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12/05/2020

Alejandro Barón; Un maestro del fondo

Progreso al Día sigue charlando con ex futbolistas de la zona que llegaron al fútbol profesional de nuestro país. Es el turno de un gran zaguero que dejó huella en la capital, defendiendo los colores del bohemio y del conjunto picapiedra. En Canelones, campeón como futbolista con Progreso, San Francisco y la selección azulgrana. Logró el título como entrenador con Juanicó. A continuación, compartimos el dialogo con Alejandro Barón.
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“Con varios muchachos de Progreso fuimos en tren a probarnos en Wanderers de Montevideo, ahí empezó todo…”

 

P.al Día- ¿Qué recuerdos tenés del baby fútbol? Juanicó, Villa Alegría. ¿Quién te incentivó a practicar el deporte?

Alejandro Barón- Empecé jugando como golero en Baby Fútbol de Juanicó. El “Ñato” De León, padre de Máximo (actual compañero de senior) fue quien me llevó al club. Siempre quise jugar en el medio, pero terminé en el arco. Después de ahí jugué un año en Villa Alegría, de delantero. Fue un pasaje bastante corto. Luego me fui al interior a estudiar durante un año en la escuela agraria, donde también jugaba al fútbol. Competíamos con escuelas, UTU y liceos de Tacuarembó. Tuvimos gran destaque y fueron equipos de ese departamento buscando incorporarme. En ese momento no se dio porque interfería con el estudio.

P.al Día- ¿A qué edad llegás a las inferiores de Wanderers?

Alejandro Barón- En el verano, luego de estudiar volví a Progreso, la ciudad donde vivía. Ahí con varios muchachos se da la posibilidad de probarnos en Wanderers de Montevideo. Fue a comienzos del año 1984. Viajamos en tren en aquel momento, y a partir de ahí empezó todo. Yo comienzo con 16 años en quinta división, en ese momento las inferiores eran dos años de quinta, uno de cuarta y uno de tercera.

P.al Día- ¿Qué recordás de tu debut? ¿Cómo fueron las horas previas?

Alejandro Barón- Debuté en primera con 18 años junto con varios compañeros de inferiores. A inicios del año 1986. Wanderers en ese momento tenía una gira por Colombia, Ecuador…y en Uruguay empezaba el torneo Competencia. Wanderers decide jugar el torneo local con una mezcla de futbolistas entre los cuales estuve yo. Jugamos tres partidos e igualamos los tres. El equipo principal volvió de la gira por América y nosotros volvimos a inferiores. En el tercer encuentro Óscar Tabárez me observó jugar, anduve bien y en la semana posterior me comunicó que quedé en primera. Luego surgieron partidos en el interior del país (Artigas, Rivera) donde integré el equipo principal.

P.al Día- ¿Cuántos años jugaste en Wanderers? ¿Qué significó ser dirigido por Óscar Tabárez viendo todo lo que consiguió con el pasar de los años?

Alejandro- La gran mayoría del cuerpo técnico actual de la selección uruguaya fueron mis compañeros en Wanderers. El maestro Óscar Tabárez me dirigió junto al profe José Herrera, con el doctor Alberto Pan. Ellos fueron los que me dieron la posibilidad de llegar a primera. También tenía compañeros como Mario Rebollo, Celso Otero, que hoy integran el Cuerpo Técnico de Uruguay. Con Mario es con el que más contacto mantengo ya que tenemos un grupo de WhatsApp integrado por los jugadores de aquella época. Son gente maravillosa, tengo recuerdos muy lindos y se merecen todo lo que obtuvieron y lograron con la selección uruguaya. Como te decía jugué en Wanderers con 18 años, luego Tabárez deja de ser el entrenador, asume el técnico que tenía en inferiores y vuelvo a tercera división. Esas dos o tres temporadas posteriores alterno jugando muchas veces y otras no. Wanderers sufre muchos cambios de entrenador, como es habitual en el fútbol uruguayo, pero con los años me voy afirmando y solidificando en primera división.

En Wanderers hice casi toda mi carrera; gané tres títulos en Primera y tres en 3era. Pocos futbolistas han ganado tanto con el bohemio. En Primera tuve la suerte de ganar dos torneos Competencia y una Liguilla Pre Libertadores de América. También tuvimos una muy buena racha frente a los equipos grandes.

