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26/01/2015

La familia Toriño-Herten se reencontró en Progreso

Hay muchos factores, situaciones propias de la vida que a veces separan físicamente una familia, fuerzan a sus integrantes a vivir en distintos puntos del planeta; pese a ello se mantienen fuertes lazos afectivos, y el reencuentro se hace muy disfrutable.
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Tras cuatro años

La familia Toriño-Herten se reencontró en Progreso

 

Hay muchos factores, situaciones propias de la vida que a veces separan físicamente una familia, fuerzan a sus integrantes a vivir en distintos puntos del planeta; pese a ello se mantienen fuertes lazos afectivos, y el reencuentro se hace muy disfrutable.

Tal es el caso de la familia Toriño-Herten; que emigró a España hace más de una década, luego dos de sus hijos se volvieron al país y en estos días se reencontraron en Progreso, tras cuatro años sin poder verse y abrazarse.

Dialogamos con Atilio, Elena y Gastón, los tres integrantes de la familia que llegaron desde España para estar con Felipe y Atilio Jorge, y con el resto de los familiares y amigos que mantienen en nuestra ciudad.

 

“Uno vive muy bien y muy tranquilo en España, pero la amabilidad de la gente de acá no está allá, y tenemos muchos afectos acá...”

 

P.al Día- Atilio, de vacaciones por el paisito…

Atilio Toriño- Sí, aprovechando que con mi señora teníamos unos días para tomarnos juntos; salimos el 24 y llegamos el 25 acá. Ahora ya el jueves (22) emprendemos el retorno.

 

P.al Día- Además vinieron con sorpresa…

Atilio Toriño- Sí, cuando decidimos venirnos arreglamos traer a Gastón, el hijo mayor con el nieto y no avisamos nada acá, nos vinimos sin decir nada para crear un poquito de sorpresa. Sabían que veníamos nosotros, pero no Gastón y su hijo Tomás, de 7 años.

 

P.al Día-¿Cómo fue esa llegada?

Atilio Toriño- Una sorpresa muy grande, en el Aeropuerto estábamos todos afuera y Gastón se había quedado adentro, y cuando salió Felipe lo vio y pegó el grito; fue impresionante. Nos quedamos Elena y yo solos con todas las valijas y todo el mundo fue a saludarlo a ellos.

 

P.al Día-¿Cómo encontraste a Uruguay?

Atilio Toriño- A mi me gusta Uruguay y yo en realidad lo vi mejor, con más movimiento, la gente puede disfrutar y acceder a cosas que antes no podía. Estuve unos días en la playa y hay mucha gente, alquilan, se van de vacaciones, tienen coche, entonces creo que la cosa está un poquito mejor. Pero también uno lo ve por otro lado, allá la cosa es muy fría, uno vive muy bien, muy tranquilo pero la amabilidad de la gente de acá no está allá.

 

P.al Día- Además estás con tu familia…

Atilio Toriño- Nosotros hacía 4 años que no veíamos a los dos chicos míos, Atilio Jorge y Felipe, y a los demás hacía 7 años, que son los años que hacía que no venía a Uruguay; eso hace que estos días hayamos pasado sensacional, ya el hecho de estar con los afectos y con la gente que uno quiere está muy bien.

 

P.al Día- ¿Tus hijos estuvieron allá y se vinieron?

Atilio Toriño- Nosotros tenemos tres, Gastón, Felipe y Atilio; Gastón sigue allá y Felipe y Atilio estuvieron 6 años y volvieron. Por diferentes circunstancias Felipe con Luciana, su novia, quedaron sin trabajo y conversando decidieron irse a probar allá y se fueron. Desde que llegó allá Felipe dijo: “Esta no es mi vida, estaré el tiempo que sea pero mi vida es en Uruguay”. Atilio vino unas vacaciones a Uruguay y se enamoró; se fue de vuelta para allá, estuvo 3 o 4 meses, liquidó todo lo que tenía y se vino.

 

P.al Día- Eso hace que vos con Elena tengan el corazón repartido…

Atilio Toriño- Claro, uno está quebrado pero allá tenemos a Gastón con dos nietos y es lo que tira un poquito, pero también están los otros chicos que en algún momento van a tener nietos y vamos a tener que hacernos la idea de ir y venir. Mientras Gastón o alguno esté allá vamos a tener que estar yendo y viniendo.

 

P.al Día- ¿La vida de ustedes la ven definitivamente radicados en España o eso es difícil de predecir?

