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22/09/2015

Club de Leones entregó Cardiodesfibrilador a Seccional 19ª y brindó cursos a los agentes policiales

El pasado viernes 11 a la tarde, quedó habilitado oficialmente el Cardiodesfibrilador en la Seccional 19ª que fue adquirido por el Club de Leones de Progreso para toda la comunidad, así como el curso sobre técnicas de primeros auxilios, maniobras de reanimación y el uso adecuado del propio aparato (desfibrilador).
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El curso fue dirigido al personal policial de manera de garantizar la capacitación de los mismos para un correcto uso de esta herramienta ante una situación de emergencia y estuvo a cargo de Ximena Pardo de la empresa Corpo Training, quien se dedica a la evaluación y coordinación de ayuda humanitaria en desastres.

Por el Club de Leones de Progreso se hicieron presentes: Alicia Guerrero, Nilda Michetti y Sergio Rosso, junto al Sub Crio. Heber Castiglioni (encargado de Seccional 19ª).

 

“Las técnicas de reanimación y el uso del desfibrilador le da a la persona un 75% de posibilidades de sobrevida…”

 

En diálogo con los medios presentes, Jimena Pardo dijo lo siguiente acerca de esta charla instructiva dirigida al personal policial para el correcto uso del cardiodesfibrilador.

 

P.al Día- ¿Cuál es la finalidad de la jornada de hoy?

Ximena Pardo- La idea es que aprendan las técnicas de reanimación y el uso del desfibrilador.

 

P.al Día- ¿El cardiodesfibrilador lo puede usar cualquier persona que esté capacitada?

Ximena Pardo- En realidad se cree que hoy por hoy el desfibrilador es un electrodoméstico más, nosotros lo ponemos a la altura de lo que es una licuadora, es simplemente prenderlo y escuchar las ordenes que te da; evidentemente que hay ciertos tips que es necesario aprender, por eso son los cursos y sobre todo para sacarse el miedo de usarlo.   

 

“El cardiodesfibrilador resetea las funciones anormales que tiene el corazón en el momento del paro…”

 

P.al Día- ¿Cuál es la utilidad de un desfibrilador?

Ximena Pardo- Empezaría por decirles que la primera causa de muerte en el Uruguay son las enfermedades cardiovasculares por ende es necesario el saber hacer maniobras y saber utilizar el cardiodesfibrilador que lo que hace es resetear las funciones anormales que tiene el corazón en el momento del paro.

 

P.al Día- ¿Hay algún porcentaje o estadística que indique que el uso del cardiodesfibrilador pueda minimizar los riesgos de muerte?

Ximena Pardo- En realidad lo que hace el desfibrilador es aumentar las posibilidades de sobrevida. Hablamos de que una persona sin que hagamos nada, solamente llamar a la emergencia, tiene solo un 5% de sobrevida. Las técnicas de reanimación y el uso del desfibrilador le da a la persona un 75% de posibilidades de sobrevida, o sea que la diferencia la vamos a hacer nosotros al lado de la persona que tuvo el paro.

 

“Debería haber sobre todo en los lugares donde no hay acceso a las emergencias de forma inmediata…”

 

P.al Día- ¿Eso significa que es aconsejable que haya más cantidad de desfibriladores en una ciudad como Progreso?

Ximena Pardo- Sin duda, debería haber sobre todo en los lugares donde no hay acceso a las emergencias de forma inmediata, se cree que antes de los 4 minutos tiene que haber una descarga para que la persona pueda tener chance de sobrevida o sea que debería haber en la mayor cantidad de lados posibles.

 

P.al Día- ¿En qué consiste este curso dirigido al personal policial?

Ximena Pardo- En realidad es un curso entre dos y tres horas que consiste en aprender todo lo que son las técnicas de primeros auxilios, no solo lo que tiene que ver con las maniobras de reanimación, sino que además en todo lo que es la atención primaria, como enfrentarse a una emergencia.

 

P.al Día- Desde el momento de la llamada, ¿qué tiempo máximo tienen de respuesta al lugar?

Ximena Pardo- Eso depende de la zona, horarios, a veces de los móviles disponibles, depende de montones de factores. Promedialmente se hizo en Maldonado y en Montevideo y una ambulancia demora 10 minutos y en ese tiempo la persona ya no tiene chance de sobrevida. En menos de 4 minutos la víctima tiene que estar con la primera descarga para poder tener chances. 

Una persona que sepa cómo usarlo y sepa hacer un masaje cardíaco pide el desfibrilador y por ley se lo tienen que dar para que lo pueda usar cualquier persona de la comunidad que haya tenido un entrenamiento mínimo y cuanto antes llegue a la víctima más chance de sobrevida va a tener.

 

Pasajes del curso al personal policial…

Debido a que el personal policial generalmente es la primera atención que recibe la víctima, en primer lugar Ximena Pardo consultó a los presentes cuál era el protocolo que empleaban al enfrentarse a una situación de emergencia para luego explicar cuál era el protocolo usado por parte de la emergencia.