Tuve un pasaje por Rampla Juniors de un año en la divisional B (1991), una experiencia linda, distinto a lo que yo estaba acostumbrado. Fue un año durísimo donde peleamos el descenso con Villa Española, pero logramos ganar y mantener al equipo en la divisional. Volví a Wanderers donde jugué hasta los 27 años.

“Un año muy complicado en Rampla Jrs me llevan a alejarme del fútbol pese a tener ofertas del exterior…”

 

P.al Día- ¿Cómo definirías tu pasaje por Rampla? ¿Cómo describirías a la institución?

Alejandro Barón- Vuelvo a Rampla Juniors, que estaba en primera división y lo defino como un año muy duro (1995). Volvimos a jugar una final para no descender, en este caso ante Basáñez. Pudimos obtener la victoria y la categoría. Un año complicado, que sumado a otros factores me lleva a tomar la decisión de alejarme del fútbol profesional a los 28 años.

Rampla Juniors se caracteriza por llevar muchos jugadores, había un buen equipo. Tuvimos un mal torneo Apertura y en el torneo Clausura anduvimos muy bien, terminando terceros. Aun así, debimos jugar una final para no descender. Un año muy difícil ya que alcanzamos los nueve meses sin cobrar, recibimos el sueldo de marzo y luego no volvimos a cobrar en todo el año. Así era muy complicado, teníamos que hacer algo paralelo para tener ingresos económicos. Nos reuníamos a entrenar como podíamos, y por suerte a fin de año mantuvimos la categoría. Fue un año muy agotador y desgastador. Además, me tocó ser el capitán de aquel equipo, entonces iba muchas veces a la sede a discutir por temas económicos. Esa fue otra de las razones que me empujó a tomarme un año de descanso.

Dejo de jugar en Rampla Juniors con 28 años. Eso fue a fin de año, y en enero surgen dos propuestas concretas para jugar en el exterior, las cuales rechazo. Tuve la oportunidad de irme a jugar a Cienciano de Perú, pero no quise, sino que fue Mario Rebollo en mi lugar. Enseguida tengo la propuesta para ir a Santiago Wanderers de Chile y también la rechacé. En ese momento no quería saber más nada en lo referente al fútbol. Estuve un año y algo trabajando hasta que llega la posibilidad de Progreso.

P.al Día- ¿A qué edad volvés al fútbol de Canelones? ¿Qué destacás de aquel equipo para ser campeón en el 97?

Alejandro Barón- Cuando me llega la invitación de jugar en Progreso de Canelones ya estaba para cumplir 30 años (comienzos de 1997); allí comienza mi ciclo en el fútbol de la Liga Departamental, donde nunca había jugado. En aquel momento Progreso estaba disputando la Copa de Campeones del Interior, donde quedamos eliminados con Atenas de San Carlos. Luego jugamos el campeonato local, donde obtuvimos el título de gran manera. Era un equipazo para el fútbol del interior, con muchos jugadores de renombre, la gran mayoría con pasajes por el fútbol de Montevideo. Teníamos un equipo muy interesante que fue la base de la selección de Canelones de ese año. Le ganamos la tercera final a Wanderers en el Monegal. Fue una definición espectacular, con tres partidos. Ganamos la primera, perdimos en la segunda 4 a 3, y la tercera y definitiva la ganamos 1 a 0 con un hombre de menos desde el inicio del partido. Fue un partido impresionante, Wanderers tenía un gran equipo; con jugadores como Enrique “China” Báez (compañero en Wanderers de Montevideo muchos años), Fernando Garrasino, Martín Soria, Adrián Romero, entre otros.

P.al Día- ¿Qué recuerdos te quedan con la selección azulgrana? ¿En qué se basaron el título del Sur y el vicecampeonato del interior?