Atilio Toriño- Es difícil, pero por ahora sí. Elena está muy contenta allá, le gusta mucho y dice que no se viene. Si yo tuviera la posibilidad de tener un trabajo ganando lo mismo que gano allá, me vendría. Pasa que uno allá vive mucho más tranquilo y eso hace que a uno le cueste decidir si venir o no; si no tuviera los afectos o la gente querida, te digo que no me vengo, me quedo allá de por vida, pero está todo eso otro.

 

P.al Día- A pesar de que España y gran parte de Europa está sufriendo una crisis…

Atilio Toriño- Sí, pero viviendo en crisis allá es como vivíamos en bonanza acá, porque la crisis allá significa no poder cambiar el auto todos los años, no poder ir el mes de vacaciones a recorrer Europa o Asia, y ahora de repente tienen que hacer el mes de vacaciones en España mismo, pero un matrimonio trabajando los dos no tienen ningún problema, viven muy tranquilos.

 

P.al Día-¿Cuánto hace que se fueron?

Atilio Toriño- Va a hacer 11 años, nos fuimos en el 2004.

 

P.al Día-¿Se fueron todos juntos?

Atilio Toriño- No, Gastón se fue dos años antes, yo en mayo de 2004, Elena y Atilio se fueron en setiembre de ese mismo año y Felipe con su novia Luciana se fueron en marzo de 2005. Después yo vine a los 3 años y luego de eso no vine más.

 

P.al Día- Me contabas que estás trabajando en una empresa de suministro de energía…

Atilio Toriño- Sí, se llama Iberdola, es como si fuera la UTE de acá, que era la empresa estatal de energía pero ahora allá está todo prácticamente privatizado; en España hay 57 comercializadoras de luz, todas privadas.

 

P.al Día- ¿Cuánto tiempo hace que trabajás allí?

Atilio Toriño- Hace 4 años que estoy. Al principio cuando llegué trabajé 1 año y medio en la construcción hasta que accedí como vendedor a una de estas compañías eléctricas llamada Unión Fenosa donde trabajé durante 3 años. Después estuve trabajando por mi cuenta en el tema de la luz como vendedor, pero accedí a contratos con varias compañías hasta que por medio de un aviso en el diario me contacté con esta gente, pusieron una oficina donde yo vivo, Torrevieja, y ya manejo una serie de vendedores que están a nivel residencial; manejo la parte de empresas, capto clientes, empresas que ya se han ido y están en otras compañías eléctricas, con una serie de beneficios que tengo trato de traerlas para Iberdola nuevamente. Los comerciales que tengo son 10 que están trabajando en casas y lo que hacen es renovarles el contrato a nuestros mismos clientes con una serie de beneficios para que no se cambien de compañía.

 

P.al Día- ¿El costo de la energía eléctrica es alto en comparación con Uruguay?

Atilio Toriño- Está prácticamente al mismo precio que acá. España es el país más caro de la Comunidad Europea en el tema de la energía; Alemania es un 70% más barato que España, Italia un 40%, Francia un 30%, pero eso no se debe al costo de la energía en sí, allá hay costos impuestos y deudas que tiene el Estado con las distribuidoras de energía de hace muchos años. El costo de la energía en sí es el 40% de lo que te llega en la factura, todo lo demás son impuestos y cargas fiscales, que son deudas que tiene el Estado.

 

P.al Día- ¿Cuánto es un salario promedio hoy por hoy teniendo en cuenta la crisis que atraviesa el país y Europa en general?

Atilio Toriño- Un empleado que esté atendiendo un mostrador de una tienda tiene un sueldo de 800 euros por un horario de 8 horas (unos mil dólares).

Una persona que vive sola, con ese trabajo vive bien, paga su alquiler, la comida, la luz, agua y teléfono. No puede salir todas las noche a comer afuera pero vive sin problemas; si es un matrimonio y trabajan los dos con un sueldo así, viven tranquilos.

 

P.al Día- Siempre se dijo que lo más costoso allá es el alquiler, la vivienda, lo demás es como más llevadero, ¿esto es así?

Atilio Toriño- En lo que tiene que ver con comida y con vestimenta es muy barato, tenés de todo caro y de todo muy barato, hay muchas opciones. La casa llegó un punto que era mucho más caro, ahora ha bajado bastante por la crisis, pero acceder a una casa es caro; un alquiler te sale medio sueldo, lo que implica que buena parte de tu salario se te vaya solo en eso.

 

P.al Día- Me decías que los automóviles también son baratos...

