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03/09/2014

El consorcio de exportación de vinos reclama más apoyo

El consorcio de exportación de vinos reclama más apoyo Mirando al futuro “Estamos pidiendo apoyo para estos viticultores y vitivinicultores, para organizar y unir el sector, similar a lo que se le está dando hoy a la manzana de exportación…” ...

El consorcio de exportación de vinos reclama más apoyo

Mirando al futuro

“Estamos pidiendo apoyo para estos viticultores y vitivinicultores, para organizar y unir el sector, similar a lo que se le está dando hoy a la manzana de exportación…”

 

Aramir Silva es un referente para muchos productores por su constante exposición pública en defensa de los intereses del sector; posee una larga trayectoria gremial y además estuvo muchos años al frente del Centro de Viticultores del Uruguay. Actualmente continúa en ese rubro pero lo hace desde un lado más empresarial. Progreso al Día dialogó con Aramir quién nos contó cómo fue su alejamiento de la presidencia, su presente dentro del Consorcio de Exportación y cuáles son las demandas que está reclamando este sector.

 

P.al Día- ¿Cuándo dejó de ser presidente del Centro de Viticultores del Uruguay y cuánto tiempo estuvo al frente del mismo?

Aramir Silva- Nosotros nos retiramos del Centro de Viticultores el año pasado después de 11 años como presidente. Había armado el centro, lo había preparado y habíamos caminado durante todos estos años tratando de fortalecer la organización gremial y dejarla encaminada hacia la exportación, llegando al tope máximo de casi 8.000.0000 de litros de vino de exportación. Fue la empresa que más exportó, levantando el volumen de exportación a través de una sociedad anónima que hicimos comprar que fue LANOI. Quedó armado económicamente y a nivel social ya que de 80 socios que tenía el centro lo dejamos con un aval de más de 300 socios, y con una sociedad anónima que iba a recibir, recibió, o está recibiendo 65 centésimos por cada litro de vino exportado, por lo que si miramos la cantidad de vino que se exportó, se le dejó un aval de dinero importante; le dejamos también un negocio prácticamente atado con Rusia entre los 48 y 50 centavos de dólar que luego no lo pudieron culminar, y las prestaciones, reservas de garantía que tiene el sector en un valor por arriba del peso, que en 8.000.000 de litros le estábamos dejando un capital de $ 8.000.000 mínimo a la sociedad anónima LANOI.

 

Un grupo de productores e industriales vinieron a visitarme y me pidieron formar el Consorcio de Exportación…”

 

P.al Día-¿Por qué decidiste dar un paso al costado?

Aramir Silva- Ese emprendimiento culminó ahí, hubieron algunas diferencias con mi accionar y yo entendí que ya había cumplido mi etapa y dejaba al centro en una posición muy importante para los viticultores; había que unir al sector, no había voluntad de unidad, si no de seguir enfrentando al sector industrial. Resolvimos dar un paso al costado, hicimos la nota de renuncia y nos retiramos de la presidencia del Centro de Viticultores y también del INAVI, renunciando a los dos lugares; volvimos a nuestra casa, nos tomamos un período de descanso importante… Después, un grupo de productores industriales vinieron a visitarme y me plantearon una reunión para pedirme formar el Consorcio de Exportación, que es una Ley que el Dr. Tábaré Vázquez dispuso en su primer gobierno para las Pymes; la industria de la viticultura y de la vitivinicultura no la tomó en su momento y se entendía que era hora de tomar esa herramienta y hacerla andar; había que formar un Directorio, todo un proceso de trabajo y en el mes de febrero nos pusimos a trabajar. Creíamos que con el Consorcio podíamos moler uva en esa misma zafra, pero no se pudo porque el tiempo no nos ayudó, pero se pudo hacer un volumen de vino para la empresa rusa y hoy estamos canalizando esa exportación. Levantamos la muestra del vino, se le entregó al enólogo y ya está en manos de Rusia que aceptó la calidad y estamos pidiendo que se nos de un apoyo para estos viticultores y vitivinicultores juntos para organizar el sector, porque se necesita unirlo, un apoyo que sea similar a lo que se le está dando hoy a la manzana de exportación.

 

P.al Día- ¿Cómo se dio el proyecto de Rusia?

