Marcha y acto en reclamo de la concreción del Liceo 2
Para mantener encendida la llama del nuevo centro educativo
El pasado jueves 11 de setiembre se llevó a cabo una marcha con velas encendidas que culminó en el predio del viejo liceo donde se realizó un acto simbólico en reclamo del tan ansiado Liceo 2 que se sigue postergando en el tiempo. La misma estaba pactada para realizarse el martes 2 y luego el martes 9, pero por inclemencias del tiempo se postergó en dos oportunidades. Allí estuvo presentes todo el colectivo docente, alumnos del liceo, escolares, padres y vecinos de la comunidad de Progreso.
Agustín Leguizamón fue quien abrió la parte oratoria agradeciendo a todos los presentes por haber acompañado y se refirió a la situación actual de abandono que posee el viejo edificio y la presencia de intrusos dentro del mismo: “Lamentablemente al liceo lo están deteriorando día a día y esta dilatación que se está dando con la creación del mismo, está llevando a que vecinos alarmados sufran este deterioro y además fue ocupado por gente que ha desvalijado el mobiliario que quedaba casi en su totalidad…”
“Debe existir un compromiso serio para construir el liceo que tanto se merece la comunidad de Progreso…”
Posteriormente habló Carlos Segundo, profesor de la institución, quién se mostró contento por la presencia de alumnos del liceo e incluso más pequeños lo que para él demuestra que el trabajo que se realiza en las aulas no es en vano.
En referencia a la marcha que se realizó con velas encendidas, Segundo expresó que desde las primeras culturas la luz estuvo presente y en ella encontraron la sabiduría: “A través de la historia siempre estuvo presente lo que se llama la luz, que es lo que simboliza esta vela, hoy símbolo que realza este acto de las fuerzas vivas de Progreso; por eso estamos todos los compañeros presentes con una luz porque no queremos dejar que se apague la idea del liceo de Progreso…”
Destacó que el esfuerzo que realizan a diario tanto docentes, funcionarios administrativos, auxiliares de servicio e incluso los propios estudiantes, ha permitido que el Liceo 1 funcione medianamente bien. Según él, en los 3 turnos en los que se dictan clases acuden unos 1200 alumnos lo que implica un esfuerzo desmesurado que lleva muchas veces a improvisar salones por falta de lugares adecuados para desarrollar el curso: “Si será buena la educación uruguaya que aun en esas circunstancias seguimos dando clases y podemos decir que las damos en condiciones no debidas, sin embargo los rendimientos para las condiciones en que las damos no son tan malos…”
El profesor agregó además que en los tiempos que corren de campaña política es muy fácil hablar de la educación y sus problemas porque esta “vende” pero aseguró no haber visto a ningún político ni siquiera pasar por la puerta de los liceos para ver en qué condiciones los docentes y los alumnos están dando clases: “Lo que pasa que hoy la educación vende entonces todos hablan de ella, pero esos que hablan vienen de otras áreas sociales, de la psicología y es muy fácil hablar de la educación desde un escritorio calentito, calefaccionado, sin haber pasado por clases sobresaturadas de 40 alumnos…”
Dijo estar cansado de las promesas que se vienen haciendo desde el año 2013 y exigió que debe existir un compromiso serio para construir el liceo que tanto se merece la comunidad de Progreso: “Inicialmente se hablaba de un liceo que iba partir de cero, después la adecuación de este liceo y después nos dicen algunas autoridades como por ejemplo el profesor Landoni, que para 2015 iba a estar pronto; sabemos que a esta altura eso no va a suceder o por lo menos si lo van a hacer, no les vamos a permitir trabajar en las condiciones que ellos quieren...”.
“Vamos a seguir trabajando hasta que el Liceo 2 esté construido…”
Antes de pasar a entonar las estrofas del himno nacional, Leguizamón destacó el trabajo que viene realizando la comisión, siguiendo de cerca todas las instancias del proceso y calificó de lamentable el hecho de que sean los profesores los que además de hacer su labor diaria como educadores, tengan que reclamarle a las autoridades el trabajo que ellos tienen el deber de hacer.
Expresó también que ellos desde su lugar, tratan de hacer su labor de la mejor manera posible y que muchas veces se los castiga injustamente desde la prensa e incluso son los mismos padres que muchas veces les reclaman a los profesores por las condiciones en las que sus hijos reciben educación: “Nosotros tampoco estamos de acuerdo con que los chiquilines trabajen en un salón a punta de pasillo, tuvimos que cerrar con una mampara a modo de salón y eso no tiene las condiciones mínimas indispensables, no tiene la capacidad, no tiene la iluminación para trabajar; hay asignaturas como Dibujo que dimos clases debajo de los árboles porque a veces los chicos no pueden trabajar con las tablas en un salón tan apretado…”.
Por último remarcó el trabajo paralelo que realizó APAL lo que demuestra que la comunidad está comprometida con la causa, y pidió que sigan acompañándolos que ellos desde lugar van a seguir luchando por hacer realidad el liceo: “Nosotros lo que podemos darle es la promesa de que vamos a seguir trabajando hasta que el Liceo 2 esté construido, con las condiciones mínimas y necesarias para que nuestros hijos puedan tener una educación digna como todos los uruguayos queremos…”
Para cerrar el acto se realizó la plantación del Ceibo, de manera que el mismo crezca junto al Liceo 2 que tanto necesita la ciudad.