Atilio Toriño- Muy baratos, yo diría que valen 10 veces menos que acá. Por 2 mil euros conseguís un muy buen auto. Yo tengo un BMW del 2002 y si lo quiero vender me dan 2.500 euros (3 mil dólares); si lo voy a cambiar y a entregar en una automotora me dan 1.000 euros por ese coche que acá vale 12 mil dólares.

 

P.al Día- Ustedes decían que encontraron caro Uruguay, sin embargo la gente vive...

Atilio Toriño- Sí, yo lo que veo es eso. Está mucho más caro que allá, pero veo que hay mucho más movimiento que hace 7 años atrás. Uno sale a la calle y ve que la gente va al supermercado, está gastando, las casas en las playas están alquiladas, se van de vacaciones, la cosa ha mejorado; indudablemente tendrá que mejorar mucho más.

 

P.al Día- ¿Por qué razón decidieron irse?

Atilio Toriño- Eran tiempos difíciles, la situación que se vivía no era la mejor.

 

“Formé mi familia allá, tengo dos hijos y trabajo; en lo personal no me puedo quejar de mi vida en Torrevieja…”

 

En ese momento de la charla llegó Gastón, el hijo mayor de Atilio que vive actualmente en España y decidimos sumarlo a la entrevista.

 

P.al Día- Gastón, ¿cuántos años hace que no venías a Uruguay?

Gastón Toriño- Yo gracias a Dios vine hace 2 años y antes de eso hacia 8 años que no venía; ahora se dio la oportunidad y vinimos otra vez.

 

P.al Día- Fuiste el primer Toriño que se fue para Europa…

Gastón Toriño- Sí, yo me fui más que nada por mi compañera Lorena (Balero) y el hecho de empezar cosas juntos allá; toda la familia de ella se iba, acá estaba un poco difícil, estaba la chance de irse y me fui.

 

P.al Día- ¿Cómo han sido estos años en España?

Gastón Toriño- Bien, en lo personal no me puedo quejar, incluso ya hemos formado una familia, tenemos dos niños.

 

P.al Día- ¿Siempre en Torrevieja?

Gastón Toriño- Sí, siempre en Torrevieja.

 

P.al Día- Trabajando en el tema del aire acondicionado…

Gastón Toriño- Sí, siempre. Al principio cuando arranqué estuve haciendo otras cositas, electricista, en la construcción, pero no llegó a un año y ya después seguí con eso.

 

P.al Día- ¿Cómo ha impactado la crisis en el trabajo?

Gastón Toriño- La crisis se ha notado mucho en la construcción y al parecer ahora está empezando a repuntar, se ven mas grúas en la calle, hay más obras, va a ser lento pero las expectativas son buenas.

 

P.al Día- ¿Sentís que tu vida está allá?

Gastón Toriño- Yo creo que sí. No te puedo decir si en 5 años me veo acá o allá pero lo que me tira mucho para quedarme son mis hijos; allá hay cosas que le puedo dar que acá me costarían un poquito más. Y también el tema de la inseguridad me tira un poquito más para atrás a la hora de volver, sobre todo por ellos; de repente yo si estuviera soltero a lo mejor ya estaría acá.

 

P.al Día- ¿Cómo es la educación allá?

Gastón Toriño- La educación pública es buena.

 

P.al Día- ¿El tema seguridad?

Gastón Toriño- Para darte cuenta tenés que estar acá. Lo que se escucha allá es mucho mayor de lo que podés llegar a notar acá. Allá se dice que Uruguay es muy inseguro pero vos estás acá y si bien escuchás noticias de robos y demás, notás menos de lo que te pintan allá.

 

P.al Día- ¿En tu caso Atilio lo ves igual?

Atilio Toriño- Nosotros venimos un mes y no hemos salido, capaz que no notamos realmente el nivel de inseguridad que hay acá; la gente te dice que no podés dejar la casa sola y eso allá se menciona mucho más. Lo que sí noté acá es que no hay presencia policial y allá vos estás viendo policías en la calle a cada momento, sea en moto, auto, camioneta o caminando, pero siempre los ves y ese tema puede ser quizás lo que afecte la seguridad. 

 

P.al Día- ¿Vos te fuiste por Gastón o porque la situación laboral estaba complicada?

Atilio Toriño- La situación acá estaba complicada. Nosotros estábamos trabajando pero pagábamos la luz como se podía, el agua, comíamos como se podía y con los comentarios de Gastón y de la familia de Lorena estaba la posibilidad de poder mejorar un poco y esa fue la opción que manejamos con toda la familia; Felipe y Atilio también estaban de acuerdo que se iban.