Aramir Silva- Esto de Rusia ya venía armado, fue un proyecto del Centro de Viticultores y del presidente de INAVI José Lez que viajó a Rusia junto con Mederos y se apostó al emprendimiento que hizo de 5.000.000 de litros de vino; Mederos termina de pagar esa inversión a nivel de Rusia, le queda pagar la inversión dentro del país  porque tomó créditos importantes a vales de dinero del BROU, siendo uno de los proyectos más importantes que avaló el banco en este quinquenio. Ahora hay que hacer un análisis más profundo de la inversión del emprendimiento Mederos con el Centro de Viticultores, con el INAVI y con el sector en su conjunto. El presidente de INAVI hacía una reflexión muy importante y decía que del 100% del vino de este país, el 33% lo vendían 5 empresas, entre 25 y 30 empresas vendían otro 33% y el porcentaje restante estaba en manos de un poco más de 140 empresas; quiere decir que cuando uno mira fríamente esta estadística que se dio, ese porcentaje que manejan 140 empresas no es rentable porque la rentabilidad está entre las 5 y las 25 empresas que el nombra primero y esas empresas se sostienen por sí solas; las otras 140 empresas tienen que apostar hacia afuera porque de lo contrario se van a caer a pedazos acá adentro, ya están complicadas y se les va a complicar aun más al sector. Entonces la única forma de que estas empresas puedan caminar hacia adelante es fortalecer el proyecto de Rusia que está instalado en lo Mederos, que es un inversor, una multinacional muy importante que se instala, y quiere asegurar un negocio e ir creciendo hasta acomodarlo y que sea totalmente rentable. Él quiere comprarle a Uruguay cerca del 10% del vino que compra en el mundo que son unos 60.000.000 de litros, por lo que está pidiendo 6.000.000 de litros y hoy si nosotros podemos hacer este envío de 1.200.000 litros, estaríamos hablando de unos 3.500.000, por lo que no le vamos a poder cumplir, no porque no se le quiera cumplir, sino porque no hay materia prima por la helada y la piedra que nos cayó. Pero sí entendemos que podemos ayudar a que esto prospere en el largo plazo y esta exportación nos posiciona en una negociación que si cumplimos con un porcentaje más alto de vino con esta empresa rusa podemos caminar hacia el envasado de la botella donde mejoraría el precio y podríamos optimizar la puesta hacia la exportación.

 

P.al Día- Por tanto se necesita un subsidio del gobierno…

Aramir Silva- Exactamente, porque un litro de vino vale 32 centavos de dólar y no se llega a cubrir los costos, entonces para que los cubra hay que darle un apoyo y apuntar a mejorar el negocio, para que no precise más apoyo. Un mercado no se sostiene de un día para el otro y cuando llega un inversor de esta envergadura tan importante a Uruguay hay que poner mucha atención en lo que el sector se juega. Decimos esto porque tenemos que analizar algo que es muy importante; si hacemos un repaso histórico, el Centro de Viticultores del Uruguay hizo planes de negocios estando yo al frente y vendimos a Rusia con subsidios importantes. Después tuvimos que hacer un plan de negocio y teníamos un contrato firmado con Rusia por vino blanco, tinto y clarete y esos contratos no los cumplimos porque se entendió desde la órbita del ministerio en aquel momento, que no era el ministro que está hoy sino el anterior, que era mejor hacer un plan de negocios para el mercado interno y no cumplir con Rusia. Se le trajo las reglas de juego al Centro de Viticultores y se mostró que si hacían un plan de negocios y vendían el vino al mercado interno iban a ganar plata y así sucedió. Lo hicimos para el mercado interno, no cumplimos con la exportación de Rusia y ganamos más de $ 4.000.000, le devolvimos la plata al ministerio y todavía quedó un fondo. Pero eso que en un momento fue ganancia, también fue pérdida si lo miramos en el largo plazo, porque si nosotros en ese momento hubiéramos exportado y hubiéramos subsidiado con mucho menos dinero de lo que hoy tenemos que subsidiar o apoyar al sector, si hubiéramos cumplido con una partida de vino y en vez de esos 2. 800.000 que estaban firmados los contratos lo hubiéramos hecho por 1.500.000, hoy la negociación con Rusia hubiese sido otra. Lo dejamos sin vino a Rusia porque acá valía más, y después vino de nuevo a comprar cuando acá no valía nada, pero como no se le había respetado el contrato eso pesa en la negociación, porque si vos no le cumplís al país ellos dicen que le vendemos cuando nos conviene.

