Rafael Novo, Adriana Ferreira, Mónica Garelli y Yully Laurini son cuatro personas que tenían obesidad mórbida, es decir, aquella que se caracteriza por poseer un índice de masa corporal (IMC) de 40 o más, o de un IMC de 35 o mayor ante la presencia de al menos una u otra enfermedad significativa o discapacidad grave y minusvalía a causa del exceso de peso. Todos se han conocido en el Hospital Maciel donde se han sometido a una cirugía bariátrica para disminuir el peso corporal e incluso algunos de ellos han dado un paso más y se han sometido a una cirugía reconstructiva con la finalidad de eliminar el excedente de grasa y piel, que suelen ser más notorias en brazos, mamas, abdomen, glúteos y miembros inferiores debido a la pérdida de peso.
Actualmente están integrando grupos de apoyos que se realizan semanalmente en el Hospital Maciel con la finalidad de que el paciente logre reducir su peso mediante el cambio en sus hábitos de alimentación y el aumento de su actividad física, pero también están luchando para que se declare a la obesidad como una enfermedad crónica y que se garanticen los tratamientos necesarios.
Para ello convocaron a un encuentro para el jueves 12 de noviembre a las 10 de la mañana en las puertas del Hospital Maciel con la finalidad de ser escuchados por el gobierno.
Días atrás, junto a Sara Petrocelli de Nova TV entrevistamos a estas personas que hoy tratan de dar a conocer esta realidad, promover que otras personas en estas condiciones se acerquen al movimiento y que las autoridades declaren la obesidad mórbida como una enfermedad crónica.
También dialogamos con Roxana -esposa de Rafael-, quien está en una etapa de cambio de hábitos, con expectativa de llegar en un tiempo a la cirugía bariátrica.
“La obesidad es una enfermedad crónica y no hemos logrado que el gobierno lo entienda, necesitamos leyes que nos apoyen…”
Prensa- ¿Cuándo comenzaron los grupos de terapia?
Yully Laurini- Los grupos de terapia comenzaron a finales de 2010 previo a la cirugía bariátrica porque se vio que era necesario que a esa cirugía uno tenía que llegar con cierto camino realizado para cambiar los hábitos; a nosotros se nos opera el estómago y no la cabeza, y nuestra cabeza tiene años de tener una mala relación con la comida y eso es lo que nos lleva a tener una mala alimentación, tenemos que reeducarnos, alimentarnos con lo que tenemos en casa pero de una forma más sana. Nosotros no estamos planteando ni una dieta, ni comprar todos los productos light o bajos en calorías, sino educarnos a nosotros mismos y a nuestro contexto familiar de cómo poder cocinar con lo que cada uno tiene en su casa de forma más sana. Está bueno cambiar nuestros hábitos, prepararnos un plato con lo que hay en casa de diferente forma y que sea sano, equilibrado, comer cada dos horas y enseñar a nuestra familia y a nuestro entorno que esa es la forma de mantenernos saludables y en un peso óptimo.
Prensa- Ustedes tienen una historia en común de obesidad mórbida donde todos se sometieron mínimo a una cirugía…
Yully- Exacto, todos superamos los 40 kilos de sobrepeso. Lo que más queremos recalcar es que es una enfermedad crónica y no hemos logrado que el gobierno lo entienda, necesitamos leyes que nos apoyen por eso estamos impulsando una movida que se va a hacer el 12 de noviembre donde queremos convocar a todos a las puertas del Maciel.
Rafael- Toda la gente que quiera apoyar la causa, sea obesa o no, les pedimos que ese día estén todos en la puerta del Maciel, todavía no sabemos bien si vamos a hacer una marcha, y toda aquella persona obesa que tiene la oportunidad de bajar de peso no haciendo dieta sino a través de un cambio de hábito. Yo soy una persona que toda mi vida hice dieta, tuve millones de bajadas y subidas, una de las bajadas fue de 100 kilos y me demandó un gran costo; en este proceso de aprender a comer sin hacer dieta me ha ido muy bien porque los costos son mínimos, mucho menos que cuando hacía dieta y eso es lo que nosotros le estamos generando a todo el mundo en este grupo que tenemos los lunes y viernes en el Maciel; después de que la gente está un tiempo en cambio de habito pasa a terapia con la Dra. Puig que es la referente de esto, ella es funcionaria de ASSE.