Alejandro Barón- Con la selección fuimos campeones del Sur y perdimos la chance de ser Campeones del Interior ante Cerro Largo, con un empate en el Monegal. Fuimos un equipo muy fuerte, competitivo en todas sus líneas, con la base del equipo campeón de Progreso de 1997. Teníamos un equipo realmente muy bueno, con jugadores como Rodolfo Tozzi, Héctor Codevila, Gustavo España, Jorge Peraza y Nicolás Biglianti en el arco, tras la lesión de Eduardo Cuadra. Ganamos muy bien el Sur, en campeonatos durísimos. Los departamentos eran muy fuertes, al no tener representantes en el fútbol de Montevideo, tenían muchos más jugadores para elegir en su selección. Luego de obtener el Sur, llegamos a la final del Interior y se nos escapó, tras un empate ante Cerro Largo en un encuentro rarísimo.

A la siguiente temporada tuve un pasaje por Oriental de Villa Rodríguez en San José, junto con Jorge Peraza. Estuvimos dos o tres meses, pero nos solidarizamos con un compañero y nos terminamos yendo. Tengo un lindo recuerdo, con buena gente, donde compartimos buenos momentos por un tiempo.

“El título con San Francisco fue una de las sorpresas más grandes en el fútbol de Canelones en los últimos años…”

 

P.al Día- ¿Cómo definirías el título con San Francisco en el epílogo de tu carrera?

Alejandro Barón- Paso a jugar en San Francisco en el año 2006. Salimos campeones con el club, es el único título en Primera División que tiene la institución. Tenía casi 40 años, entrenaba poco y me preparaba para jugar solo los domingos. La íbamos llevando como podíamos. El título con San Francisco es un párrafo aparte. Probablemente hicimos todo lo que no se debía hacer para competir, sin embargo, terminamos siendo campeones. Teníamos un equipo de hombres, un equipo muy fuerte, muy duro, pero que, debido a las limitaciones económicas y otras circunstancias, nos llevó a no prepararnos como corresponde. Con el pasar de los partidos el equipo iba respondiendo e iba ganando. Se hizo muy complicado para los rivales vencernos. Eso nos llevó a ganar un campeonato que nadie esperaba, ni nosotros mismos. Perdemos la primera final ante Liverpool 4 a 0 en cancha de San Francisco. Llegamos a la cancha y no habían cortado el pasto, que estaba muy alto. No se podría haber jugado el partido, no es que perdimos por ese motivo, pero fue increíble.

Luego fuimos al estadio con pocas posibilidades, pero ganamos un partido muy complicado y nos aseguramos otra final. A mí me expulsan en la hora, discuten un rival y un compañero en el área cuando estábamos defendiendo un centro, se tiran unos manotazos, y el juez Bragunde levanta la vista y expulsa al jugador de Liverpool y a mí, que no tenía nada que ver. Con esa suspensión me pierdo la tercera final. No jugamos ni Luis Camargo ni yo. En la tercera final llegamos con un equipo bastante desmembrado, pero logramos la victoria y el título. Una victoria basada a corazón, creo que fue una de las sorpresas más grandes en el fútbol de Canelones en los últimos años. En resumen, fue justo por lo hecho durante el año, le ganamos a todos los equipos a excepción de Wanderers, que nos ganó las dos veces. A pesar de la falta de preparación teníamos un gran equipo.

P.al Día- ¿Cómo surge la posibilidad de ser entrenador?

Alejandro Barón- Al año siguiente del título con San Francisco dirijo categorías inferiores del club. Fue una experiencia muy linda, una institución que por su ubicación geográfica puede reunir muchísimos jugadores. Aparecieron un montón de gurises, con los que se formó un equipo muy lindo. Se compitió contra cuadros de muy buen nivel en Canelones, obteniendo resultados muy positivos.

