Copamiento a comercio en Los Manzanos
El pasado miércoles 21 de mayo se registró un copamiento a mano armada en la Panadería “Simplemente ALÁBA” ubicada en la zona de Los Manzanos. La víctima esta vez fue Marta Rodríguez, quien en diálogo con Progreso al Día, nos relató cómo fueron los hechos, y el difícil momento que le tocó vivir tanto a ella, como a su familia.
P. al día- Fuiste víctima de una rapiña a mano armada que te tocó vivir la semana pasada, ¿contanos cómo y cuándo sucedió?
Marta Rodríguez- Fue el miércoles pasado alrededor de las 9 de la noche; en ese momento estábamos mi marido, mi sobrina y yo. Entraron tres personas, una sin nada en la cara y conocido que ya había venido al comercio en esa semana dos o tres veces a ver el lugar. Uno se bajó primero y llamó a los otros dos que estaban en un auto gris y esas tres personas entraron con armas; uno saltó por arriba del mostrador y encañonó a Juan que es mi marido, otro dio la vuelta por un pasillo que hay, y el tercero quedó de este lado del mostrador. Mi sobrina salió corriendo asustada, los vecinos llamaron a la policía y llegaron a los diez minutos aproximadamente.
P. al día-¿Estaban todos armados, pudiste ver el rostro de alguno de ellos?
Marta- Sí, el que estaba a cara descubierta es conocido y los otros dos estaban encapuchados y no se le veía bien el rostro. Le vi la cara pero en el momento es muy difícil, estaba apuntándome con un arma y aunque estuve cara a cara con uno de los que estaba tapado, en este momento no me acuerdo, quizás si lo vea me de cuenta quién es.
Cuando mi sobrina sale corriendo yo salgo del lugar detrás de ella, y cuando entro otra vez, uno de ellos estaba con la caja en las manos y yo le dije: “¡No te la lleves, yo te la abro!”. En ese momento fui muy fría porque yo quería que ellos se llevaran lo que quisieran pero que no hicieran daño.
P. al día- ¿Dónde te apuntaban?
Marta Rodríguez- Uno me apuntaba en la cabeza y el otro tenía el arma en la mano nada más.
P. al día- ¿Había algún cliente en ese momento?
Marta Rodríguez- Sí, había una clienta que la pasó muy mal, la apuntaban con el arma y le decían “¡Quedate quieta, quedate quieta!”.
“Se que fui vendida y que soy vigilada las 24 horas. Al flaco que me robó lo vi tres días antes en frente y sé que son ellos pero no les vi la cara…”
P. al día-¿Creés que eran solo tres delincuentes o afuera había alguno más?
Marta Rodríguez- Entraron tres y uno campaneaba afuera; en el auto había otro porque salieron en seguida. Esperaron que se fuera el ultimó cliente y quedó la chica esta que cuando entraron no la vieron, y esa mujer la pasó muy mal.
Estoy metida hasta los ojos, tengo muchas deudas, pero a la vez no quiero estar más, quiero pasárselo a ellos y que paguen las deudas que quedan y laburen ellos si quieren. Tengo seis tornillos en la columna, estoy cansada y esto me mató. Era la recaudación de todo el fin de semana y se la llevaron tres locos que vinieron. Se que fui vendida y que soy vigilada las 24 horas. Al flaco que me robó lo vi tres días antes en frente y se que son ellos pero no les vi la cara.
P. al día- ¿Creés que ya habían estado sondeando el lugar?
Marta Rodríguez- Sí, y que fue vendido también, porque uno de ellos decía: “¡Agarrá la caja azul!”, y en esa caja yo tenía el dinero del teléfono.
“Tuve miedo por la gente que había, por Victoria que es mi sobrina que era la otra que estaba en ese momento. Ella se asustó mucho y salió corriendo y yo salí atrás de ella pensando que le iban a disparar…”
P. al día- ¿Qué pensaste en ese momento?
Marta Rodríguez- Tuve miedo por la gente que había, por Victoria que es mi sobrina que era la otra que estaba en ese momento. Ella se asustó mucho y salió corriendo y yo salí atrás de ella pensando que le iban a disparar, entonces sentí miedo. Por suerte no le disparó y no fue más que eso, solo se llevaron todo lo que encontraron a su paso. Lo peor es que sabían todo, sabían donde estaba la caja chica.
P. al día- ¿Qué se llevaron?
Marta Rodríguez- Plata, en realidad si me preguntás qué me robaron no lo sé. Manotearon todo lo que encontraron a su paso, cigarrillos, desodorantes y otros productos de tocador y los monederos que estaban allí y que sabían donde estaban.