Yully- Ella trabaja honorariamente, esto es totalmente sin fines de lucro, y los cirujanos que están operando también lo hacen en forma honoraria.
Prensa- Ustedes quieren que deje de ser un programa experimental y se extienda…
Adriana- Sí, y que pueda ser ley, que se le pueda hacer al paciente un circuito de estudios, un proceso de operación y después posteriormente un proceso de reparación de tejidos comúnmente como cualquier paciente que merece la oportunidad de inserción social. Si bien el equipo de cirujanos tiene otra especialización porque son oncólogos, también están capacitados para esto porque son médicos que van a Estados Unidos.
Prensa- Es un proceso que lleva varias etapas…
Adriana- Roxana es una compañera que también está en proceso previo a la operación, está haciendo el cambio de hábito, que no son alimentos excesivamente caros si no que son alimentos habituales que come todo el mundo que hay en cualquier heladera y combinar un plato que contenga carbohidratos, proteínas y nutrientes que son los complementos más importantes de un plato equilibrado en las cuatro comidas fuertes del día, desayuno, almuerzo, merienda y cena. Ella ha adelgazado en base a este método que es un funcionamiento natural del ser humano.
Roxana- Yo hace un año y medio que comencé pero todavía no me operé, sigo en proceso, ya me hice todos los estudios pero todavía estoy esperando el momento; a mí me falta mucha caminata, empezar a hacer mejor la cosas, comer menos carbohidratos y en todo este tiempo he bajado 17 kilos. Por ahora la voy llevando bien, hemos cambiado mucho los hábitos, la forma de comprar alimentos, hemos tenido etapas donde comíamos carnes con mucha grasa entonces bajamos también la parte de colesterol, empezamos a consumir menos cosas que nos hacían mal.
Rafael- Ahora estamos condimentando mucho los alimentos con hierbas, incluso ahora estamos cultivando en casa para tener todo más fresco y el cambio de la abundancia de comida, es decir, pasar de hacer una olla muy grande a hacer una ollita y comer todos y bien porque ninguno queda con hambre. La idea es que todo el mundo se concientice, pero cuesta mucho, no es fácil mantenerse en ese camino.
“Por más que estemos en un peso ideal vamos a ser obesos por el resto de nuestra vida, lo importante es aprender a comer y bajar los índices de sedentarismo…”
Mónica- Hay que poder incluir a toda la familia, la dieta tiene fecha de vencimiento, porque cuando nos restringimos de cierto alimentos en algún momento los vamos a querer comer, es una enfermedad crónica altamente prevalente entonces no alcanza con llegar al peso y terminar el tratamiento; por más que estemos en un peso ideal nosotros vamos a ser obesos por el resto de nuestra vida, entonces lo importante es aprender a comer y bajar los índices de sedentarismo. Según una estadística del 2009 más del 66% de los uruguayos son completamente sedentarios, el 55% sufre de obesidad mórbida y eso también se está viendo a nivel de los adolescentes; por eso la finalidad de pelear pacíficamente por esta ley es que también haya otra ayuda en el sentido de que no sea solo la cirugía, debemos arrancar desde abajo, que hayan controles con nutricionistas, endocrinólogos, que haya acceso a los especialistas para que la gente pueda aprender a comer. Vivimos en una sociedad de consumo y de aquello de que el bebé gordito es saludable, y eso es algo completamente erróneo.
El tema emocional tiene también mucho que ver porque al igual que sucede con el cigarrillo, las drogas y el alcohol, la comida también es una adicción que muchas veces nos ayuda a tapar cosas que no podemos sacar. Por eso dentro del equipo multidisciplinario está la psiquiatra porque si bien nos operan el estómago la cabeza va a seguir siendo de obesos.
Adriana- Nosotros somos adictos a los alimentos y tenemos que convivir con ellos porque el que fuma o el que toma si quiere no tiene más acceso a ellos pero no podemos estar sin comer o sea que la importancia de todo esto es la contención grupal, el apoyo psicológico de los pares, de gente que está pasando por lo mismo y eso era lo que quería recalcar con el tema del cambio de hábito. Es interesante ver cómo se pueden regular los valores de las personas con patologías asociadas a la obesidad cambiando los hábitos alimenticios, ya sea regulando los niveles de sal, de las harinas y las azucares, y ver cómo nos dañamos simplemente con comer.
