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28/07/2015

La Dirección de Necrópolis accedió a extender los plazos de reducción de cuerpos a 4 años

Luego de varias décadas de espera para los habitantes de la ciudad y en respuesta a un pedido popular que jamás acalló su voz, el Cementerio Municipal de Progreso se inauguró el 29 de enero del año 2010..
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Definido por Luis Pimienta, en aquel entonces Director de la Unidad de Gestión de Necrópolis, como un cementerio innovador a nivel nacional en lo que tiene que ver con su sistema de inhumaciones ya que se evitaba la contaminación de las napas freáticas y de los suelos con los diferentes componentes químicos del cuerpo humano. En aquella ceremonia que tuvo lugar en el Rotary Club de Progreso, Pimienta comentó que tras varios meses de estudios técnicos surgió como innovación el método de las criptas subterráneas individuales que poseen un sistema de respiración a través de ductos para que las mismas se aireen, sumado a un sistema de aislación. Según estableció el jerarca, este nuevo sistema que evitaba el contacto con la tierra “…nos está permitiendo también que nosotros podamos empezar a hacer las reducciones a los dos años y no generamos los problemas de que a veces tenemos un cuerpo siete, ocho o diez años…”

Pimienta explicó además que cada una de las criptas subterráneas individuales tendrían un software que les dará la posibilidad de tener total identificación de cada uno de ellos en una base, permitiendo de esta forma, erradicar errores de localización o identificación, siendo la primera necrópolis del país con estas innovaciones, con estudios de impacto ambiental y con reglamentaciones con respecto a las especificaciones para los ornamentos de los sepulcros.

Esta innovación del sistema de inhumaciones de la que hablaba Pimienta evita la contaminación ya que cada una de criptas están hechas de cemento donde se coloca luego el cajón. El estudio que se elaboró para medir el impacto ambiental que generaría la construcción de este cementerio en la ciudad establece: “El sistema de nichos contará con un sistema de chimeneas para evacuar los gases producidos durante la descomposición de los cuerpos, estas chimeneas tendrán un filtro de carbón activado o similar a los efectos de no contaminar el aire con olores desagradables, así que no van a generar malos olores.

-Generación de efluentes: El sistema de enterramiento es totalmente innovador, se trata de un sistema de nichos subterráneos de cemento (impermeables),que contienen bandejas de acero inoxidable donde se colectarán los fluidos corporales generados durante la descomposición…”.

 

En la pasada edición publicamos una carta firmada por un grupo de vecinos de Progreso dirigida al presidente de la Cámara de Diputados Alejandro Sánchez, a la Intendenta de Canelones Gabriela Garrido y a la Alcaldesa del Municipio Lesley Rodríguez, donde manifiestan su preocupación por una situación que tiene que ver con la reducción de los cuerpos sepultados en el Cementerio Municipal de nuestra ciudad.

Según relatan en la carta, inicialmente se les dijo que la reducción de cuerpos debía realizarse a los dos años de haber sido sepultado el cuerpo (tal como lo había expresado Pimienta en su discurso de aquel año) pero argumentan que cuando se preparan psicológica y emocionalmente para tan difícil situación les dicen que el cuerpo no está en condiciones de ser reducido y que deben volver en el plazo de un año para realizar el mismo procedimiento. Transcurrido ese tiempo vuelven y nuevamente ocurre que el cuerpo aun no está preparado para reducirse por lo que se les da otro año más de tiempo y así vuelven a revivir ese incómodo momento, con toda la carga emocional que eso implica para ellos y sus familiares.  

Progreso al Día dialogó con Marina Blanca Goyen, Rose Mari Rivara, Maria Goyen y Myriam Correa, 4 vecinas que integran ese grupo de personas que tienen a sus seres queridos sepultados en el cementerio y que mostraron su preocupación por esta situación que afecta no solo a ellas sino también a sus familias.

“Está estipulado que la reducción debe hacerse a los dos años pero el problema es que cuando se va a hacer esa reducción la mayoría de las veces el cuerpo no está pronto. Se hacen todos los trámites de nuevo al año siguiente (3 años de sepultado el cuerpo) y tampoco está y así se sigue…”, expresó Rose Mari Rivara.