Manuel Oroño: “Necesitamos instituciones educativas fuertes, con las mejores condiciones para trabajar con los estudiantes y que además fortalezca el entramado académico de la ciudad…”
Una vez finalizado el mismo, Progreso al Día conversó con Manuel Oroño, integrante del Comité Ejecutivo FENAPES, quien también estuvo presente ese día.
P.al Día- Presente hoy en Progreso en lo que es la manifestación en reclamo de la concreción del Liceo 2.
Manuel Oroño- Sí, efectivamente, es una comunidad que ya está hace muchos años peleando por el Liceo 2, realmente es una necesidad imperiosa. El Liceo 1 está superpoblado, y además es importante resaltar que tener el Liceo 2 permite el crecimiento desde el punto de vista académico del propio pueblo. Nosotros no podemos tener liceos semi abandonados, relegados o que puedan ser de segunda; precisamos instituciones educativas fuertes que puedan tener todas las condiciones para trabajar con los estudiantes de la mejor manera posible y que además fortalezca lo que nosotros llamamos el entramado académico de cada una de las ciudades donde existen liceos. Acá no solo se trata de pelear 4 o 5 salones más o espacios educativos para tener lugares donde poner a los estudiantes, sino que se trata de crear una comunidad educativa que haga crecer las aspiraciones de los propios gurises del pueblo. En ese sentido me parece importante el trabajo de los docentes y también lo que han logrado en cuanto a convocar a estudiantes, padres y a otros integrantes de la sociedad que ven a esto como algo necesario. De más está decir que el lugar donde se encuentra ubicado el viejo liceo de Progreso, donde se va a instalar el Liceo 2, es un lugar que en estos momentos está necesitando infraestructura urgente; yo estoy viendo que tiene un espacio verde, una placita, lugares donde realmente se pueden realizar otro tipo de actividades e integrarlo al liceo y en este momento está semi abandonado y aparentemente con ocupantes. Me parece interesante que esto se concrete rápidamente, es un gajo histórico que tiene mucho para aportar a la comunidad.
P.al Día- ¿Es normal que se incluya una obra en el presupuesto quinquenal, en este caso el Liceo 2 de Progreso, y pasen dos o tres años y el mismo no se concrete?
Manuel Oroño- Sí, es normal, te lo voy a confesar. Nos ha pasado en distintos lugares, sin ir mas lejos a poquitos kilómetros de acá está el Liceo Juanicó que también tenía predio, tenía presupuesto, todo como para ejecutarlo y resulta que por cuestiones legales, de papeles, de padrones y demás, no está el liceo construido, y no solo eso, sino que ahora tiene que pasar al próximo presupuesto para ver si se aprueba o no en el presupuesto quinquenal y luego ver si se ejecuta. Acá además hay otro problema y es que es una obra realizada en convenio con el MTOP, que implica por un lado algo importante que nosotros lo rescatamos porque no va a haber una empresa privada directamente afectada a la construcción del liceo, sino que es a través de organismos públicos, pero también implica una serie de trámites burocráticos que muchas veces retrasan esto. El otro problema es que al estar retrasándose la obra y la licitación, también se disminuye el monto de la inversión lo que implicará un recorte necesario en la obra lo cual nos preocupa; por eso uno de los factores que veníamos a averiguar y a plantearle a los docentes era si habían visto el plan de obra, si estaba en condiciones y realmente tenía el número de aulas adecuado, laboratorios, espacios para hacer educación física, etc., porque podemos terminar en una obra de muy bajo presupuesto solamente construyendo algunos salones y después terminamos hacinando gurises peor de lo que están en el Liceo 1. Por tanto no es menor ver lo que se va a hacer acá.
P.al Día- ¿Desde FENAPES tienen herramientas para presionar de cierta manera a las autoridades?
Manuel Oroño- Nosotros tenemos una Comisión Nacional de Infraestructura, de hecho estuvieron algunos compañeros ya visitando acá el liceo y lo que tenemos son instancias que nosotros llamamos bipartitas, es decir, instancias mensuales con el Consejo de Secundaria, con el CODICEN y eventualmente hemos tenido reuniones también en la órbita del MTOP para ver por ejemplo la Corporación para el Desarrollo que ha invertido en algunos liceos, cómo va el avance de obras y ese tipo de cuestiones. De todas maneras los instrumentos son como tu decís de presión, no tenemos ingerencia en lo que es la ejecución pero siempre es bueno preocuparse por estas cosas y estar planteándolas porque muchas veces se dejan en el olvido y para los que están dirigiendo es más fácil olvidarse también y ver dónde está calentando más la situación y tratar de atender allí. Lamentablemente “el que no llora no mama” como dice el dicho y muchas veces es así. Por eso es importante recrear una comisión que integren padres, estudiantes, docentes y estaría bueno que compañeros de otros sindicatos también se acercaran porque en definitiva son sus hijos los que van al liceo y esa unión de gente hace que se vayan concretando las cosas.