Sin dudas fue una fiesta de reencuentro, una noche de recuerdos, de espectáculos, de premios donde se vivieron momentos muy lindos y que fue organizada por ex profesores, ex alumnos de distintas generaciones y alumnos fundadores.
“Gracias por venir a esta noche del reencuentro…” comenzó diciendo Miriam Pérez, una ex profesora del liceo con más de 40 años vinculada a la institución.
“No podíamos dejar pasar los 50 años porque es parte de nuestra historia, todos nosotros hemos estado en el liceo, algunos lo hemos transitado recientemente, otros hace mucho tiempo, pero todos somos parte de esta historia de los 50 años…”, agregó luego.
Según relató Miriam, 50 años es mucho tiempo y por lo tanto debía festejarse como tal pero para eso había que planificar y organizar esa fiesta con tiempo; fue así que la ex profesora contó que en la primeras reuniones eran pocas personas hasta que de a poco comenzó a formarse un grupo que lo denominaron Pro Festejos el cual trabajó con mucho ahínco, mucha dedicación, responsabilidad, pero también con mucho cariño y amor: “Esperamos que se diviertan, que pasen lindo, que se reencuentren con gente que hace mucho no ven y que todo sea una noche para no olvidar…”
Luego nombró a cada uno de los integrantes de ese grupo Pro Festejos que fueron los que trabajaron más activamente en la organización de este evento; ellos son Paula Stary, Verónica López, Graciela Bertolotti, Fernanda Espinosa, Susana y Graciela Larregui, Elena Fernández, Sara Petrocelli, Eduardo Cattini, Naro Larrategui, Nicolt Petrocelli, Irma Canapá y por supuesto la misma Miriam Pérez. Asimismo también nombró algunos colaboradores como Fernando Fernández, Juan Carlos Fernández, Wilfredo Troche, Sara Santana, María de los Ángeles Martínez, Mirco Olt, Adriana Cardozo, Antonio y Mónica Seoane, Gustavo Alonso, Ana María Cirefice y Andrés Viera.
Luego Miriam presentó al Maestro de Ceremonia Bismark Pombo quien fuera profesor de historia del liceo: “Hace 38 años en este mismo lugar, en el Club Social Progreso, presentábamos con una generación un Café Concert que marcó historia en este adorado pueblo de Progreso y que se llamó Les Amis (Los Amigos), y esta noche vamos a tratar de revivir aquella atmósfera de sentirnos todos entre amigos porque lo más lindo que tiene esto es encontrarnos, poder haberlo vivido y volvernos a encontrar. Yo tengo una emoción muy grande porque me he encontrado con todos mis alumnos, aquellos que eran muy buenos estudiantes, los que eran medianos y los otros pero lo importante es volver a vernos de vuelta y ver que son hombres y mujeres de provecho en donde están…”
Bismark expresó que el liceo de Progreso marcó a muchas generaciones y contó algunos encuentros que tuvo tanto con ex profesores como también ex alumnos; además recordó la época en la que en Progreso no había liceo y debía viajar hasta Canelones para poder estudiar: “Isabel de Iglesias, aquella maravillosa profesora de Historia Natural que yo tuve el gusto de tener en el Liceo Tomás Berreta de Canelones, decía que algún día iba a haber un liceo en Progreso y hoy es una realidad. Cuando paso por esa casa que está frente a lo que hoy llaman el Parque Garmendia siento una gran emoción porque allí se concentraron grandes profesores…”.
También habló de las generaciones que vinieron después y recordó la época del liceo nocturno: “La campana sonaba a 23:20 porque a esa hora salía un tren para Canelones ya que ni siquiera el liceo departamental tenía un liceo nocturno y por eso venían desde Canelones y hasta de Santa Lucía a estudiar al liceo de Progreso…”.
En ese sentido recordó también algunas anécdotas relacionadas con el tren y también con la estación de Progreso.
A continuación se compartió con los presentes una película de los 50 años del liceo de Progreso realizada por Miriam Pérez e Irma Canapá.
“Acá lo que hay es una gran demostración de afecto del que yo estoy sumamente agradecida, estoy feliz de haber participado de la vida de este liceo, de haberme encontrado con estos muchachos, con sus familias, con sus padres, con sus hermanos, con tanta gente que tuvo que ver con el glorioso tiempo del coro del liceo de Progreso…”, expresó Leonor Urtizberea, y luego se realizó un pequeño popurrí de algunos cantos de aquella época que recordaron los “muchachos” que integraban el coro del liceo entre los años 77 y 80 que dirigía Leonor.
Luego se realizaron sorteos de varios premios muy especiales, con números que se entregaban al ingresar; y también uno muy ocurrente, se entregaban premios a quienes estuvieran sentados sobre sillas que tenían pegado debajo un stiker con el logo de los 50 años.
Por supuesto que también se bailó con música de la época, a cargo de Gustavo Alonso, Andrés Viera y Javier Petrocelli.
Era emotivo ver los abrazos y las expresiones que generaban esos reencuentros, algunos luego de 35 o 40 años sin verse.