Además agregó que el problema no pasa por lo económico (se debe abonar la suma de $1.125 cada vez que se realiza el trámite para reducir un cuerpo) que en estas circunstancias pasa a un segundo plano, sino que lo que exigen es evitar esa incómoda y desagradable situación que los afecta sentimentalmente: “A mí no me interesa pagar, ese no es el problema, es el no estar destapando para pasar toda la situación horrible de vuelta…”. Incluso Rose Mari planteó en el Municipio la posibilidad de pagar y no realizar el destape del cajón ya sabiendo que el cuerpo no iba a estar preparado para reducir, pero esa posibilidad se le negó: “Fui a la Junta de vuelta para reducirlo y pedí para pagar dos años para no tener que destapar porque estaba segura de que no iba a estar pronto este año y me dijeron que no se podía, que había que hacer todo de nuevo y si no está el año que viene se vuelva a hacer…”.

“El tramite hay que hacerlo pero el problema es que destapás, volvés al año siguiente y es lo mismo. En mi caso a los dos años destaparon a mi papá que era muy flaquito y no estaba en condiciones; ahora en septiembre de este año volvemos otra vez y no sé en qué condiciones estará…”, dijo Myriam Correa refiriéndose a esta situación.

Rose Mari contó que en junio realizó el trámite para reducir a un familiar suyo (trámite que ya había hecho el año anterior cuando se cumplieron los 2 años de la inhumación del cuerpo) pero como el mismo no estaba en condiciones de reducirse debe esperar otro año más y recién ver si el año que viene lo puede hacer; es decir que la reducción en este caso se extenderá al menos a 4 años.

 

Según nos informaron, la conservación de los cuerpos se debe a varios factores, entre ellos la vestimenta que tenía puesta la persona al momento de fallecer, el nylon que se le haya puesto a la mortaja, así como también la humedad.

Ellas relataron que desconocen cuál sea la razón de la conservación de los cuerpos aunque sospechan que se deba a la humedad o incluso a las bajas temperaturas: “No sabemos si es por la humedad; yo creo que el gran frío que hay conserva los cuerpos…”, dijo Myriam Correa y agregó que hace poco ocurrió otro caso donde fueron a reducir el cuerpo y estaba tal cual lo habían sepultado hace dos años. “Para mí es por el frío, eso queda como una bóveda, bien fría…”, relató Marina Blanca Goyen reforzando la idea de Myriam.

Lo concreto es que aquel moderno e “innovador” sistema de enterramientos que se anunció en el 2010 cumple su función a medias, ya que si bien por un lado evita la contaminación de los suelos, por otro no permite hacer las reducciones a los dos años como se había estipulado por lo que exigen que se normalice la situación ya sea ampliando el período establecido para que se produzca la natural descomposición de los cuerpos humanos sepultados, o investigando si en ese innovador sistema de sepultura existen detalles técnicos que no se tuvieron en cuenta a la hora de la instalación haciendo que el mismo no tenga la efectividad esperada.

La carta fue enviada en junio y hasta el momento no han recibido respuesta a nivel departamental ni local y los vecinos esperan que esta situación que los afecta se solucione a la brevedad: “Exigimos un nuevo método, o que se amplíe directamente a 4 años porque ya se sabe que todos los años vas a destapar y va a estar en las mismas condiciones; uno no va a estar siempre dispuesto a pasar por esa horrible situación…”, indicó Marina Goyen.

En definitiva se pide que la Intendencia o la Junta autorice un tiempo más largo y no dos años o al menos que la primera vez sea a los tres años y si no está que se de otro año más…”, añadió Maria Goyen.

 

Según constató Progreso al Día, el porcentaje de reducciones que se llevan a cabo es muy bajo, en el Cementerio de Progreso 8 de cada 10 reducciones no llegan a realizarse debido a que el cuerpo aun no está en condiciones. Eso lleva a que las mismas se vayan acumulando y así como hay días que no se realiza ninguna reducción hay otros en los que se alcanza el número de 10.

Desde su apertura el Cementerio de Progreso lleva realizadas 616 sepulturas.