Hoy creo que estamos en la misma coyuntura, el centro vende de nuevo el vino al mercado interno pero no avalado por el ministerio, lo vende porque le pareció que era mejor el negocio y perdió dinero porque vendió a $ 9 el litro y no le dio para cubrir la uva, por lo que tuvieron que subsidiarlo pero por mercado interno, no por exportación.

Mederos tenía que pagar en vino esa inversión brutal que hizo y terminó este año y lo que faltó en vino lo pagó en dinero para cumplir con el inversor para que este no mirara a Uruguay como que somos unos chantas y no pagamos. La deuda quedó cumplida pero quedamos con un problema interno dentro el país que tenemos que sacar adelante a la empresa Mederos y al sector, que no se nos caiga en una inversión y en una apuesta hacia la salida de la exportación que es esta.

 

P.al Día- ¿Cuántas industrias tiene el consorcio?

Aramir Silva- Actualmente son 11 industrias. También hay productores vitícolas que vendieron la uva a esas empresas y el vino va dentro del paquete de la exportación.

Venimos buscando que se organice a través del proyecto de exportación que ya Rusia está instalando en Uruguay.

 

P.al Día- ¿Qué es lo que están pidiendo ahora?

Aramir Silva- Hoy estamos planteando de que el litro de vino tenga el mismo apoyo que tiene la manzana de exportación que es de $ 5. INAVI está dando $ 2,45 por litro de vino exportado y estamos precisando otros $ 2,45 para poder lograr la exportación de Rusia y apuntar a que el sector se junte porque si el gobierno logra apoyar este modelo de consorcio en el cual ellos mismos crearon la ley, en un sector tan difícil y tan desparramado como este, lo empezás a canalizar y a juntar para que verdaderamente se apueste hacia un salida hacia afuera; no nos tenemos que olvidar que acá hay vitivinicultores que ponen 15.000 litros de vino para esta exportación, otros ponen 50.000, otros ponen 140.000, otros 180.000 y otros ponen 35.000, por lo que hay una gama de pequeñas y medianas empresas que están muy jugadas en sus números en cuanto a lo interno y la única salida de ellos es poder abrir un canal de exportación todos juntos, y estas 11 empresas unidas con los viticultores son los que van a abrir el canal de la unidad y la exportación hacia adelante, si no el sector no va tener un despegue y una salida de futuro.

 

P.al Día- ¿Cuando necesitaría el consorcio este aval del gobierno?

Aramir Silva- Eso tiene que estar en el mes de septiembre para que en octubre salga el embarque porque si no se pierde la negociación y se pierde el mercado, y nos tendríamos que volcar al mercado interno.

 

P.al Día- ¿Qué respuestas han tenido hasta el momento?

Aramir Silva- Le presentamos la nota al presidente de INAVI José María Lez con copia al MGAP y al Ministerio de Industria y Energía, hicimos entrega de un documento al consejo de INAVI en pleno, a todo el Directorio y le solicitamos una entrevista al Ministro de Ganadería Tabaré Aguerre y también al Ministro de Industria Roberto Kreimerman para conversar de este subsidio y no perder el objetivo de la exportación, porque todos los apoyos que hoy está recibiendo el sector son por el mercado interno pero no para exportación, porque los $ 2,45 que da INAVI no cierran una exportación. No se le está dando oportunidades a los que no pueden exportar porque esos $ 2,45, que equivale a 10 centavos de dólar, no ayudan a cerrar los números para que verdaderamente salga el vino. Si nosotros lo analizamos, esos 10 centavos de dólar lo está volcando el INAVI a bodegas exportadoras que sostienen el negocio por sí solas y el negocio que verdaderamente tenemos que fortalecer y hacerlo crecer para que amalgame y juegue en el sector y no se nos queden industrias en el camino, son proyectos donde la gente se una y busque la salida hacia afuera.

Entendemos que está muy comprometida la parte productiva e industrial de las pequeñas y medianas empresas y que la única salida es poder abrir algo en conjunto apostando hacia el exterior.