P. al día- ¿Eran jóvenes, los notaste alcoholizados, drogados?
Marta Rodríguez- Los dos que estaban encapuchados no te podría decir porque no se les veía bien la cara, pero el otro lo vi normal, entrando como entraba siempre.
P. al día- ¿O sea que asegurás que ya había venido antes?
Marta Rodríguez- Sí, no recuerdo si a comprar cigarros o que, pero ya había entrado.
“Todo el mundo sabe quien fue, pero está como inmune… Es un secreto a voces y nadie hace nada porque todos tenemos miedo…”
P. al día- ¿Crees que lo ladrones son de la zona?
Marta Rodríguez- No es de Los Manzanos, es de la vuelta. Todo el mundo sabe quien fue, pero está como inmune; ves gente allí que está parada bien vestida y resulta que ese es el que te vende y vos lo ves que viene, que está siempre allí. Es un secreto a voces y nadie hace nada porque todos tenemos miedo. Tenés un arma ahí, le pegás un tiro a un loco de estos y vas preso vos, tenés hijos, está bravo.
P. al día- ¿Era la recaudación del día o tenían plata guardada?
Marta Rodríguez- Tenía plata guardada y sabían donde estaba y por eso sospecho. Uno a veces dice que no podés trabajar con plata pero vienen los corredores durante el día y vos tenés que tener el dinero allí. Ahora buscaremos otra manera de guardarla.
P. al día- ¿Te comunicaste con la policía para saber si han podido avanzar con la investigación, qué respuesta te dan?
Marta Rodríguez- Que están trabajando, eso es lo que dicen. También vino Investigaciones de Canelones porque yo tengo el comercio asegurado.
P.al día- ¿Qué sentís como comerciante cuando te suceden estas cosas?
Marta Rodríguez- Impotencia, mucha bronca. Yo trabajaba en la quinta y esto lo hice como para dejar de trabajar en el campo; invertí toda la ganancia de toda mi vida en esto, saqué préstamos, más que nada para que los chiquilines salieran adelante y no siguieran en el campo y veo que la calle está muy difícil, no solo acá, en todos lados, no sabés qué hacer ni pensar. Hace meses nada más que emprendimos este negocio, a mi me operaron de la columna y no puedo trabajar más en el campo y me quieren jubilar. Entonces invertí todo lo mío porque con 2 o 3 mil pesos no vivís y tenés que invertir para salir adelante.
P. al día- ¿Tu sos la propietaria del comercio?
Marta Rodriguez- No, yo puse el capital para emprender esto, pero hay un grupo de gente trrabajando par sacarlo adelante.
P. al día- ¿Ya sufrieron otros robos anteriormente?
Marta Rodríguez- No, de este tipo no. Si me rastrillaron un casillero de cerveza, pero dentro del comercio con rapiña y con armas nunca.
P. al día- ¿Pensás tomar algún tipo de medidas para contrarrestar este tipo de cosas?
Marta Rodríguez- Si te quieren robar, te van a robar por más medidas que tomes. Si no te roban adentro, te roban cuando salís; la inseguridad está y es muy difícil decir que voy a tomar alguna medida.
“Sí, pienso en defenderme, es mi vida o la de ellos…”
P. al día- Si te toca vivir otra situación similar a esta, ¿pensás defenderte de alguna manera?
Marta Rodríguez- Sí, pienso en defenderme, es mi vida o la de ellos; no es tanto mi vida si no la de mi familia. Es jodido, y es jodido también hablarlo contigo porque esto sale en el diario y las represalias están. Ya te digo, yo pienso defenderme y la policía sabrá que hace.
Yo quiero que los agarren cuanto antes porque hay muchos datos; ya sabemos quienes fueron, entonces, vamo´arriba.
P. al día- ¿Sabés el nombre de alguno de los delincuentes?
Marta Rodríguez- No, solo algún apodo.
P. al día- ¿Algo más que quieras agregar?
Marta Rodríguez- Yo veo que la policía trabaja pero a la vez hablando con ellos me dicen que a veces no tienen armas para defenderse. Muchas gente quiere hacer las cosas bien pero a veces no se puede, porque no hay armas, o no hay argumentos. En este caso habemos 4 personas que tenemos una cara identificada y esa cara la tierra no se la comió, está ahí. Estaría bueno encontrar esa cara y los que están con él. No solo fueron los tres que entraron, hay más gente detrás. Pero además de eso hay un soplón, y el soplón está ahí.