Nelson Larzábal aspira a llevar al parlamento la voz del productor familiar
En su juventud vivió en Villa San Pedro; participó del Grupo JAOR del Colegio San José y daba clases en el Sagrada Familia de Urgel
El Director de Desarrollo Rural de la Intendencia de Canelones Ing. Nelson Larzábal conversó mano a mano con Progreso al Día sobre varios temas, entre ellos, su vinculación a Progreso, cómo fueron sus comienzos, su doble vocación, el trabajo que ha realizado en sus nueve años al frente de la dirección, y la posibilidad de llegar al Parlamento a través del Espacio 609.
P.al Día- ¿Como fueron sus inicios, dónde vivió sus primeros años y dónde realizó sus estudios?
Nelson Larzábal- Nací en Florida donde viví hasta los 10 años, después viví en El Colorado otros 10 años y en el año 1975 mi familia se mudó para la Villa San Pedro acá en Progreso. Ahí yo ya estaba haciendo facultad de Agronomía y cuando no tenía clase trabajaba en alguna chacra de algún vecino, y también empecé a dar clases de Biología en el Colegio de las Hermanas de la Sagrada Familia; en esos años también trabajé bastante en el Colegio San José con los jóvenes egresados, teníamos un grupo junto a los hermanos de la Sagrada Familia y las hermanas que estaban en el colegio, y habíamos formado un grupo denominado JAOR (Juventud Activa Optimista y Responsable), donde teníamos equipo de fútbol, de volleyball, se hacía deporte y se tenía un espacio interesante de reflexión.
P.al Día- ¿Integraba el grupo como joven o como líder?
Nelson Larzábal- Yo me integré como joven primero. Si bien era un grupo de ex alumnos yo no lo era y fui el primero en integrarme junto con otros jóvenes por lo que hubo una apertura importante hacia gente que no había sido alumna de allí; se creció mucho en esa época, había cerca de 100 jóvenes que participaban. Después de ahí conocí el hogar La huella, nos fuimos enganchando, dejé de dar clases en el colegio y me fui a vivir allí y a plantar cebollas en el año ´79.
P.al Día- ¿Ya había formado familia o aun no?
Nelson Larzábal- Cuando me fui a vivir a La huella era soltero y en el año ´80 me casé y nos quedamos viviendo allí con mi señora; luego nacieron mis 4 hijos. Yo seguía estudiando, seguía plantando cebolla, cambiando pañales, lavando sábanas, toda esa actividad. En el ´80 se empezó con un pequeño tambo, que luego se desarrolló bastante al igual que el criadero de cerdos y era un ingreso productivo importante para el hogar.
P.al Día- ¿A partir de que se recibe continúa trabajando ahí o tiene otras actividades previo a desempeñase en la función pública?
Nelson Larzábal- Cuando me recibí comencé a trabajar con un grupo de productores lecheros de la zona, La Huella tenía tambo entonces se integró a la producción lechera de otros vecinos; cuando empezamos eran 4 productores por eso el grupo se llama Vale 4 y luego se fueron sumando más productores; el grupo continúa hasta el día de hoy con 31 años, algunos siguen como lecheros, otros han cambiado de rubro pero seguimos trabajando juntos. En esos primeros años era integrante del grupo en representación de La Huella y en el año ´85 me contratan como técnico y ahí seguí trabajando como técnico asesor del grupo, trabajando en La Huella y viviendo allí. En La Huella tenía un papel más que nada de educador porque teníamos 20 gurises del INAU y se hacían trabajos educativos en todo lo que era la parte productiva; era como los primeros pasos de los gurises para los hábitos de trabajo.
“Que un canario nacido adentro de los terrones y criado a boniato asado tenga la posibilidad de llegar al parlamento; solo pasa acá en Uruguay…”
P.al Día- ¿Se pude decir que tiene una doble vocación, una vinculada al campo y a lo técnico desde su profesión; y otra social, participando de emprendimientos asociativos de grupos generando vínculos?
