Charla sobre “Ley de Inclusión Financiera”
Este lunes 19 de Mayo se desarrolló en el Rotary Club Progreso una charla sobre la nueva Ley de Inclusión Financiera, que fuera aprobada hace poco tiempo por el Parlamento y se pondrá en marcha próximamente, luego de que se reglamente.
La misma estuvo a cargo del Economista Ramón Pampín, asesor de Luis Lacalle Pou en Economía; quien efectuó una presentación del tema, por momentos con un lenguaje bastante técnico que pudo dificultar en parte la plena comprensión por parte de un sector de la audiencia.
Si bien la charla tuvo una duración de casi una hora y media (con algunas participaciones o interrogantes planteadas al final por los presentes); trataremos de esbozar algunos de los conceptos vertidos por el reconocido economista.
“Esta ley en particular tiene implicancias en diferentes ámbitos de la actividad diaria, de las transacciones que se realizan todos los días. Transacciones que se realizan como consumidores, transacciones que realizan como personas que están a cargo de actividades productivas o comerciales y que por tanto están insertos en una cadena de pagos y en una actividad que dependen de proveedores y buscan captar clientes…”, comenzó diciendo Pampín.
Cuando se refirió a cómo puede impactar esta ley de Inclusión Financiera y sus objetivos; puntualizó:
- Reduce costos de transacción, y tiempo (que también es dinero).
- Busca la formalización de las actividades.
- Estimula que las transacciones pasen por el sistema financiero.
¿Es nuestra realidad?
El economista definió que como una regla que “el crecimiento y el desarrollo económico son los que inducen esa necesidad de acceso a servicios financieros formales a un costo razonable”; por lo que sentenció que para hablar de inclusión financiera “tendríamos que hablar de una cantidad de servicios financieros que dan soporte a una sociedad que crece, que avanza y que por tanto necesita una celeridad que a veces el billete no lo resuelve, lo hace costoso…”
A partir de esta regla, establecía la primera conjetura: “Que la inclusión financiera es consecuencia del crecimiento y el desarrollo económico… Cerremos los ojos, pensemos en un país desarrollado, europeo o el que fuere, y ahí vamos a ver donde hay procesos financieros que facilitan la vida de las personas en prácticamente la totalidad de su acciones… pagan un taxi con una tarjeta de débito, como asalariados, como productores, como comerciantes, uno con el plástico se traslada una sociedad moderna. En general, una sociedad rica y desarrollada tiene asociados servicios financieros de calidad y a un costo accesible.
Ahora, cuando abrimos los ojos y vemos nuestra realidad, creo que dista mucho de lo que le comentaba… y ahí nos surge la primera duda sobre esta ley”.
Dinero electrónico
La Ley tiene trazos importantes. Uno de los cometidos de la ley será “someter a autorización previa al BCU la emisión de dinero electrónico, entendiéndose por tal aquellos instrumentos representativos de un valor monetario exigible a su emisor y que cuenten con las características dispuestas en la ley…” Eso significa que habrá un nuevo jugador en el sistema financiero. Existen los bancos, las cooperativas, bueno, van a existir también las modalidades de emisores de dinero electrónico. Allí uno va a ir con su dinero le van a dar una tarjeta, se carga y va a tener el poder del dinero y se podrá realizar con ella las transacciones que se deban realizar.
Gran parte del debate se ha centrado en si “ganan los bancos” o “esto es un negocio para los bancos”, “esto perjudica a las cooperativas”… Gran parte de las transacciones que estaban por fuera del sistema financiero van a estar por dentro del sistema financiero.
Pago de salarios y jubilaciones
Otro de los aspectos de la ley es que el pago de las partidas que reciban los trabajadores y los pasivos a partir de la fecha que entre en vigencia la ley, y las personas que perciban beneficios sociales –incluídas las partidas de alimentación- se realicen a través de acreditación en cuenta en instituciones de intermediación financiera o en instrumentos de dinero electrónico.
Las instituciones de intermediación financiera y las emisoras de dinero electrónico deberán ofrecer estos servicios sin posibilidad de discriminar a ninguna persona, sin cobrar cargo alguno –ni apertura ni saldos mínimos-, 5 extracciones gratis por mes y 8 transferencias domésticas gratis.
Los bancos van a estar obligados a abrir una cuenta gratuita a cada persona con esos beneficios, la primera expresión de muchos es “pobres los bancos” que van a tener que asumir esos costos sin nada a cambio. Es parcialmente cierto, seguramente cuando el banco captura a esas personas como posibles clientes, podrá ofrecerle otros servicios y productos.