Mónica- A nosotros nos pasa que tenemos compañeros que llegan al grupo de cambio de hábitos que tienen 5, 10 o 15 kilos de sobrepeso y no tienen la necesidad de operarse pero si la necesidad de aprender a comer de otra forma. Vemos casos en los que los padres tenían obesidad, los hijos también, y al empezar los padres hace que se transmita a los hijos y terminan comiendo todos de forma saludable, que no necesariamente es comer un churrasco de pollo y lechuga, es decir, no hay prohibiciones, podemos comer de todo.
Yully- También tenemos compañeros que vienen por afecciones renales que necesitan apoyo para llegar a una cirugía para un trasplante y hacen la terapia con nosotros y vienen a cambiar sus hábitos para poder llegar a su cirugía en óptimas condiciones.
Mónica- También casos de mujeres que desean ser mamás y que con el tema de la obesidad no pueden quedar embarazadas y han venido al grupo.
Yully- Nosotros apostamos a una vida saludable y si bien nos reúne y nos une la cirugía creo que es el último paso al que un ser humano debe exponerse para poder bajar de peso.
“Si nosotros no adquirimos buenos hábitos antes de la cirugía, es en vano; hay compañeros que bajaron 50 kilos y los volvieron a subir…”
Prensa- ¿Es necesario un apoyo psicológico no solo previo sino también posterior?, porque he escuchado decir a muchos que se miran al espejo y no se reconocen…
Rafael- Sí, eso te pasa, caminando en Montevideo mirando vidrieras me busco y no me encuentro y tengo que parar, centrarme y mirarme yo mismo para reconocerme en la vidriera; no me reconozco así…
Yully- También con Rafael siempre compartimos un miedo en común porque muchas personas piensan que la cirugía es mágica, pero la cirugía es solo la herramienta, no tiene resultados mágicos sino todo lo contrario y si bien da mucho resultado es una herramienta que uno debe trabajar y saber incorporar, después viene todo un proceso. Por eso nosotros no queremos usar la palabra mágica porque da mala interpretación.
Mónica- La cirugía en general da resultado para todos al principio, se bajan muchos kilos en poco tiempo pero el tema es el mantenimiento posterior; si nosotros no adquirimos buenos hábitos antes de la cirugía y durante ese primer periodo de operados es en vano. Tenemos compañeros que han bajado 50 kilos y han vuelto a subir la misma cantidad de kilos.
Prensa- ¿En qué consiste la cirugía?
Adriana- La cirugía consiste en eliminar un 80% del estómago y la capacidad queda en aproximadamente 50 gramos de alimento.
Rafael- Después de la operación nosotros salimos comiendo 50 cm³; exige una dieta previa liquida, otra posterior, exige recorrer mucho camino, te da logros muy rápido, muchas satisfacciones pero tenemos que trabajar continuamente. Ninguno de nosotros está en el Maciel trabajando honorariamente porque somos buenos ni porque queremos destacarnos ni nada por el estilo, lo hacemos para estar entre nuestros pares porque sabemos que nos retiramos y volvemos hacia atrás, entonces una manera de sostenernos es compartiendo nuestra vivencias con los compañeros, enseñando, explicando y aprendiendo de ellos. Es una terapia donde se comparten los cambios de hábitos; primero tenés que adquirir hábitos como el de desayunar porque mucha gente no desayuna y adquirir ese hábito puede llevar hasta 6 meses; luego comer cada dos horas y ya con eso se bajan muchos kilos, hay gente que ha bajado 40 kilos y decide no operarse, eso es una decisión de cada uno. La operación es una herramienta que hay que valorarla, yo por ejemplo sigo pesando todos los días mi comida.
Mónica- En el cambio de hábito no solo son importantes las cantidades sino también la calidad de la comida, hay cosas que las podemos cambiar con muy poco, quizás algo que hacés frito lo podés hacer al horno, cosas que no te insumen un gasto extra porque tenemos esa cultura de que la dieta es cara.
