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13/03/2016

La familia Manera agradecida

En la edición Nº 1051 del 23 de enero publicábamos una nota en la que informábamos la situación de Manuel Manera y su familia, un hombre de 32 años, oriundo de Soriano, que llegó hasta esta zona para trabajar en un tambo ubicado en Canelones pero en enero del año pasado perdió su trabajo y también su vivienda.
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La familia Campiglia le cedió una vivienda y mucha gente le donó ropa, zapatos, ollas y colchones.

En aquel momento Manuel se encontraba viviendo con su esposa Lourdes Rodríguez y sus seis hijos, cuyas edades van de los 4 a los 11 años, en una habitación que Pablo Suárez, un compañero de trabajo suyo, generosamente le cedió para que Manuel y su familia puedan tener un techo hasta encontrar un trabajo estable y poder mejorar su situación; el problema era que la vivienda que Pablo Suárez le brindó temporalmente era alquilada y a pedido de su propietario debían desalojarla en un determinado plazo.

Por ese motivo la familia Manera necesitaba una vivienda o en su defecto un trabajo que le diera la posibilidad de obtener una, ya que su sueldo apenas le daba para vivir el día a día pero no para pagar un alquiler. 

El pasado lunes dialogamos nuevamente con Manuel Manera y su esposa Lourdes Rodríguez quienes felizmente nos contaron que les fue cedida una vivienda por parte de la familia Campiglia y además agradecieron a todas aquellas personas que colaboraron con otras donaciones como ropa y calzado.

 

“Tuvimos un cambio de un cien por ciento…”

 

P.al Día- ¿Cómo es la situación de su familia hoy en día?

Manuel Manera- Tuvimos un cambio en un cien por ciento, el pueblo se portó muy bien, el tema del techo fue bastante complicado pero gracias a Dios lo logramos conseguir y hoy en día quisiera agradecer a toda esa gente que nos dio una mano. Principalmente a la familia Suárez que se movió muchísimo, especialmente a Pablo Federico Suárez, un chico excelente que fue el que tuvo esta iniciativa; también a Daniel Suárez, su padre, que fue otra de las personas que se movió y después a la familia Suárez entera porque todos se portaron muy bien con nosotros.

También a la familia Campiglia por el tema de la vivienda, tanto a Darío como a su padre y a todos aquellos que nos dieron una mano.

 

P.al Día- A pesar de que su mayor necesidad era el techo, también hubo una gran donación de ropa, calzado, e incluso hoy en día hay mucha gente que tiene donaciones pendientes para hacer…

Manuel Manera- Con toda esa gente nosotros estamos muy agradecidos, nos llegó mucha donación, la gente siempre nos dio una mano y hubo de todo, al punto que se devolvió gran parte de la ropa y el calzado, ya que era un exceso y no lo íbamos a utilizar todo.

 

P.al Día- ¿Cuánto hace que están instalados en esta vivienda ubicada en Camino Berriel que fue cedida generosamente por la familia Campiglia?

Manuel Manera- Hace unas tres semanas aproximadamente. Ellos arriendan este campo que tiene esta vivienda, y en principio no nos ofrecieron vivir acá porque creían que tenía algunas carencias… Pero una vez que hablamos con ellos, nos dijeron de esta posibilidad y la verdad que nos cambió la vida. No podíamos estar con esa incertidumbre de estar prácticamente en la calle. Acá se hicieron algunos arreglos, el baño, el agua y está bien, tenemos un techo para nuestra familia.

 

P.al Día- ¿Trabajo sigue habiendo?

Manuel Manera- Sí, trabajo hay, yo trabajo para Suárez; pero ya hace varias semanas que estamos todos los días acá en lo de Campiglia. Ya pasamos por la cosecha de diferentes frutas, nos falta la manzana, pero estamos aprendiendo a realizar todas las tareas.

 

P.al Día- ¿En qué está la situación de su hija?

Lourdes Rodríguez- Ella viaja mañana a Montevideo para hacerle la medida de la prótesis  para ver cuando se la colocan; es todo por intermedio de Salud Pública.

 

P.al Día- ¿Ella nació con esa malformación?

Lourdes Rodríguez- Sí, hay un porcentaje importante de niños que nacen con alguna malformación en cualquier parte de su cuerpo, a ella lamentablemente le tocó en el pie derecho. Tiene 4 años y en este momento no está yendo a la escuela porque no tiene el permiso de los médicos.

 

P.al Día- El resto de los chicos comenzaron las clases en la Escuela Nº 32, ¿no es así?

Lourdes Rodríguez- Sí, la nena más grande que se llama Sofía y cumple 12 en unos días, Juan que tiene 9, María Mercedes que tiene 8, Cecilia que tiene 6 y Martín que tiene 5. La menor que tiene 4 se llama Soledad.

 

P.al Día- ¿Les queda a trasmano la escuela?

Manuel Manera- Nos queda bien, es una escuela rural; queda a unos 3 kilómetros, pero con el trabajo de ambos también pudimos comprar una motito usada y los llevamos en la misma, hacemos dos viajes.

 

P.al Día- Entonces se podría decir que les cambió la vida, al menos están más tranquilos…

Manuel Manera- Nos cambió un cien por ciento gracias a la ayuda de la gente.

 

 

P.al Día- Hay gente que aún tiene camas y colchones para donar, ¿ustedes están necesitando donaciones de ese tipo?

Manuel Manera- Capaz que algún colchón más puede ser y camas también estamos precisando.

 

P.al Día- ¿Utensilios de cocina como ollas y demás?

Manuel Manera- Gracias al apoyo de la gente en ese caso tenemos todo. Nos faltaría alguna cama, después estaríamos re bien.

 

P.al Día- ¿Algo más que quieran agregar?

Lourdes Rodríguez- De mi parte muchas gracias tanto a ustedes como a la gente que nos dio una mano. 

 

P.al Día- Muchas gracias y me alegro que estén bien…

Manuel Manera- Muchas gracias a ustedes.