 

Alba Garreta: “Decidimos que se va a extender a 4 años el plazo de las criptas para la reducción…”

 

Luego de escuchar el testimonio de los vecinos nos comunicamos con la Dirección de Necrópolis de la Comuna Canaria para tener la opinión de la jerarca responsable del área, Alba Alicia Garreta, quien hace dos años que está al frente de dicha dirección. En la entrevista que mantuvimos con Garreta, la jerarca nos dio la primicia de que a partir de ahora, y tras una decisión basada en estudios estadísticos sumado a la solicitud de los vecinos, se extenderá a 4 años (a partir de la inhumación) el plazo para la reducción de los cuerpos sepultados en las criptas. Además confirmó que el porcentaje de reducciones que se solicitan es mayor al que verdaderamente se concluyen debido a que el sistema de criptas subterráneas empleado para las inhumaciones no cumplió las expectativas. Por ese motivo la otra novedad que nos adelantó fue que en Progreso no se van a construir más criptas y que a partir de ahora se hará en la modalidad de nichos.

 

“Las estadísticas del cementerio de Progreso muestran que es muy superior la cantidad de reducciones que no salen…”

 

P.al Día- La Necrópolis de Progreso fue inaugurada hace 5 años presentado por las autoridades como un cementerio novedoso, innovador cuyo sistema empleado para las inhumaciones iba a permitir realizar las reducciones de los cuerpos en el plazo de dos años, ¿no es así?

Alba Alicia Garreta- Sí, eso fue lo que inicialmente se pensó pero la realidad nos demostró que no es así porque los estudios estadísticos lo señalan. En todos los cementerios hacemos un estudio y hay lugares que necesariamente las inhumaciones son en tierra, pero la tierra tiene que tener determinados componentes para que se produzca la descomposición, y hay casos como en Pando y en La Paz que la tierra está totalmente desgastada.

Las estadísticas del cementerio de Progreso muestran que es mayor la cantidad de reducciones que no salen que las que salen. Por ejemplo en un mes se solicitaron 4 y se concluyeron 0, en otro se solicitaron 9 y se concluyeron 4, y en otro mes de 18 que se solicitaron se concluyeron 5. Esto lo venimos haciendo mes a mes, el problema es que hay que tomar determinadas decisiones que están contempladas en las normas, es decir, hay plazos para todo.

 

“En base a estudios estadísticos y a la solicitud de los vecinos, acabamos de tomar la decisión…”

 

Como las criptas son una construcción nueva y no están en la ordenanza del año 1980, nosotros podemos modificar los plazos y decidimos que se va a extender a 4 años el plazo de las criptas para la reducción. Esto se decidió en base a estudios estadísticos y también a la solicitud de los vecinos porque nosotros también tratamos de escuchar a la gente y como en este caso la ordenanza no establecía nada, ya que la cripta es un método nuevo, se había equiparado con los plazos que se le da a los nichos porque se pensaba que iba a tener el mismo comportamiento pero la realidad dijo otra cosa.

Por lo tanto todas las reducciones que estén para hacerse ahora se van a extender al plazo de 4 años, es decir, si ahora había que hacer una por primera vez, hay que extenderla dos años más y aquellas que estén planificadas para hacerse en los próximos días que ya se hubieran hecho en otra oportunidad le vamos a pedir el consentimiento; si la persona quiere igual se la vamos a permitir hacer y si pagó y no la quiere hacer eso se computa como pago.

Al dar 4 años en definitiva vamos a quedar reducidos de espacio para criptas; construimos más de 100 criptas nuevas pero la novedad es que en Progreso no se van a construir más porque ese sistema no nos conviene por lo que de ahora en más van a ser en la modalidad de nichos, que incluso ya tenemos construidos, donde el plazo sí es de dos años porque la experiencia nos dice que en ese lapso de tiempo los cuerpos salen porque el sistema es distinto.   

 

“Una de las decisiones que tomamos es que las criptas dejaran de construirse porque no funcionan…”

 

P.al Día- Por tanto la otra novedad a comunicar sería la decisión de dejar de construir criptas en Progreso…

Alba Alicia Garreta- Nosotros para cada cementerio estamos haciendo un plan director que es de aquí a futuro y cómo vamos a ir planificando el cementerio, y una de las decisiones que tomamos es que las criptas dejarán de construirse porque no funcionan y es también un gasto que estamos haciendo para construirlas y no da los resultados que esperábamos. Más allá de que hay gente que dice que el cementerio está prolijo y le gusta como queda, el sistema no resulta; quedaría ver si seguiremos construyendo nichos que es lo más probable.

