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26/05/2016

Guzmán Matiaude proyectó las obras para refundar la institución

En la pasada edición de Progreso al día publicamos una entrevista realizada a los integrantes de la comisión directiva del Club Social Progreso en la que nos contaban acerca de las nuevas reformas que se han estado llevando a cabo en dicho club en los últimos tiempos como lo fue la ampliación y mejoramiento del Salón comedor.
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En esa obra mucho tuvo que ver Guzmán Matiaude, hijo de Olmo, ya que fue quien realizó el proyecto para la reestructuración del club; Guzmán es estudiante de Arquitectura y se encuentra cursando el último año de la carrera con el objetivo de alcanzar el tan ansiado título. Durante la entrevista contó que si bien pensó el proyecto desde el punto de vista arquitectónico también lo hizo pensando en la economía del club por lo que decidió realizar las obras en varias etapas que se irán construyendo paulatinamente según las necesidades de la comisión que esté de turno. Según explicó Guzmán, se priorizó la obra del Salón comedor, que ya está culminada, ya que una vez construida permitirá obtener un retorno económico a corto plazo y de esa manera continuar con las etapas posteriores.  

Para conocer con más detalle cómo surgió esta iniciativa, así como también cuáles son las etapas posteriores que se piensan llevar adelante dialogamos con Guzmán en los siguientes términos.

 

“La idea principal fue reestructurar todo el club, darle un poco más de modernidad, brindarle un toque más social y empezar a utilizar los espacios muertos…”

 

P.al Día- En estos últimos tiempos como estudiante has pensado mejoras edilicias para el Club Social Progreso; en un proyecto que tiene varias etapas, ¿cómo surge esa iniciativa?

Guzmán Matiaude- Todo comienza por el año 2011-2012 cuando se levanta aquella deuda grande que tenía el club, problemas de juicio, donde el club prácticamente desaparece; en ese momento la comisión volvió a tomarlo, el club reflota, se vuelve a refundar, se comenzó nuevamente a hacer las cosas bien y dentro de ese marco ellos querían regularizar el club, dejarlo lo mejor posible, y pensaron dejar planos hechos para que otra comisión directiva que venga posteriormente se encuentre con otro panorama. El año transcurre y tenemos un problema y es que las regularizaciones que se demandan hoy día, como la habilitación de bomberos y demás, son costos que rondan los 30 mil dólares solamente de gastos en papel y dibujo. El club no recibe apoyo estatal de ningún tipo ni tampoco de ningún ente público, es todo a fuerza del club y cuando se encontraron con ese panorama era complicado porque ellos tenían que evaluar si esa inversión grande la hacían en trámites de papeleo o gastaban un poco menos y ayudaban al socio a arreglar sus instalaciones, que es lo que le interesa a toda comisión directiva. Ahí ya teníamos dibujado todo lo que era la parte de planos y todo el relevamiento que yo ya había hecho desde hacía tiempo y ellos arrancan arreglando el parquet del gimnasio, el techo del club, la sala de musculación y después que hacen todo eso volvemos a consultar por las regularizaciones y no había variante. Entonces como había trabajado tanto tiempo me dijeron que pensara algo para el club y vaya con una propuesta para plantearles algo concreto.

Ahí empiezo a pensar el proyecto del lado de la arquitectura y de los espacios pero también del lado de lo que es la economía del club y de las generaciones de dinero; ellos tenían un dinero que con mucho sacrificio habían juntado y había que invertirlo y para mí eso era como cuando estás en el casino y te queda una ficha y apostás todo a ese número. La idea principal que planteamos fue reestructurar todo el club y para eso hicimos un estudio y debido a que el club ha ido mutando vimos que el espacio donde está el billar estaba ocioso, sin uso, a veces se utilizaba para poner motos y bicicletas pero es un espacio muerto, y si lo trasladás a temas inmobiliarios económicos es plata que está muerta y que nadie hace usufructo; entonces pensamos darle un poco más de modernidad al club, brindarle un toque más social, empezar a utilizar esos espacios muertos y tratar de organizar todo lo que humildemente considero que es lo mejor para el club. Para esta etapa de organización de todo el club me junto con un compañero, Oscar Moreira, con el cual estamos trabajando que ya es recibido y empezamos a estudiar el club, a mirar que uso le daba la gente a las instalaciones y entonces allí sale la idea de refundar, de reproyectar y hacer una reforma de todo el club pero obviamente que todo lleva sus gastos; por tanto lo que hicimos fue empezar a dividir las obras en etapas y la primera obra que se me ocurre es hacer una reforma del salón comedor…

P.al Día- Imagino que la primera etapa tuvo que ver con el salón comedor porque una vez culminada esa obra permitiría obtener ingresos…

Guzmán Matiaude- Sin duda, allí se hizo hasta un plan de gestión económica y esa inversión que el club hizo estaría retornando prácticamente en dos años dependiendo del mercado, de la economía de la gente, del apoyo de la misma y se invirtió en eso que es lo que le da más ganancia limpia directa, más allá de la cuota social. Con ese dinero que ellos tienen la idea es volcarlo en otras etapas para seguir avanzando y que la gente de Progreso vea que el club está mejorando para ellos.