Yully- O no puedo hacer tal cosa porque tengo que ir al gimnasio y no es así, el ejercicio más barato es caminar y es terapéutico. Yo cuando llegué a este grupo no caminaba por el sobrepeso, pesaba 120 kilos, y si tenía que hacer algún mandado llamaba a mi esposo y le pedía que me fuera a buscar. Me acuerdo que me comprometí a caminar 4 cuadras y hoy corro 5 kilómetros, ese es el compromiso personal.
Prensa- ¿Las personas afiliadas a una mutualista privada pueden igualmente ser parte de estos grupos?
Adriana- Totalmente, cambio de hábito es algo abierto y libre para todos, después se le explica cómo hacer para acceder a la operación si realmente el paciente quisiera. Las personas afiliadas a una mutualista privada deberían pagar esa operación pero haciendo el pase a ASSE por FONASA pueden acceder a la cirugía gratuita como hicimos nosotros.
Prensa- Ustedes están reivindicando que la operación sea una cosa libre para todos…
Rafael- Nosotros queremos lograr que la cirugía sea tanto en ASSE como también en sociedades, que en todos los lugares haya 3 o 4 psiquiatras donde se puedan hacer grupos grandes, que se hagan talleres, y que no haya que esperar dos años para realizarse una cirugía, que se acorten los tiempos de los estudios para poder operarse más rápido.
Adriana- Hay casos de personas que no se pueden hacer los estudios por la obesidad mórbida que tienen, no pueden salir de su casa, movilizarse en ómnibus, compañeros que no se pueden trasladar.
Yully- Con esta ley estamos intentando que el compañero no tenga que trasladarse y que pueda ser atendido en su departamento o en el hospital más cercano, que esto sea coherente. El hecho de que yo pese 180 kilos no significa que no pueda hacerme una placa o una tomografía porque si yo estoy siendo bombardeada por esta sociedad de consumo, entonces que esa sociedad sea coherente y me brinde mínimamente los estudios que me pueda hacer porque ni siquiera hay balanzas para nosotros.
Rafael- Yo estuve un año para acceder a una balanza y accedí a la balanza del Maciel a piso en cocina porque era la única que vos te podías pesar.
Yully- Hemos llegado a ir a la morgue a pesarnos, a veces nos mandan a hacer estudios a los zoológicos, esto es así, vamos a hablar claramente. Más allá de que hoy luzcamos así estos no son nuestros físicos. Yo llevo casi 70 kilos bajados y hoy por hoy el equipo de cirugía plástica del Hospital de Clínicas me está haciendo la cirugía reconstructiva, que también es algo que se ha logrado con los compañeros que la hemos venido remando porque es otra lucha. Vamos, golpeamos puertas, algunas se nos cierran y ahora estamos logrando eso, dimos con un equipo de cirujanos que nos están escuchando porque pasa que uno baja de peso y quedamos con cuerpos totalmente desinflados donde los colgajos te cubren todo el cuerpo, a mí me sacaron 7 kilos de colgajo, tengo un ombligo nuevo, me falta hacerme la espalda, tengo las mamas totalmente caídas que también me las van a reconstruir. Nosotros nos exponemos a todas estas otras cirugías que obviamente son voluntarias pero mi miedo nunca fue hacerme la cirugía bariátrica, mi miedo fue como quedo después de hacérmela, tengo fotos donde mi colgajo era como tener dos pelotas de futbol colgando todo el tiempo. Mis compañeros tienen los cuerpos totalmente fajados y ahora viene la época donde nos ponemos canela y maicena en todo el cuerpo, porque el verano es criminal, son hongos y llagas todo el tiempo.
“Yo tuve un máximo de 220 kilos, hoy estoy en 82…”
Rafael- La gente debe saber que no es fácil llegar a la cirugía bariátrica y después es muy difícil llegar a la reconstructiva; en el caso de ella tres años después de la operación recién pudo llegar a su primera cirugía reconstructiva.