Nelson Larzábal- Sí, efectivamente. Yo iba al liceo y apareció el Ingeniero Alba por la zona que estaba promoviendo la plantación de papa; yo estaba en cuarto de liceo de Cerrillos y con otros compañeros de tercero armamos un grupo y reactivamos el grupo de jóvenes del Movimiento de la Juventud Agraria La abeja, así que esa fue mi primera experiencia asociativa. Cuando me vine a vivir a Progreso enseguida me vinculé al grupo que funcionaba en el colegio de la Sagrada Familia y crecimos tanto en la parte de actividades sociales como en lo productivo, que era un poco lo que también me tiraba, porque mi padre tenía chacra y la carrera agronómica me llamó a hacer las armas como para defender al productor, especialmente al familiar. Estos días que me habían propuesto para estar segundo en la lista de diputados de la 609 y me comunicaba con mis hermanos que están en Neuquén, Argentina, y no podían creer que un canario nacido adentro de los terrones y criado a boniato asado tenga la posibilidad de llegar al parlamento en Uruguay, y la verdad que eso solo pasa acá, pero es un orgullo muy grande, más que nada por pedido de los productores de distintas partes de departamento y por movimientos que ellos mismos generaron pidiendo a las autoridades de la lista 609 que me llevaran ahí.
P.al Día- ¿Cuál ha sido el trabajo al frente de la División de Desarrollo Rural en estos 9 años desde el primer gobierno de Marcos Carámbula?
Nelson Larzábal- Nosotros veníamos trabajando enseguida que comenzó el gobierno del Frente Amplio a nivel nacional, armamos un grupo de personas acá en Las Piedras entre técnicos y productores vinculados al Frente Amplio y formamos como una agrupación donde empezamos a ver lo que habría que hacer, cómo se estaba haciendo y cómo está empezando las primeras armas que estaba generando el ministerio en aquel momento con el Pepe como ministro, y nos empezamos a sumar a eso y a discutir, y pensar desde la intendencia lo que habría que hacer. Cuando armamos una propuesta y le llevamos a Marcos, que era el candidato, le gustó y se armó la Dirección de Desarrollo Rural que no existía en la Intendencia, solo había una oficina de promoción agraria dependiente de Secretaria General. Al Frente Amplio y a Marcos le pareció importante promover todo lo que era la producción en Canelones, no solo lo Agropecuario sino también todas las áreas, entonces se armó una Dirección General de Desarrollo Productivo y ahí adentro se puso la Dirección de Desarrollo Rural, la Dirección de Desarrollo Industrial y Comercial, la Dirección de Desarrollo Turístico y la Unidad de Apoyo a la Economía Solidaria tanto cooperativismo como de micro y pequeñas empresas.
P.al Día- ¿Qué se ha hecho concretamente a nivel de producción familiar en estos años?
Nelson Larzábal- Ahí tuvimos a dos grandes maestros, al ingeniero Luis Aldabe que era el Director General de Desarrollo Productivo y al canario Rosas, el ingeniero de Sauce que tenía un gran conocimiento de todo lo que era la producción agropecuaria y la producción familiar de toda la zona del santoral. Eso nos permitió tomar algunos rumbos desde el principio que fue trabajar con la gente; allí hicimos un diagnóstico participativo donde se hicieron más de 30 talleres en distintos lados del santoral, del noreste, de la zona oeste, Cerrillos, Aguas Corrientes, Margat, Santa Lucía, acá en Progreso mismo, se hicieron talleres con productores y técnicos y se fue viendo cuál era la problemática que tenían los productores familiares, cuáles eran los principales cuellos de botella que habían y también viendo que había posibilidades importantes de cambiar y de mejorar eso, y ahí se trabajó mucho con todas las instituciones que estaban vinculadas al medio rural. Ahí fuimos con Marcos y el Ing. Aldabe a hablar con el ministro de ganadería de aquel momento que era Mujica y una de las cosas que se acordaron fue trabajar en conjunto el ministerio con la intendencia en todo lo que tenía que ver con el medio rural y ahí se sumaron otras instituciones como UTE, OSE, MEVIR, Facultad de Agronomía, todos los que tenían que ver con la ruralidad empezamos a coordinar actividades en el territorio. Eso dio mucho resultado porque una de las carencias que veíamos era que cada institución tenía su propio programita y trataba de llevarlo adelante, por un lado se perdían recursos y por otro había gente que recibía recursos de varios lados y otros que no recibían nada.