 

“Ampliar la sala de musculación, trasladar la secretaría al salón comedor, armar una sala de conferencia y el proyecto se cerraría con la reforma de los baños…”

 

P.al Día- ¿Se puede adelantar cuáles serán las etapas posteriores?

Guzmán Matiaude- Además de la parte del Salón comedor que se terminó a mitad de enero, hay dos o tres etapas más que a grandes rasgos serían ampliar la sala de musculación, tirar la pared de la secretaría y esta trasladarla a lo que era el espacio de los trofeos, en el antiguo escenario chico, eso sería toda una etapa. Al ampliar la sala de musculación tomaría también lo que es hoy la sala de profesores y los profesores se realojarían en otro sector; eso se podría definir como otra etapa más corta, de menos inversión en lo que tiene que ver con la parte estructural.

Después habría una tercera etapa que sería armar una sala de conferencia, de eventos, de reuniones en la parte donde está el viejo billar ya que hemos observado que con este auge muy bueno de las comisiones de fomento a veces no tienen un lugar físico para juntarse, entonces estaría bueno que el club tenga una pequeña salita donde se puedan juntar 20 o 25  personas; es una forma de tener otro espacio más acogedor, más cálido y que no solamente sea para el socio sino también para el pueblo, porque el club lo forma la gente, no hay otra.

Después el proyecto se cerraría con el broche de oro que sería toda la reforma de los baños que eso demandará mucho dinero; muchos piensan que los baños deberían ser lo primero que se debe arreglar porque es el socio que los va a usar; eso es entendible, pero la gente capaz que no es conciente de lo que puede costar hacer dos baños. Por eso se está tratando de hacer pequeñas reformas como desobstrucción de cañerías y reparar alguna cisterna porque todo eso lleva una gran inversión de dinero. Por eso creemos que si la gente va viendo que el club va mejorando, que arregló la sala de musculación, el techo del gimnasio, el piso de parquet, el salón comedor, yo creo que para esa parte donde se requerirá la colaboración de todos y una mayor inversión, la gente se tiene que sensibilizar, ponerse la camiseta del Club Social Progreso y colaborar.

P.al Día- Y a nivel estatal también debería haber algún tipo de franquicia o flexibilidad porque estamos hablando de un club que cumple una función social donde se le da participación a toda la comunidad…

Guzmán Matiaude- Sí, sé que ellos han estado en tratativas con ese tema pero tampoco me puedo meter porque estaría tocando de oído, muy atrevidamente, y no quiero decir alguna barbaridad, pero creo que habría que insistir más, hablar con alguien y que se trate de lograr algún tipo de franquicia como vos decís porque los costos son totalmente elevados.

 

“Estamos apuntando a algo ambicioso para Progreso porque el club es grande y se lo merece… quiero que el club vuelva a ser ese de antes…”

 

P.al Día- ¿Se puede manejar algún estimativo de cuánto puede costar por ejemplo reformar los baños?

Guzmán Matiaude- Es difícil aventurar hoy; ya fue muy importante la suma que se invirtió en el salón comedor, y acá estamos hablando de que los baños requieren sistema de paneles solares, duchas, artefactos de baño y todo eso implica grandes gastos.

Además hoy está muy de moda todo el tema de la accesibilidad y el objetivo que tiene el club es hacer un baño para discapacitados que es una cosa que en Progreso, al menos que yo conozca no hay, así que también estamos pensando hasta eso. Lo menciono para que vean que estamos apuntando a algo ambicioso para Progreso que además se lo merece. En la reforma de los baños nosotros podríamos haber puesto solo un water con un lavabo pero aspiramos a un poco más porque el club es grande y se lo merece; a mí me cuentan que en su época al club vinieron artistas de la mayor trascendencia a nivel mundial, me encuentro gente en Montevideo que me dice que se tomaba el tren en Sayago o Lezica para venir a los bailes del club y como habitante de Progreso y socio yo quiero que el club vuelva a ser ese de antes.

 

“Lo sentimental me ayudó a exigirme más…”

 

P.al Día- ¿Este tema lo abordás desde el punto de vista técnico por tu profesión o también hay un componente sentimental por tu vinculación a Progreso, al deporte y además porque venís de una familia que ha pasado muchísimas horas en el club laburando?