Yo tuve un máximo de 220 kilos, hoy estoy en 82, y sé que tengo que parar de bajar porque no puedo estar bajo peso cuando me llegue la reconstructiva. Para nosotros el tener que parar de bajar cuando uno está llegando a la meta es muy difícil, como también es muy fácil subir nuevamente de peso, por eso dependemos totalmente de la terapia que logra contenernos. Yo decía que una vez que me operaran nunca más iba a pisar la terapia y después me di cuenta que sin la terapia no existo, tampoco existo sin poder ayudar a las demás personas y estar viviendo con ellos lo que yo viví porque fui toda la vida obeso. Hoy hace un año y ocho meses que me operé y llevo nueve meses alrededor de este peso.
El hecho de ir a terapia me ayudó a aceptar la realidad de tener el cuerpo que tengo sin importarme, lo único que me importa es la salud, no tener diabetes, colesterol, y no caerme como me caía antes.
Mónica- Otra cosa importante de aclarar es que no necesariamente tenemos que pasar por una cirugía bariátrica para llegar a una cirugía reconstructiva, tenemos compañeros que bajaron 50-60 kilos con el cambio de hábitos y Salud Pública también se hizo cargo de esas cirugías reconstructivas porque no es un tema solamente estético sino también de higiene y de recompensa para ese paciente que logró bajar de peso.
Adriana- El compañero llega a la cirugía si él lo desea, no es obligatoria, puede mantenerse con los cambios de hábitos, adelgazar saludablemente sin tener que llegar a la operación y posteriormente pasar a la cirugía reparadora.
Prensa- ¿Cuánto bajaron ustedes de peso?
Adriana- Yo pesaba 138.800 y bajé 74 kilos, ahora estoy en un peso de 66 kilos.
Mónica- Yo pesaba 152 kilos y llevo bajado entre 80 y 82 kilos, estoy manteniéndome en 70 aproximadamente.
Yully- Yo bajé en total 62 kilos.
“El 12 de noviembre nos movilizamos a las 10 de la mañana en las puertas del Maciel…”
Prensa- Convocar entonces a toda la gente para el 12 de noviembre…
Mónica- Sí, a las 10 de la mañana en las puertas del Maciel, no se necesita ser obeso, todo el que quiera acompañar puede ir porque esto es un tema que nos toca a todos en cuanto a salud. Esperemos que toda la gente acompañe para que pueda salir la ley de obesidad.
Rafael- Tampoco necesitás tener una persona obesa en tu familia, te puede pasar que uno de tus hijos se pone obeso y lo tenés que ayudar, no es una causa solo para obesos, todo aquel que se quiera arrimar para ayudar estaría bueno porque va a llevar a que el gobierno pueda pensar realmente que esto es una necesidad, no es por estética ni por nada, es por salud.
Mónica- Además al país le sale más barato tener personas sanas y no personas que tienen que estar medicando continuamente por las diferentes patologías, como diabetes, hipertensión, entre otras.
Rafael- El gobierno ahorra más dinero teniendo más equipos multidisciplinarios que tener un obeso en un CTI o que salir a buscar sillas de ruedas o camillas en las que no entramos; hoy por hoy el Maciel por ejemplo está mucho mejor que una sociedad porque tiene camillas especiales para híper obesos, estamos obteniendo cantidad de cosas, pero eso ha sido a través de una lucha interna, de ir y enfrentar a los directores y no es discurso. Otra cosa que logramos es que si tu empezás cambio de hábitos te llevará 6 meses llegar a los cirujanos porque al estar en cambio de habito entrás en una lista la cual después que entendemos que hiciste los cambios de hábitos pasás a un grupo reducido de diez personas con la doctora y ella va evaluando cada caso.
Prensa- ¿Aquella persona que lea esta nota y sienta la necesidad de ser parte de este grupo cómo puede hacer?
Adriana- Se puede acercar a los grupos de cambio de hábito los días lunes a las 10 am y los viernes a las 9 am en el Hospital Maciel, preguntan por el área de asistentes sociales y ahí se van a topar con los grupos, no hay que anotarse en ningún lado. La gente puede acercarse a estos grupos de cambio de hábito y nosotros mismos los vamos guiando sobre los pasaos a seguir, no solo la forma de ir cambiando los hábitos sino también el hecho de poder llegar a una nutricionista o a un cirujano; el haber pasado este proceso nos da la posibilidad de poder allanarles el camino.