Se armó ese vértice productivo donde se coordinaban las instituciones del ministerio como DIGEGRA, Uruguay Rural, el PPR, Programa Ganadero, el Instituto Plan Agropecuario, INIA, y tuvimos el apoyo importante en esa primera parte de IICA (Instituto para la Cooperación Agropecuaria de América Latina) que nos apoyó con toda su metodología y gente capacitada en eso.
“Los comisionistas se llevaban parte de la producción y no había asistencia técnica; se promovió la formación de grupos de productores y reactivar las sociedades de fomento…”
P.al Día- ¿Esos planes eran dirigidos a producciones específicas o iba más allá de eso?
Nelson Larzábal- Los programas han sido generales, hubo un énfasis fuerte en la producción familiar que estaba en situación de pobreza, Canelones tenía alrededor de 10.700 productores familiares en el año 2000, estimamos que cuando asumimos en el 2005 apenas superábamos los 7.000, había habido una despoblación importante, y esos productores se planteaban la pregunta de qué plantar para que se pueda vender. Los comisionistas se llevaban parte de la producción y no había asistencia técnica; una de las primeras medidas que tomamos fue que los productores pudieran juntarse para formar grupos y reactivar las sociedades de fomento. A través de esas sociedades se llevó asistencia técnica a todo el territorio paga por el ministerio y a partir de ahí se fueron generando cosas a medida que había actores más activos.
P.al Día- ¿El sector frutícola también participó de ese proceso?
Nelson Larzábal- De pronto la fruticultura acá ya tenía una actividad dirigida hacia la producción integrada o había tenido todos los planes de reconversión; es decir la fruticultura había tenido apoyo y de primera no se integraron a la movida de las organizaciones fuertes.
De cualquier forma hubo planes bastante concretos para buscar la forma de exportación, y hubo una participación importante.
(desde acá)
“Tenemos un núcleo que se despegó mucho y otro que todavía se mantiene en situación de vulnerabilidad…”
P.al Día- Hoy, a nueve años de aquel comienzo, ¿cómo ha cambiado la producción rural?
Nelson Larzábal- Hay una cantidad importante de productores que han encontrado su forma de producir y se han desarrollado como productores y ha fortalecido su establecimiento productivo principalmente a través de cuestiones asociativas. Tenemos un núcleo que se despegó mucho y otro núcleo que todavía se mantiene muy en situación de vulnerabilidad, o por la edad de los productores, o porque no han tenido el capital mínimo para invertir y poder desarrollarse o han quedado sin participar en los planes o asociaciones. Otro grupo se ha desarrollado y ha avanzado mucho y otros están en el medio, luchándola. El ministerio ha tenido importantes planes para el apoyo, de pronto no se ha podido coordinar todo lo bien que la gente esperaba pero ha habido mucho apoyo y eso hace que los pequeños productores familiares hayan ido encontrando distintos huecos para ir mejorando. Hay sociedades de fomento que trabajan muy bien y sus socios en general se han desarrollado bien y otras que no han tenido la suerte de encontrar técnicos mas capacitados, hubo una carencia de técnicos formados entonces mucho técnico joven empezaba pero de pronto le faltaba ese dominio de asociar más lo productivo con lo social.
P.al Día- Han habido planes específicos en algunos temas, como el plan tomate, plan alfalfa…
Nelson Larzábal- Sí, ahí se buscó apoyar rubros que no fueran competitivos ni tampoco facilitar que la gente aumentara la producción que iba a competir con ellos mismos porque la producción hortícola y frutícola en Uruguay tiene el techo del mercado interno; son muy pocos los rubros que se pueden exportar, entonces no podíamos generar un aumento en la producción que en definitiva fuera a competir y a tirar los precios abajo, entonces ahí buscamos algunos rubros que no se estaban produciendo en nuestro país o que tenían un potencial de crecimiento importante como era el tomate de industria o el chícharo que había desaparecido.
P.al Día- ¿Eso venía del Ministerio?