Lo fuimos haciendo escalonados para poder hacerlo por el tema de los pasajes.

 

P.al Día- Vos acá tenés una gran familia, tu hermano, cantidad de amigos que también hace que tengas una parte tuya acá, a pesar de vivir allá, no dejan de pertenecer a Progreso…

Atilio Toriño- Es muy difícil decidir porque uno allá tiene una mejor manera de vivir pero de este lado tenés muchísimos afectos y eso te hace dudar si venir o no; yo no sé lo que puede pasar de acá a 5 años, quizás las cosas cambian y me voy, pero mientras podamos estar yendo y viniendo la vamos a llevar así.

 

P.al Día- Ya hablamos de Uruguay pero, ¿cómo ves Progreso?

Atilio Toriño- Lo que veo de cambio en Progreso es mucha más edificación, muy pocos solares vacíos, mucho crecimiento, mismo en la calle hay más movimiento, en Redpagos mucha gente entra y sale, en Abitab lo mismo, así que hay un crecimiento mucho mayor y eso favorece al pueblo. Le falta mucho, arreglar calles, las rutas son un desastre, hay que seguir mejorando pero creo que la cosa va bien.

Y también lo que decía Gastón, allá se aumenta mucho más lo malo y cuando venís acá no lo ves tanto como lo que se comenta allá.

 

P.al Día- ¿Eso es a través de la prensa o de los uruguayos que están allá?

Atilio Toriño- De ambos. La poca prensa que se escucha de acá es todo malo.

 

P.al Día- Gastón vos tenés amigos acá, ¿cómo ves la evolución de ellos con sus familias?

Gastón Toriño- Yo los veo bien, tengo amigos que están trabajando bien; hablé con un amigo y me dijo que no manda a sus hijos a la escuela pública y por el trabajo que él tiene puede llevarlos a un colegio privado, pero la llevan bien.

 

P.al Día- ¿Qué han hecho desde que han llegado?

Atilio Toriño- Estar en familia y comer asado, eso es fundamental. Allá hay muy buena carne porque es muy tierna, es toda carne de ternera pero no tiene el sabor que tiene acá; la carne acá es diferente.

 

P.al Día- ¿El sabor está en la carne, o está en todos los afectos que te rodean en ese momento que esperaste mucho tiempo?

Atilio Toriño- Está en la carne y en todo eso, lo que hace que, sea un asado o una torta frita, la sientas diferente. Rodeado de los afectos todo se disfruta diferente.

 

P.al Día- Parte de la familia está en esta esquina que es muy tradicional de Progreso pero también está en Costa Azul…

Atilio Toriño- En Costa Azul tenemos la casa desde la época del viejo. El 31 de diciembre pasamos allí todos, tuvimos la suerte que pudo venir mi hermano Aldo, que vive en Paraguay, con dos de sus hijos para compartir con nosotros; éramos más de 30 con todos los sobrinos, los hijos, las nueras y pasamos espectacular.

 

P.al Día- Muchas veces se dice que el uruguayo cuando va al exterior está mejor pero trabaja más. ¿Eso es así?

Atilio Toriño- Todo depende del tipo de trabajo pero indudablemente que cuando más trabajas más ganás. Vos trabajando tus 8 horas diarias vivís tranquilo.

 

P.al Día- Ni que hablar que tus padres –Nilo y Chichí- fueron referentes de Progreso, al igual que esta esquina tan tradicional, donde estaban las cadenas. ¿Sentís que no se ha valorado eso de mantener esta esquina de otra forma, y que a la vez se les debe hacer un homenaje a tu padre y a todas aquellas personas que hicieron mucho por el pueblo?

Atilio Toriño- Yo vi algo muy bueno que fueron los artículos que realizó Gerardo Cardozo en homenaje a los rotarios fundadores y comenzó con mi padre Nilo; me pareció una idea espectacular y sensacional, y me decía que la intención es continuar eso con la gente que estuvo desde los inicios de Progreso, lo que me parece una cosa muy buena; valorar lo que la gente hizo por Progreso para que hoy llegara a estar como está.

En cuanto a la esquina uno la ha vivido de cerca porque el hecho de tener a mi hermano acá y ahora a mis hijos uno va viendo un poco los cambios; el mundo evoluciona y hay que adaptarse a los cambios y las cosas que vienen. Me encantaría que todo se mantuviera como a uno le gusta.