Luego llego a Juanicó en 2008 como ayudante de Jorge Peraza, que me invita a formar parte de su cuerpo técnico; con quien ya había trabajado en San Francisco y en la selección juvenil de Canelones. Estando a pocos días del debut se lesionan los zagueros titulares y termino jugando el primer partido del campeonato frente a Liverpool. Jorge me dijo que tenía que jugar y estando sin entrenar me pareció una locura, pero finalmente me animé. En el calentamiento con Leonel Torterolo, el preparador físico, ya estaba agotado, antes de comenzar el encuentro. Tal es así que a los 40 minutos me desgarré tras una pelota larga donde corrí al delantero. Fueron los minutos que vestí la camiseta de Juanicó. Luego de ahí volví a mis funciones como ayudante técnico (entre risas). Estuve poco tiempo como ayudante ya que Jorge tiene la posibilidad de ir a Juventud de Las Piedras y quedo a cargo de los equipos. Los primeros años dirigía todas las categorías, y mi último año entrené solo a mayores. Se hizo un trabajo fabuloso en inferiores. El club venía devastado en esas categorías y se hizo un laburo muy bueno, donde la gente y los padres confiaron mucho en la labor que hacíamos con Jorge y todo el cuerpo técnico. Competimos de gran forma, formando muy buenos planteles y se obtuvo un torneo Clausura en Sub 18, y muy pronto peleamos en todas las categorías. Los resultados se fueron alcanzando gracias al gran trabajo y los buenos jugadores que tenía el club. Eso hace que siga vinculado al club hasta el 2011, año en el cual obtuvimos el título en primera, luego de 20 años.

 

“Fue muy importante por el tiempo que hacía que el club no obtenía el título y por el trabajo que veníamos haciendo durante 4 años, donde cada año era un ascenso a nivel deportivo…”

 

P.al Día- ¿Qué sensaciones te dejó el título con Juanicó en 2011 luego de 20 años sin campeonatos?

Alejandro Barón- Fue muy importante por el tiempo que hacía que el club no obtenía el título y por el trabajo que veníamos haciendo durante 4 años, donde cada año era un ascenso a nivel deportivo, que nos permitió superar nuevos desafíos. El año anterior habíamos jugado las finales tan comentadas ante Darling, donde teníamos un equipazo y perdimos. Realizamos un gran Torneo Clausura, que nos permitió definir ante Libertad Washington, con partidos espectaculares, donde accedimos a definir ante Darling y al perder llegábamos bastante dolidos para la temporada 2011. El objetivo para ese año que comenzaba era conseguir el campeonato, lo cual se logró. Se ganó Apertura y Clausura. Fuimos justos campeones. El torneo se disputó de manera diferente, se clasificaba por series y terminamos ganando todo lo disputado en aquella final recordada ante Wanderers por el Torneo Clausura. Era un logro para el cual trabajábamos y lo buscábamos. Por suerte lo pudimos conseguir. Meses antes del título, le comuniqué a Antonio Bazzino que no iba a seguir en Juanicó, fuera cual fuera el resultado, ya que venía de 4 años muy desgastantes.

Al año siguiente, Juanicó juega la Copa de Campeones y sigue ganando títulos a nivel local, enfocándose en objetivos altos año tras año. Eso se logra teniendo buenos jugadores, con buenos cuerpos técnicos, con dirigentes gestionando de muy buena manera, no es casualidad todo lo obtenido. Últimamente, viéndolo desde afuera, es muy difícil ganarle a Juanicó. Sobre todo, en estos últimos dos campeonatos, se ha destacado notoriamente dicho equipo. Me alegra mucho ver a algunos jugadores que dirigí cuando eran chicos y hoy juegan en primera con gran rendimiento, me emociona y es lo que más me gusta.

P.al Día- ¿Cuáles son las principales variantes entre el fútbol de los 80, 90 y la actualidad?

Alejandro Barón- El fútbol en general ha cambiado mucho. A nivel profesional está mucho más controlado, y lo hace ser mucho menos fuerte. Cuando yo jugaba era durísimo desde lo físico (patadas, codazos), ya que hoy por hoy está más controlado gracias a las cámaras de televisión y las sanciones, que buscan un juego más honesto y más limpio. Cuando comencé en primera, tuve la suerte de tener compañeros que me respaldaban, ya que sino los rivales te pasaban por arriba. Era un juego más agresivo. El sistema de entrenamiento era diferente, las canchas actualmente están en mucho mejor estado respecto a aquel tiempo. Te cuento como anécdota que llegué a jugar un partido que se suspendió a los 15 minutos por la tierra que se levantaba e impedía ver bien y disputar el encuentro. Imagínate lo que era un día de lluvia con barro…

 

P.al Día- Mencioná zagueros que te gustaban en tu época como futbolista. ¿Algún zaguero de la actualidad?