Nelson Larzábal- Eso se trabajó en conjunto entre la Intendencia y el ministerio (MGAP), tuvimos el apoyo del Molino Santa Rosa que tomó la posta del chícharo para hacer la harina para fainá y se organizaron los productores del noreste para plantar tomate.
P.al Día- Esa realidad de abandono del campo, ¿se ha logrado revertir o al menos frenar la emigración, o la gente se sigue yendo del campo?
Nelson Larzábal- Ahí hay dos problemas, uno es el recambio generacional, hay muchos productores que ya están veteranos y para jubilarse. Ha habido un boom en varios rubros de trabajo, el hijo del productor rural es un material humano muy buscado en cualquier empresa, en general es gente habituada a trabajar mucho y bien, y hacer las cosas en serio, entonces en cualquier rubro en que se meta enseguida se destaca y para tener un salario mejor y mejorar sus ingresos rápidamente. Eso hace que muchos jóvenes, especialmente provenientes de los productores familiares con menos posibilidades de invertir o para mejorar su producción, se vayan yendo del campo; entonces eso genera que productores que no tienen recambio generacional terminan o vendiendo la chacra o quedan produciendo autoconsumo pero no para el mercado. Por otro lado esa otra dinámica de que hay otras cosas más tentadoras y que también hacen que el productor aun teniendo campo evalúa qué cosa es más favorable porque tienen hijos chicos y quieren irse al pueblo para que estudien. Eso se sigue dando y es normal; tenemos que encontrar un mecanismo y pronto para que los hijos de los productores familiares que quieran quedarse puedan establecer su propia empresa con cierta independencia de los padres.
“Acceder a las tierras, al capital para explotar esa tierra y al conocimiento, son tres herramientas fundamentales para generar productores que puedan desarrollar su empresa familiar en el medio rural…”
P.al Día- ¿No falta formación, escuelas o centros que estimulen al joven hacia el trabajo rural?
Nelson Larzábal- Si, ahí tiene que haber una política integral pensando en el recambio generacional, lo que no quiere decir que los hijos de este productor se queden pero al menos que haya jóvenes que quieran venirse; capaz que no son hijos de un productor pero en algún momento estuvieron vinculados a la tierra y los hijos quieren volver. Hay varias cosas, una es acceder a las tierras, al capital para explotar esa tierra y al conocimiento. Esas tres herramientas son fundamentales para generar productores nuevos, capacitados y que puedan desarrollar su empresa familiar en el medio rural. Los primeros que deben tener la oportunidad son los hijos de los propios productores que ya están y quieren quedarse. No sé si han faltado instituciones, pero sí estímulos para que esos jóvenes se capaciten o a una capacitación adaptada al medio. Acá en la zona tenemos la Escuela de Enología pero es específica para aprender a cultivar la viña y hacer el vino; hay muchísimos más rubros que sería bueno que los muchachos tuvieran la oportunidad en un lugar cerca en vez de trasladarse al liceo, y al que le gusta que pueda tener esa capacitación asociada a lo que le gusta hacer.
P.al Día- Esa era la base de la Escuela Agraria “Los Nogales”, que comenzó en Juanicó y luego se instaló en Progreso; lamentablemente no pudo sostenerse como tal y tuvo que transformarse en un centro educativo normal de secundaria…
Nelson Larzábal- Sin embargo cuando hacés reuniones y andás por el territorio hay muchos chicos que siguen vinculados al campo en la zona oeste del departamento que pasaron por la escuela Los Nogales. Tenemos la escuela agraria de Montes que también tienen algunas dificultades, la escuela agraria de San Ramón y después está la tecnicatura en producción familiar que funciona en el Agustín Ferreira en la ruta 7 Km. 40. Fuera del departamento está la de Hortifrutilcultura y Maquinaria Agrícola en la ruta 1, después hay en Florida y Maldonado.
P.al Día- Hay otra realidad; hace 30 años de una granja de 7-8 hectáreas vivían dos o tres familias; hoy ya no es así, se requiere de otros volúmenes productivos.
Nelson Larzábal- Antes nosotros vivíamos a leche y boniato asado y no había que pagar la luz porque no había, hoy tenés un montón de comodidades que son necesarias y son herramientas importantes para que la gente viva bien y estar conectados con el resto del mundo.
