecha bastante buena, no en cantidad, si no en calidad ya que a eso apuntamos, a vinos de calidad. Pero a fines de enero comenzaron las lluvias grandes, del 20 de enero al 10 de febrero llovieron 700 mm; no recuerdo nunca que lloviera tanto en tan poco tiempo y entonces las variedades tempranas, las que estaban más próximas a la cosecha, sufrieron mucho.
P.al Día- Ahí hubo una merma de calidad que luego se recuperó un poco al final.
Pisano- Sí, pero demandó mucho esfuerzo porque hubo variedades en las que quedó la uva en la planta porque la calidad no daba para hacer vino y también hubieron variedades que se hicieron dos cosechas; se tiró lo feo y eso permitió dejar lo que estaba sano más tiempo y que mejorara, ya que a mediados de febrero el tiempo mejoró, incluso terminamos de cosechar cerca del 25 de marzo, nunca habíamos terminado tan tarde. Esas fueron las últimas cosechas con Cabernet Souvignon, con una buena graduación (13º).
P.al Día- ¿Cuáles fueron las variedades más afectadas?
Pisano- Las más afectadas fueron el Pinot Noir (alrededor de los 10º) lo que para nosotros es una graduación muy baja para esta variedad; si fuera un vino de mesa, no estaría tan mal, entonces lo que hicimos fue destinar esas uvas para vinos de mesa, por tanto este año van a salir unos vinos de mesa excepcionales.
P.al Día- ¿Se pueden corregir esos vinos?
Pisano- Hay varios métodos para corregir. Para mantener la calidad del vino se puede corregir con alcohol vínico, pero para vinos finos este alcohol le da gustos que no son muy buenos, en cambio para los vinos de mesa no hay inconvenientes.
Lamentablemente acá en Uruguay, como en algunos países del mundo se ha prohibido la chaptalización, que es la adición de azúcar y es la manera más natural para aumentar el grado alcohólico. Esto en mi opinión no fue una medida correcta porque nos deja en desventaja con respecto a vinos importados que eventualmente sí son chaptalizados, ya que en muchos países está autorizada.
P.al Día- Lo negativo de eso es cuando se le agrega agua al vino.
Pisano- Claro, al agregar agua se está adulterando el vino pero el INAVI tiene máquinas que determinan si el vino tiene agua, entonces para mí no hay una razón técnica que justifique que no se permita la chaptalización.
P.al Día- ¿Cómo impacta la característica de esta cosecha en los vinos Pisano este año?
Pisano- Nosotros trabajamos con stock muy importante, tenemos vinos de varias cosechas para atrás, entonces no va a impactar demasiado en la calidad de los vinos, pero la diferencia de este año, es que va a haber más cantidad de vinos de mesa y menos cantidad de vinos finos, pero estos van a mantener la calidad.
“Nos gusta estar en la tierra, vivimos dentro de la viña y nos expresamos a través del vino…”
P.al Día- ¿Cómo está comercializando los vinos la empresa, mercado interno, exportaciones, qué porcentajes, qué destinos?
Pisano- Nosotros hicimos hace unos años una apuesta muy grande a la exportación y eso se ha visto un poco resentido con la crisis mundial, entonces de ser los mayores exportadores de vinos finos durante 3 años, ahora hemos descendido los volúmenes; nuestro principal mercado que era Europa ha dejado de importar muchos vinos con su crisis, y además está produciendo sus propios vinos dada la diferencia de cambio que tenemos a un precio bastante económico, principalmente España, que está inundando los mercados internacionales con vinos a muy bajos precios y eso ha hecho que muchos países hayan descendido las exportaciones a Europa.
Nosotros seguimos exportando a muchos países, hoy por ejemplo salió un contendor para Estados Unidos que en este momento es nuestro mayor cliente, tenemos un pedido de República Checa y seguimos vendiendo a países exóticos como Malta, Croacia y hemos vendido a clientes que ya teníamos: España, Francia, Inglaterra, China y Alemania pero en volúmenes menores. Estamos vendiendo a cerca de 30 países, algunos hace tiempo que no compran pero el cliente siempre está ahí.