Guzmán Matiaude- Sin duda que son sensaciones bastante encontradas porque si me pongo a pensar recuerdo que cuando yo era muy chico se hizo el sobretecho de la parte central del club en un convenio con el MTOP, pero después obras de gran índole no se han hecho, sin dejar de reconocer lo que se hizo en la sala de musculación, el techo y el piso de parquet, y poder brindarle eso al club con todo lo que trae atrás desde mi abuelo hasta mi viejo, las vueltas de la vida han hecho que otro Matiaude esté metido en alguna obra del club haciendo algo. Además me siento muy contento cuando veo que la gente está satisfecha con lo que se hizo y es como un reconocimiento para mí y para la gente que me ayudó; también lo es para mi padre que fue uno de los que ayudó a refundar este club junto con Calandrelo y con Dutra que también en este momento de auge se sienten satisfechos; sin duda lo sentimental es mucho más fuerte pero también lo tomé como un trabajo, como una oportunidad profesional donde traté de ponerle toda la seriedad posible, y no porque sea el hijo de fulano de tal había que hacerlo así nomás; hubieron hasta discusiones de un lado y de otro pero siempre priorizando que el que tenía que salir favorecido era el club, entonces lo sentimental me ayudó a exigirme más para decir que esto tenía que salir bien porque vengo de esta herencia y necesito poner mi granito de arena para quedarme tranquilo.

 

“Calculo que en 4 o 5 años se pueda terminar el proyecto y llegar a tener un club con instalaciones de muy buen nivel...”

 

P.al Día- ¿En qué tiempo estimás que se estén cerrando todas esas etapas?

Guzmán Matiaude- Los plazos de la construcción son muy bravos, lo estamos sufriendo con la policlínica y el liceo Nº 2 y eso que son obras estatales que no dependen de si el club alquila más o alquila menos el salón comedor y sin embargo demoran muchísimo tiempo, así que se podrán imaginar los tiempos que le puede llevar al club. Yo calculo que en 4 o 5 años por lo menos se pueda terminar con todo pero esos tiempos se puede acortar o alargar dependiendo del caudal de socios que tenga el club en ese momento, el consumo que se tenga del salón comedor y demás. En cuanto a las etapas, será la comisión que esté de turno la que determinará qué se hace y qué no; a los que fueron a la comida del club el año pasado se le presentó el proyecto que se iba a ejecutar en cuanto al salón comedor y son testigos de que esa obra se cumplió, entonces hay que ser muy serio en esto, sincero y concreto y decir el tiempo que te puede llevar realizar las obras. Siempre se le planteó al club que las etapas deberían ser paulatinas así que de aquí a 5 años podemos llegar a tener otro club con instalaciones de muy buen nivel.

P.al Día- ¿Algo más que quieras destacar?

Guzmán Matiaude- Destacar que a medida que se iba llevando a cabo la obra del salón comedor íbamos haciendo algún imprevisto más que se presentaba, porque lo que pensamos de inversión inicialmente era algo menos, pero hay cosas que van surgiendo en el transcurso de las obras como lo fueron el cambio de las ventanas; esas fueron cosas que quizás no la tomamos en cuenta desde un principio, quizás por la inexperiencia o porque creímos que para esta etapa no era conveniente. Debo destacar que para toda esta obra del salón comedor conté con el apoyo de Mario Sansberro, jubilado como capataz en Saccem para la orientación en la viabilidad constructiva de lo planteado.

Agradecer a Wilker Pereira y a Marquisio por su colaboración con la reforma del club que siempre estuvieron dispuestos a ayudar así como también a Fabricio Barreto y su equipo que nos dieron una gran mano con la parte eléctrica que se hizo de cero adecuada a los parámetros que demanda y se exige, cosa que también llevó su inversión.

Por último decirle a la gente que se den una vuelta, que conozcan el salón comedor que de verdad parece otro, y como se dice generalmente los hechos hablan por sí solos. Es el único club que no recibe ningún apoyo estatal, todo lo que hace sale de su bolsillo y de su buena gestión económica, apretando los pesos, invirtiéndolos bien y no le ha pedido un peso a nadie así que vale la pena destacar el esfuerzo de ellos. Sí se quiere un buen club en Progreso depende solo de uno ir a hacerse socio, consumir, estar en ese club porque es muy fácil quejarse pero estaría bueno dar una mano.

P.al Día- Felicitaciones por el proyecto, esperemos que de a poco se vayan cumpliendo todas las etapas y ojalá consigas ese título pronto que bien merecido lo tenés…

Guzmán Matiaude- Agradecerte a vos que siempre estás a la orden de todos.