Pero más allá de eso, es cierto, hoy se necesita mayores escalas de producción para alcanzar una rentabilidad que permita vivir a más de una familia en pequeñas parcelas productivas.
“La vida en el medio rural tiene que ser digna, que la gente pueda hacer lo que le gusta con la tranquilidad que da el vivir en el campo, y a su vez que puedan cumplir los sueños…”
P.al Día- De llegar al parlamento, ¿cuáles serían sus propuestas mas concretas?
Nelson Larzábal- Lo primero es seguir trabajando conectados con los productores y con sus asociaciones. Estos 9 años en la Intendencia me han permitido aprender a estar cerca y a escuchar a los productores e ir viendo sus necesidades que siempre van cambiando; una cosa era la realidad del 2005 y otra la de hoy, pero hay cuestiones que son permanentes en el tiempo y que tienen que ayudar a que la vida en el medio rural sea una vida digna, llevadera, que la gente pueda hacer lo que le gusta con la tranquilidad que da el vivir en el campo y a su vez que puedan cumplir los sueños como parejas, como jóvenes, como viejos. Esa voz de los productores rurales es la que queremos llevar al parlamento y hacer oírla a través de propuestas o dándole a las distintas leyes ese matiz de tener en cuenta al productor familiar que muchas veces no se hace. Sobre fin del año pasado se aprobó una ley de refinanciación para los deudores del BPS y se le puso a los productores rurales en la misma bolsa que a las instituciones deportivas, dando los mismos plazos y las mismas posibilidades cuando son cosas bien diferentes.
Creo que es importante que haya una voz de alguien que los conoce, que vivió, que fue productor agropecuario y está cerca de ellos. Un tema importante es la caminería rural, si no hay buena caminería el productor está aislado y no tiene posibilidad de sacar su producción en condiciones, y eso si no hay una mejora en los recursos que vuelca el gobierno nacional hacia las intendencias, es imposible de mantener. En el caso de Canelones son más de 5 mil Km. de caminería rural. Se está trabajando mucho pero no es suficiente si no hay mayores recursos; esas cosas creo que son fundamentales trabajarlas desde el parlamento.
P.al Día- ¿Qué herramientas se pueden utilizar para que no se siga concentrando la tierra en pocas manos y se mantengan esos productores familiares, que además son un tejido social importante en el campo?
Nelson Larzábal- Hay varias herramientas, una de ellas es la Colonización y creemos que al menos para Canelones y Montevideo rural, hay que dar a Colonización la herramienta de que todos los predios de más de 50 hectáreas tengan que pasar por el instituto y sea este quien decida si comprarlo o no. Hoy son 500, antes eran 1.000 hectáreas pero para Canelones es muy grande y son pocos los predios que hay y creemos que para toda la zona chacarera y granjera es importante que Colonización pueda tener prioridad en la compra, lo que no quiere decir que lo tenga que comprar. Ese es un punto importante que puede apoyar al desarrollo de los productores familiares. Por otro lado planes concretos, hace cerca de un año se terminó con el plan estratégico frutícola que marca un rumbo en la fruticultura, encontrar cuáles son los apoyos que precisan los productores de esa área para desarrollarse en ese rumbo que se ha marcado, se está terminando el plan estratégico hortícola y también va a marcar un hito más allá de los gobiernos que se sucedan, hacia donde tiene que ir la horticultura, cuáles son los rubros que puede desarrollarse y cuáles son los apoyos que se necesitan para desarrollarlos. La agricultura familiar precisa de forma permanente de apoyos del gobierno tanto en la parte técnica y financiera.
P.al Día- En la zona granjera de Progreso hay gremiales que están reclamando la conformación del Instituto de la Granja, ¿qué opinión tiene al respecto?
Nelson Larzábal- Es una propuesta que hay que estudiarla, no llegó a la Intendencia como tal, tampoco al Consejo Agropecuario, ni a las Mesas de Desarrollo. Quisiéramos conocerla más profundamente pero por lo que nos han contado puede ser una propuesta interesante y habría que evaluarla, ver qué cosas mejora con respecto a lo que hay. No tengo los conocimientos suficientes como para decir ¡vamos arriba! o ¡no!, pero creo que debe haber unos cuantos capítulos de esa propuesta que son llevaderos y ayuden al desarrollo de la granja.