Alejandro Barón- Miro mucho fútbol, pero no los tomo como referentes. En el momento que yo jugaba estaban Hugo de León, Felipe Revelez, en Nacional; en Peñarol Nelson “Tano” Gutiérrez, José “Pepe” Herrera. Dentro de Wanderers, en los años que yo jugué estaban Mario Rebollo, Gonzalo Madrid, Álvaro Pérez, había jugadores de mucho renombre, de mucha calidad. Eran jugadores de un nivel muy alto. Hoy por hoy hay grandes zagueros, sobre todo en Europa, pero también en la selección uruguaya, con José María Giménez y Diego Godín, que son defensas espectaculares. En todos los puestos hoy en día hay jugadores sensacionales.

P.al Día- ¿Un amigo en el fútbol?

Alejandro Barón- Muchos conocidos en todos estos años, ya que el fútbol implicó conocer varios jugadores por año, rivales, y un montón de compañeros. Si bien yo me alejé mucho de Montevideo, con el tema de los grupos de WhatsApp volvimos a reunirnos. Del interior conservo muchos amigos, mismo Jorge Peraza, que fue con quien más tuve relación. También mantengo vínculo con los muchachos de ahora: Gonzalo Molina, Mathías Cabrera… que no son de mi generación, pero me llevo muy bien con ellos.

 

“Con Wanderers tuve la suerte de ganar 5 partidos de los 6 disputados ante Peñarol, siendo el jugador con más minutos…”

P.al Día- ¿Un partido imborrable?

Alejandro Barón- Cuando jugaba en Wanderers tuve la suerte de ganar 5 partidos de los 6 disputados ante Peñarol, siendo el jugador con más minutos en esos encuentros.

Ganamos un partido muy importante y muy hablado cuando Ljubomir Petrovic vino a dirigir a Peñarol. Traía una racha de 8 victorias al hilo y con Wanderers pudimos derrotarlos. Hay un montón de partidos en las canchas chicas que quedan marcados. La victoria más grande como entrenador (si bien no dirigí mucho) fue el título de Juanicó en 2011. Pero lo que más destaco es ver la evolución de los futbolistas que dirigí cuando eran chicos, su crecimiento desde lo futbolístico, desde lo físico y humano, es algo que me llena de orgullo.

P.al Día- ¿Cómo te definirías como entrenador?

Alejandro Barón- Lo que sé es que me gusta ser entrenador, aunque nunca me preparé para dirigir cuando debí hacerlo. Decía a mis compañeros que no iba conmigo y lo terminé descubriendo cuando Jorge Peraza me invitó a su cuerpo técnico, me encantó la experiencia. Me gustó mucha trabajar en inferiores, se ve el trabajo en un futuro y eso está muy bueno. He tenido oportunidad de trabajar en Mayores e inferiores y me inclino por Mayores, me gusta ser parte de un plantel. En el futuro veremos que pasa.

P.al Día- ¿Alguna anécdota que recuerdes de tus comienzos?

Alejandro Barón- Hay un montón de historias, jocosas y de las otras. Cuando llegué a primera división, en aquel momento los jugadores se cambiaban en un vestuario y el cuerpo técnico en otro. Llego a cambiarme para entrenar, viene el profe Herrera y me dice “el maestro quiere hablar con usted”. A mí me temblaba todo, y si bien no era el Tabárez de hoy en día, no dejaba de ser el entrenador del equipo mayor, y yo con tan solo 18 años. Paso al vestuario y me dice que iba a integrar el plantel de primera. Tengo muchos recuerdos de las concentraciones, anécdotas jocosas con jugadores más grandes que yo en su gran mayoría. Por ejemplo, teníamos un técnico al que no le gustaba el color verde, y la primera vez que concentro con él me pongo una camiseta verde sin saber nada. Me paró el entrenador y me dijo que lo único verde lindo eran los dólares, pero después nada. Falleció hace poco, un veterano sensacional muy reconocido. Es lo más lindo que te queda del fútbol.

P.al Día -¿Algo más que quieras expresar?

Alejandro Barón- Lo más lindo son los recuerdos que te quedan, los compañeros, que cruzás en la calle y te saludan, eso es lo más reconfortante, sin lugar a dudas.