P.al Día- ¿Qué precios rondan los valores de las exportaciones?
Pisano- Tenemos varios precios, pero arrancan en 5 dólares aproximadamente y de ahí para arriba.
P.al Día- ¿En el mercado interno cuál es el fuerte?
Pisano- Estábamos en un 50 y 50 (externo e interno), y ahora hemos bajado las exportaciones a un 40%, pero en el mercado interno estamos vendiendo muy bien, ha crecido y ha compensado la baja de exportación. Vendemos en casi todas las cadenas de supermercados, y también somos bastantes fuertes en toda el área de restoranes. Principalmente nuestro mercado está en Montevideo, la Costa de Oro y la zona de Maldonado y Punta del Este.
P.al Día- ¿Cuántas líneas de vinos tiene Pisano?
Pisano- Tenemos muchas variedades, desde vinos de mesa (tinto, blanco y rosado) y dentro de esos vinos el que más sale es el Sangre de Toro, un clásico nuestro, que ahora lo hemos sacado en un packing diferente (Bag in Box). Luego tenemos la línea de primera viña o primera reserva, la línea Río de los Pájaros, que el año pasado cambiamos su etiqueta, y también la línea que vendemos mucho y somos muy fuertes incluso en exportación, que es la línea RPF (Reserva Personal de la Familia). Dentro de esta, el vino emblema es el Tannat, que es el que más exportamos; el mercado interno se distribuye entre Tannat y Cabernet Sauvignon en tintos, y en blancos el Torrontés y el Verde Virgen, que es un vino de corte que hacemos hace muchos años. Luego están los vinos Premium, el Pisano Arretxea y como vino super Premium tenemos el Axis Mundi que es una sola partida de vino del año 2002, una reserva súper especial que es un Tannat cien por ciento. Además hacemos algún licoroso, espumosos, método champenoise, un tinto de Tannat, un rosado Pinot Noir y un blanco de Torrontés.
P.al Día- ¿De esos vinos de hacen partidas pequeñas?
Pisano- Eso depende de la bodega, pero tenemos partidas de 500 botellas, por ejemplo los licorosos y los espumosos son partidas muy pequeñas.
P.al Día- Pisano sigue estando presente en ferias internacionales, invirtiendo en marketing…
Pisano- Nosotros seguimos invirtiendo en lo que es el mercado externo, la salida al exterior es muy importante; el tema es que con el bajo precio del dólar se nos hace muy difícil ser competitivos en el mercado externo, eso sumado al alza de costo que ha tenido Uruguay, han aumentado los costos internos haciendo que otros países con diferentes condiciones a las nuestras, puedan competir a un precio mucho más atractivo.
P.al Día- ¿Cómo hacen para seguir esa armonía familiar, con una filosofía de vida y con ese humor que los caracteriza?
Pisano- Para nosotros hacer vino no es un simple negocio, no somos una empresa familiar si no que somos una familia productora, vendemos, tenemos que vivir de esto, pero también amamos lo que hacemos, nos gusta estar en la tierra, vivimos dentro de la viña, nos gusta expresarnos a través del vino, producir uva y elaborar vino para nosotros no es simplemente un negocio, es un arte.
P.al Día- Su padre César, de alguna forma sigue estando presente… hay frases suyas por allí en la bodega, por ejemplo.
Pisano- Él le dio una impronta a lo que es esta bodega, sentía orgullo porque la gente le reconociera que el vino que él hacía era muy bueno, y ese legado se ha transmitido a nosotros ya que nos sentimos orgullosos del producto que hacemos. En la vida no todo es dinero, si no que es mejor sentirse orgulloso de lo que uno hace.
P.al Día- ¿En Uruguay hay una cultura del vino?
Pisano- Yo creo que sí, a veces lo medios de comunicación desdibujan y hay una invasión de productos importados, no solo vinos, y creo que el uruguayo debería apostar más a la producción nacional, porque tenemos muy buenas cosas. A veces se pierde lo que es la identidad nacional, ya que entran muchos productos importados debido a la política monetaria que existe que hace que esos productos entren a un precio muy competitivo. Deberíamos cuidar más la industria nacional que es una de las fortalezas que hacen a un país.