P.al Día- Una de los cuestiones que siempre están sobre la mesa en el tema de la producción, es el defasaje que hay entre lo que recibe el productor y lo que vale ese producto en la góndola de un supermercado, donde se duplica o triplica el costo inicial. ¿Cómo se puede solucionar este tema para que el productor reciba un dinero más digno por su producción, y que el consumidor no pague precios tan elevados?
Nelson Larzábal- Yo creo que el intermediario es un actor del mercado importante y casi que imprescindible que no se puede desconocer; si bien las ferias vecinales juegan un papel importante en la distribución de la mercadería, no llega a todos. Hay que buscar la forma de regular esa ganancia desproporcionada entre el precio que se vende en el mercado y el precio que está en el supermercado o el puesto. Antes era en los puestos, desde hace unos 15 años los supermercados han ido incorporando la venta de frutas y hortalizas que también tienen costos para mantener esa mercadería en condiciones, tiene un porcentaje de descarte, la mercadería es de primera, bien presentada y eso tiene costos; en algunos casos es el propio productor que la envasa, la pone en bandejitas y la lleva a los supermercados directamente, y hasta hacen la logística porque tienen camiones para hacerlo, pero en la mayoría de los casos esa mercadería va en bruto a los mercados, después alguien la compra y la lleva a los distintos puestos de venta minorista. Allí hay un sitio importante para trabajar y que esas ganancias del intermediario se ajusten a los costos que tiene esa presentación, pero sabemos que a veces son totalmente fuera de lugar.
P.al Día- El otro punto del que mucho se ha hablado es la posibilidad de instrumentar la compra del Estado directo al productor.
Nelson Larzábal- Lo de la compra del Estado es un cosa que se viene trabajando hace bastante tiempo, no ha sido fácil porque todas las reglamentaciones que tiene el Estado hacía imposible que le pudiera comprar directamente a los productores; en este momento entró al parlamento una ley que va a obligar al Estado a mantener al menos un 30% de comprarle a productores familiares y a organizaciones de productores familiares. Tenemos que trabajar para que esa ley se vote y se reglamente rápidamente y después lograr los apoyos financieros y técnicos para que se pueda instrumentar porque eso requiere organización, logística y se van a precisar fondos para que el productor pueda ocupar esos nichos de mercado.
Por otro lado en este año hemos generado un par de experiencias muy positivas con el Ministerio de Interior a través de un convenio que se firmó con la Intendencia de Canelones y las cooperativas de productores de cerdo, de productores de aves y también la cooperativa molino Santa Rosa, para abastecer de los productos a la Dirección de Cárceles; está funcionando, ha mejorado notoriamente la parte de organización en los productores de cerdo con el estímulo de producir para un rubro que ya está colocado y vendido a un precio que ha sido negociado donde el ministerio se beneficia notoriamente con respecto a los precios que estaba comprando ese producto y a la vez el productor se beneficia también porque es un precio muy superior al que la industria le estaba pagando; eso ha permitido mejorar notoriamente la producción de cerdos. Cerca del 10% de la producción de cerdos se está vendiendo al ministerio y eso son pequeños productores que ese han ido organizando y han formado esa cooperativa. Esa experiencia ha sido muy positiva e impulsa a que la ley va a permitir la compra más general del estado; es muy importante y hay que acelerarla tanto en su aprobación como en su reglamentación.
P.al Día- ¿Algo más que quiera agregar?
Nelson Larzábal- La gente que me conoce sabe que lo importante acá es que vamos a hacer todo el esfuerzo para seguir cerca de la gente, de los productores, de poder ser lo que vecinos me han pedido, que sea la voz de los productores en el parlamento; ese esfuerzo lo vamos a hacer y vamos seguir estando cerca de los productores, tratando de llevar adelante, impulsando leyes o mejoras a las leyes que ya hay para que eso pueda ser realmente así.