En ese sentido manifestó que trabajan en lo que se llama Protocolos de acción donde lo primero que se hace frente a una emergencia es evitar el pánico: “Primero tranquilizarnos nosotros y tranquilizar el entorno y además esto me da un minuto para pensar aquellas cosas que debo hacer pero a veces son más importantes aquellas que no debo hacer…”. Pardo citó un ejemplo en el cual una señora se había caído al piso cuando intentaba subir a un ómnibus y dos vecinos estaban queriendo levantarla; lo que presuponemos que le pasó en general es que se sintió mal o que no le dio la fuerza para subir cuando en realidad lo que le había pasado era que se había fracturado la cadera: “Por eso antes de hacer algo nosotros tenemos que pensar qué es lo que pudo haberle pasado para no agravar la situación; lo siguiente que hacemos es hacer un reconocimiento del lugar, ver que la escena sea segura para mí y para la victima; no es lo mismo encontrarme con un accidente en el  medio de la ruta a que sea sobre la vereda o sobre una casa. Tengo que asegurarme de no correr riesgo; si la victima está en un lugar seguro se queda en ese lugar, de lo contrario voy a tener que trasladarlo a un lugar seguro con técnicas y maniobras específicas, no de cualquier manera…”, sentenció.   

Posteriormente indicó que lo siguiente que se hace es un Triaje, que es un método de selección y clasificación de pacientes donde se evalúa las prioridades de atención, privilegiando la posibilidad de supervivencia, de acuerdo a las necesidades terapéuticas y los recursos disponibles; se trata por tanto de evitar que se retrase la atención del paciente que empeoraría su pronóstico por la demora en su atención por lo que se debe establecer un orden de prioridad para ver a qué victima se atiende primero: “Al primero que vamos a atender es a aquel que está más grave, que también es el mismo Triaje que emplea la emergencia médica para hacer un traslado o mismo en la puerta de emergencia donde no es por orden de llegada, sino que es dependiendo de la gravedad de la victima…”.

Luego planteó que en un caso en el que haya una persona que presenta un paro cardiorrespiratorio, y una persona que tiene una hemorragia anterior, el caso más grave es el paro cardiorrespiratorio porque la persona en sí ya murió: “El paro cardíaco es lo ultimo que nos va a pasar, nosotros podemos tener muertes cerebrales y nuestro cuerpo seguir vivo, podemos tener un hemorragia y seguir vivos, porque el corazón sigue latiendo, pero cuando el corazón para ya está, eso es lo más grave…”.

Asimismo explicó que en este caso no se atiende al más grave sino al que tiene más chance de sobrevida porque de esa manera atendiendo la hemorragia evito que entre en un paro porque de no hacerlo tendríamos dos paros para asistir: “Entonces el Triaje se hace en función de la gravedad pero a aquel que tiene más chance de sobrevida…”

Siguiendo con el ejemplo y en caso que todos tengan el mismo nivel de gravedad, dijo que lo siguiente que se valorará es que dependiendo de la edad primero se atenderá a las embarazadas, porque son dos vidas, luego los niños porque su capacidad de recuperación no es la misma que la de los adultos, entonces cuanto antes se asista a un niño más capacidad de respuesta va a tener, luego se atiende a los adultos y por último a los ancianos. La razón de dejar a los ancianos para lo último es en primer lugar por la expectativa de vida y segundo porque viene acompañado siempre con patologías previas, es decir, siempre tienen alguna enfermedad como diabetes, hipertensión, entonces la hemorragia va a ser mucho más complicada.

“Después que ya sé el número de victimas que son y la franja etaria aproximada vamos a pasar a acercarnos a cada una de ellas y vamos a valorarlas. Lo que me interesa acá es saber en primera instancia si tiene o no los signos vitales; estos van a ser dos, la conciencia y la respiración. A través de la respiración yo ya asocio el pulso, si respira tiene pulso y si no respira no lo tiene. Para controlar la conciencia en una victima debo hablar con esa persona y si no encontramos respuesta procedemos a tocarlo…”.

En este punto Pardo hizo una separación entre los que tuvieron un ataque súbito, o sea, los que se desmayaron, y los que fueron traumáticos, es decir, aquellos que se cayeron desde un primer piso, tuvieron un golpe por un vehículo, etc.: “Los que se desmayaron puedo tomarlos por los hombros y sacudirlos que no hay riesgo de provocar daños cervicales y le pregunto fuerte si se encuentra bien; en esta instancia no me importa que no conteste ni que me hable claramente, solo que haya una respuesta ya sea con un sonido porque eso significa conciencia, que respira y tiene pulso. Si no responde es que no está conciente; con esto estoy descartando y priorizando signos vitales…”. Por su parte reveló que la manera de controlar la conciencia de los traumáticos es mediante estímulos dolorosos que provocan en la persona una reacción y o vuelve a la conciencia o va a haber una pequeña respuesta y con eso ya se valora que respira y tiene pulso. Si no hay una respuesta de la conciencia se abren las vías aéreas por medio de ciertas técnicas para buscar la respiración. Pardo insistió en que en esta etapa primero se debe controlar la hemorragia inmediatamente de ver la escena, incluso antes de llamar a la emergencia.

El cuerpo policial manifestó que cuando reciben un llamado desde la mesa de recepción les dan un pantallazo del accidente, acuden al lugar, constatan el accidente y una vez hecho eso recién mandan a la ambulancia; también existen casos en los que si el accidente es muy grave la misma persona que se comunica con la mesa llamó previamente a la ambulancia solicitando asistencia pero en estos casos es muy difícil que esa persona haya hecho una buena evaluación de la situación.

Por último declaró que los datos que se deben suministrar, más allá del estado de la victima, es la dirección y la cantidad de victimas ya que en función a eso evaluarán cuántas ambulancias enviarán. Por ejemplo si son 10 victimas se enviarán tres unidades o de lo contrario mandan una sola y cuando ésta llega al lugar evalúa la situación y en función de ella determina si solicitan alguna más. En caso de que entre las victimas haya menores se llama a una ambulancia pediátrica específica para ese caso.