Todos los trabajadores van a tener que cobrar en una cuenta que se va a tener que abrir en un banco, sin costo prácticamente; pero después tendrá sus beneficios.
Préstamos y créditos
Puedo tomar un crédito en el banco que me pague el salario. Los créditos por nómina son atractivos para quien lo otorga porque es casi imposible huir de esa deuda; por lo que la ley establece que se reduce el interés, el tope de la ley de usura hoy tiene hasta un 60% por encima de los precios de mercado, esta ley la establece en un 10%.
Otro objetivo de esta ley es bajar el endeudamiento, por lo que hoy se puede afectar el 70% del sueldo por un crédito, en el 2016 se podrá afectar hasta un 50%.
Restringir el uso de efectivo
Otro aspecto es que se restringe el uso de efectivo, ya que habrá operaciones como compra de bienes, prestación de servicios, arrendamientos y tributos exceptuando: enajenación de bienes cuando el monto sea menor de 40.000 UI (unos 112.000 $) y una de las partes sea persona jurídica; o menor a 160.000 UI ($ 448.000) cualquiera fueran las partes intervinientes. También hay topes para arrendamientos; enajenaciones de inmuebles o automotores, ventas al estado, etc.
Cuando se supere esos montos todas las transacciones deben realizarse por el sistema financiero.
Reducción del IVA
Se estimula el uso de las tarjetas; con la reducción de hasta 4 puntos porcentuales para consumidores finales en la tarjeta de débito; y para tarjetas de créditos en menor escala (2 %).
Ahí hay una progresión para los años siguientes, con mayores beneficios para las tarjetas de débito que para las de crédito.
Hay muchos aspectos más en la ley, por ejemplo la necesidad de que los comercios deban contar con una Terminal POS (dispositivo que lee la tarjeta de crédito y de débito), lo que tiene un costo determinado y hoy solo hay unas 25.000 en el país.
El economista Pampín marcó sus dudas en cuanto al éxito de esta ley, debido que somos un país con diferencias geográficas y diferencias socio económicas importantes, concluyendo que pese al crecimiento y desarrollo económico que ha existido “Uruguay sigue siendo un país pobre”.
Agregando que la ley “es hermosa”, pero no se lleva bien con la realidad.
Informe: Jorge Peraza.-
OTRA MIRADA A LA LEY
Esto evita problemas de seguridad porque hay menos manejo de efectivo y también para reducir la evasión ya que todas las transacciones electrónicas son monitoreadas.
Para esto, hay que trabajar en dos pilares. Por un lado, hay que lograr que las personas accedan a tarjetas de pago. Para ello se establece que de aquí a tres años todas las empresas deberán pagarle el salario a sus empleados con dinero electrónico. O bien deben abrirle una cuenta bancaria con su correspondiente tarjeta de débito, o en una billetera electrónica o tarjeta prepaga o similar.
La idea de esta tarjeta no es que la persona vaya al cajero y saque el dinero, sino que la use directamente para pagar en los comercios. Allí aparece el otro pilar: lograr que comercios acepten estas tarjetas como medios de pago. Para ello, necesitan tener una caja registradora especial o una terminal llamadas POS. Estas terminales leen la banda magnética de la tarjeta, ven si tiene fondos y autoriza o rechaza la compra.
¿Cuán lejos estamos de esta realidad?
Si bien muchas personas acceden a las tarjetas aún es poco común su uso cotidiano. Hay 1.850.000 tarjetas de débito, que no significa que esa cantidad de personas tengan tarjeta. Solo un 30% de los comercios tienen POS, mucho más en Montevideo que en el Interior. Solo el 1% del consumo privado se paga con tarjeta de débito y un 10% se hace como tarjeta de crédito.
¿Cuáles son los instrumentos que propone el gobierno para cerrar esta brecha?
1. Para los consumidores: se les da el beneficio de que usando las tarjetas de débito para pagar obtienen una rebaja de cuatro puntos de IVA en el primer año, de tres el segundo y de dos el tercero.
2. Para los comercios ya se vienen abaratando el precio de los POS que hoy pueden pagarse en cuotas mensuales y además puede deducirse el gasto de impuestos.
Pero todo esto implica un cambio de hábitos: hay comercios que no quieren que sus ventas sean monitoreadas electrónicamente. Es decir, no tienen POS no por lo que cuestan sino para poder tener más facilidades para evadir impuestos. Por otro lado hay personas reacias a utilizar tarjetas y dejar huella electrónica cada vez que compran algo.
En definitiva esta ley se irá implementando de manera muy gradual y para su total efectivizarían será necesario un cambio de costumbres muy arraigadas.
Laura Raffo – Análisis Económico (Telemundo 12)