 

P.al Día- ¿Se harán sepulturas en tierra?

Alba Alicia Garreta- Pasa que tendríamos que hacer un estudio sobre la tierra; yo me afilio a la idea de que uno tiene que  estudiar todo lo que es el panorama del cementerio y después ver si esa tierra realmente está apta como para que los cuerpos permanezcan 3 años y no nos pase lo mismo, porque a veces también va en la calidad del terreno. Lo vamos a pensar y si no seguiremos con el nicho y las criptas se seguirán usando mientras estén pero con 4 años de plazo.

P.al Día- ¿En este caso la gente abona un costo anual por la utilización de las criptas?

Alba Alicia Garreta- No, se paga la inhumación y ya dejan paga la reducción, que es el sistema que vamos a utilizar para todos en general en la nueva ordenanza; si el cuerpo permanece más tiempo de lo que dice la normativa se le cobra la diferencia de la doble tasa.

 

“Ese sistema constructivo no ha cumplido con lo que se supuso en un primer momento…”

 

P.al Día- En síntesis, ¿se puede decir que el cementerio de Progreso no cumplió las expectativas?

Alba Alicia Garreta- Yo no sé las expectativas que tenían porque hace dos años que ingresé, pero desde que yo estoy ese sistema constructivo no ha cumplido con lo que se supuso en un primer momento porque vemos que es más alto el porcentaje de reducciones que no salen que las que si, por eso no ha dado el resultado que se pretendió. Supuestamente por los tiempos que le dieron deben haber pensado que era un sistema igual al nicho, se presentó como algo innovador, quedaba muy prolijo, le daba otro aspecto, pero por debajo de la tierra se ve que no es igual que por encima.

P.al Día- Incluso en algún momento hubo un problema que se acumulaba agua dentro de las criptas haciendo que el cuerpo permaneciera casi intacto.

Alba Alicia Garreta- Sí, eso fue un tema que estaban los desagües tapados, se contrató una cuadrilla y supuestamente eso está solucionado.

P.al Día- ¿A partir de cuándo comenzaría a regir los 4 años?

Alba Alicia Garreta- Yo ya estuve en el Municipio y en el cementerio de Progreso y esa orden ya fue dada, voy a mandarlo por escrito pero eso ya está, a partir de ahora el plazo para la reducción será de 4 años a partir de la inhumación.

P.al Día- ¿La gente hoy ya puede optar por nicho o por cripta?

Alba Alicia Garreta- Hoy por hoy que tenemos criptas libres no, pero con esto de que van a pasar a 4 años va a ser más difícil y como no se van a construir más criptas van a quedar nichos disponibles. Hoy la gente puede optar por nichos pero arrendándolo al valor que tiene para todos los cementerios, pero yo me afilio a que los vamos a tratar de reservar porque las criptas se van a llenar.  Además el cementerio de Progreso viene con un nivel de inhumaciones que cada vez va aumentando más, no sé si es porque está en un lugar central, porque les parece un cementerio prolijo, quizás porque da otro aspecto, tiene mucho verde y el cementerio de Las Piedras ya es más grande, tiene otras características, por eso mucha gente opta por Progreso.

P.al Día-  ¿Cómo le cayó que la gente denunciara esta situación?

Alba Alicia Garreta- Me parece bien que la gente denuncie, yo ya lo tenía estudiado y venía viendo la posibilidad de extender los plazos; estoy abierta a que la gente ante cualquier inquietud se presente, en eso no tengo problema porque a veces es difícil, yo tengo 18 cementerios y no es fácil estar en todos a la vez, cada cementerio tiene una realidad diferente.

También hay una preocupación por parte de la Intendencia en el sentido de que pudimos haber dicho que no había más criptas y enterrar en tierra, pero consideramos que si la gente que venía enterrando a los familiares en criptas tuvieron la posibilidad de hacerlo, los demás también se les diera esa posibilidad porque hubo un momento que quedaban muy pocas criptas y hubo que salir de apuro a construir; se pensó en seguir para darle la mejor calidad de servicio a la gente pero nunca pensando que esto iba a resultar un sistema que fallara.