Si bien es cierto, que en ocasiones ha habido dificultades puntuales, en determinados barrios o zonas, a veces por ausencia de algunos contenedores (por rotura, robo o incendio), otras veces por el manejo y hábitos de los propios usuarios; desde hace algún tiempo creemos que está fallando la recolección propiamente dicha, que se lleva a cabo a través de la cooperativa.
Hoy es muy frecuente, demasiado, observar la mayoría de los contenedores de la ciudad absolutamente desbordados de basura, tanto en la zona donde la frecuencia de levantado debe ser diaria (zona céntrica) como así también donde se efectúa tres veces a la semana.
Se ha podido constatar que ha varios contenedores que han sido dañados por los propios camiones al levantarlos, y luego no han sido levantados para reparar y sustituidos por otros, como sucedía en las primeras épocas.
También hemos visto con cierta frecuencia que el levantado de la basura se hace en camiones comunes, con caja baja, que sacan parte de la basura de los contenedores –las bolsas que están más arriba-, lo que genera que los contenedores no se vacíen totalmente, por lo tanto se volverán a saturar rápidamente, y lo otro, aún peor, que esa basura que está de la mitad para abajo y que permanece varios días, se comienza a descomponer, a emitir olores nauseabundos y proliferan los insectos.
Otro punto que está en el debe, o por lo menos no es satisfactorio, es la recolección de los restos vegetales y residuos de grandes volúmenes. Ahí la responsabilidad parece compartida. Por un lado hay vecinos que se han comunicado con el tel indicado 1828 o enviado msj al celular 099389486 informando el sitio donde se colocaron los restos, y los mismos nunca fueron levantados.
En cambio en otros casos, hemos podido comprobar que la gente saca las podas, muebles viejos, electrodomésticos y demás a un punto determinado, a veces cerca de un contenedor o en una esquina que se va transformando en basural, pero sin hacer la comunicación indicada.
Se habla de que la solución de futuro es el sistema de contenedores domiciliarios, como ya existe en algunos barrios de Progreso (por ejemplo Villa Felicidad y Villa Alegría).
Esa experiencia para algunos es evaluada como positiva, en cambio para otros es relativa, ya que en caso de que no se cumpla la frecuencia indicada en el levantado, cada familia debe tener la basura en su domicilio varios días, con las consecuencias ambientales que eso genera (malos olores, insectos, etc.).
Lo cierto es que el actual sistema, que hace un par de años podíamos evaluar como bueno; hoy prácticamente ha colapsado y necesita una solución inmediata.