 

P.al Día- Tu viejo además de ser el primer presidente del Rotary fue fundador del Club Social Progreso, tuvo participación en muchas cosas; quien siempre defendió la idea de homenajearlo a él y otras personas reconocidas en el pueblo, colocando sus nombres en algunas calles de Progreso fue Guillermo Perdomo, que lamentablemente falleció y eso sigue siendo una deuda…

Atilio Toriño- Por eso te decía que la idea de este chico Gerardo Cardozo me pareció espectacular, que al menos comenzara a mostrarle a la gente nueva de Progreso quiénes fueron los que hicieron cosas por Progreso, que también los fundadores de Progreso fueron los fundadores de Rotary como mucha gente, tu nombrabas a Guillermo Perdomo, el “Nene” Pérez, toda esa gente hay que mencionarla y reconocerla porque lucharon muchísimo por Progreso.

 

P.al Día- Gastón, tu jugabas al fútbol, son una familia futbolera, ¿allá van a la cancha?

Atilio Toriño- Allá seguimos el fútbol porque lo llevamos en la sangre porque somos uruguayos; ahora somos simpatizantes de Real Madrid así como de acá somos de Nacional.

Allá se arman muchos campeonatos en centros deportivos con canchas de césped artificial y con un grupo de uruguayos siempre tratamos de anotarnos para movernos y hacer lo que nos gusta que es jugar al fútbol.

 

P.al Día- ¿Vos también sos de Real Madrid?

Atilio Toriño- Soy simpatizante, tampoco es que sea hincha pero de alguien hay que por lo menos ser allá. No peleamos ni mucho menos pero cuando gana nos ponemos contentos y cuando no juega el Madrid, aquellos equipos que tienen algún uruguayo nos gusta que ganen.

 

P.al Día- ¿Allá es accesible ir a ver un partido del Madrid?

Atilio Toriño- Podés ir pero son caras las entradas a un partido; hay mucha gente, son muchos socios. Cualquier partido del Barcelona o del Madrid está totalmente colmado y se agotan una semana antes de que se juegue el partido lo que hace que los precios sean caros. Después acceder a una entrada de cualquier partido de primera podés hacerlo.

 

P.al Día- En su estadía acá también tuvieron oportunidad de ver el primer clásico del año, si bien es un torneo de verano…

Atilio Toriño- Pero no deja de ser un clásico; fuimos con Gastón, su hijo Tomás y Atilio, y disfrutamos mucho del triunfo de Nacional.

Gastón Toriño- La idea un poco fue mostrarle a Tomás el Centenario, tiene 7 años, nunca había ido a un estadio, es simpatizante de Nacional y queríamos darle ese regalito.

 

P.al Día- ¿Allá ven los partidos de Nacional?

Gastón Toriño- Más bien vemos los de Uruguay, los de Nacional los escuchamos por la radio, sino te tenés que meter en alguna página por Internet pero siempre se corta un poquito, igual que escuchamos el fútbol de Canelones por la radio de Santa Lucía (90.1 fm).

 

P.al Día- ¿Algo más que quieras agregar?

Atilio Toriño- Muy contento de estar acá, para mí sea lo que sea Progreso o Uruguay, es nuestro país, es nuestro Progreso y están todos los afectos. También contento cuando me llamaste para hacer una nota, yo encantado de poder hablar y a través de esto aprovechar para saludar a toda la gente que no he podido ver o que no la he podido saludar porque en realidad yo vine par estar con mis hijos, disfrutar de ellos el tiempo que pueda estar acá; la poca gente que vi fue porque me la encontré en la calle; yo no salí y no visité a nadie. Al que no vi que me disculpe, me acuerdo de todo el mundo y lo saludo a través de este medio.

Gastón Toriño- Agradecerte a vos por tenernos cerca y a toda la gente que no he podido ver. Este viaje son 30 días, parece mucho pero a nosotros se nos hace muy corto porque venimos a estar en familia y tratás de aprovechar eso. Si alguien se puede sentir ofendido de que no lo saludamos que nos disculpen y un saludo grande para todos.  

 

“Mis deseos se han hecho realidad, disfruté de mis hijos, de mi casa vieja y querida, he pasado muy lindo en familia…”

 

También hablamos con Elena Herten, esposa de Atilio, mamá de Gastón, Felipe y Atilio Jorge, y actualmente abuela (Tomás y Martina).

 

P.al Día- Elena, ¿cómo han estado estas vacaciones por Progreso?

Elena- Muy deseadas y muy esperadas por lo tanto mis deseos se han hecho realidad, disfruté de mis hijos, de mi casa vieja y querida pero he pasado muy lindo, en familia, todo muy íntimo.

 

P.al Día- Me imagino que lo que más tira son los hijos…

Elena- Por supuesto, cuando se dieron las cosas para llegar acá este fin de año veníamos a lo que ellos quisieran y a lo que ellos decidieran; lo importante es estar con ellos, de mi parte han pasado 9 años, uno piensa de que no va a volver a pasar pero no lo sabés. Quizás el año que viene volvamos como quizás hasta dentro de 5 años no vengamos.

 

P.al Día- ¿Cómo es tu vida en Torrevieja?

Elena- Yo me puedo considerar una persona que tiene una vida plena, mas allá de lo familiar porque tengo dos hijos que están en Uruguay pero tengo a mi hijo que justamente es el que me dio nietos y me hizo abuela; tengo mi regio trabajo y tengo mi espacio, mi descanso, vivo en un lugar privilegiado, frente al mar, somos tres parejas de nuestra edad que nos reunimos, compartimos viajes, paseos, comidas; Torrevieja me ha acogido y yo me he encajado perfectamente.  

 

P.al Día- ¿En que estás trabajando?

Elena- Estoy atendiendo a una familia, comencé a cuidar a su bebé de 3 meses que hoy tiene 9 años, después llegó una chica que hoy tiene 5 que son parte de mi familia, yo me siento y ellos me hacen sentir familia de ellos; les cuido la casa, no están en todo el día, tienen plena confianza y yo me siento satisfecha porque veo a Federico, que es el nombre del pequeño, ya crecido, donde yo he podido poner mi granito de arena en su educación, en su comportamiento y la nena es una princesita mía también.

 

P.al Día- Con respecto a los valores, los hábitos, ser parte de esa familia y que además te den un lugar para incidir de alguna manera en su educación, ¿se forman con valores similares a los nuestros o piensan diferente?

Elena- Creo que los valores son similares, quizás tienen otra proyección, ellos se preparan para el estudio, la dedicación a la formación académica, pero en el resto es bastante similar; el querer estar en familia, el querer reunirse con sus tíos, sus primos, eso es similar. No se si será general pero he caído con suerte porque me siento y me hacen sentir su familia; no solo mi entrega es total sino la de ellos y la confianza depositada en dos hijos que han estado conmigo desde que abren sus ojitos hasta que los dejo en el colegio.

 

P.al Día- ¿Qué cosas extrañás de Progreso o qué pérdidas has tenido por tener tu vida en España?

Elena- En lo material nada, en absoluto. Allá con un sueldo normal y las dos personas trabajando en la casa podés darte gustos y hacer realmente lo que tenés ganas de hacer. En lo afectivo lógicamente que el hecho de tener la familia dividida hace que extrañes los afectos, las personas, el querer recordar mis amigas, desear tenerlas para charlar con ellas o compartir un montón de cosas con esos afectos. Después no extraño nada.

 

P.al Día- Además han tenido algunas visitas de gente de Progreso por allá…

Elena- Nos encanta recibir visitas porque consideramos que el compartir es importante, entonces para nosotros el hecho que vaya de Progreso alguien conocido es hermoso, poder agasajarlos, sacarlos a pasear, charlar, las puertas están abiertas.

 

P.al Día- ¿Esperan volver más seguido?

Elena- Yo soy creyente y eso se lo entrego a lo que Dios quiera. Tengo esperanza de que estos 9 años a partir de ahora sean más cortos, más aun pensando que puedo llegar a ser abuela en cualquier momento por acá; eso es un deseo controvertido porque tengo un período del año que me falta para terminar, llegar a mi jubilación y tener mis ingresos allá en España. Lo que uno se proyecta es estar compartiendo el año un poco acá y un poco allá, pero desearía conocer y compartir a mis nietos tanto los de acá como los de allá.

 

P.al Día- ¿Algo que quieras agregar o saludar a alguna persona en especial?

Elena- No he visto prácticamente a nadie. Hay gente muy querida que es mayor y uno no sabe si los volverá a ver, pero la ley de la vida es que los mayores se vayan primero y a veces uno piensa que estuvo allá y no fue a darles un abrazo y un beso grande… al que quiera recibirlo con mucho cariño hasta la vuelta, porque espero volver y encontrarme con la gente que le tengo afecto y cariño.