Las donaciones dejaron de ser solo de frutas y verduras y Walter comenzó a recibir comestibles no perecederos de todo tipo, ropa y hasta calzado; incluso uruguayos que viven en el extranjero se ofrecieron a colaborar con dinero pero Walter se negó rotundamente a aceptar donaciones de ese tipo para evitar suspicacias; asimismo varias empresas de la zona también decidieron formar parte de esta acción solidaria.
Al ser tanta la cantidad de alimentos donados Walter planteó la posibilidad de realizar una olla popular para salir a repartir comida caliente a gente en situación de calle, iniciativa que no solo se hizo realidad sino que además se creó un merendero en Villa Felicidad donde los niñas y niñas de la zona reciben su merienda diaria donde además tienen un espacio recreativo.
Este emprendimiento fue denominado Corazón Celeste el cual está integrado por un grupo de voluntarios que desinteresadamente y desde el corazón han asumido el compromiso de repartir más de 80 viandas diarias a los más necesitados, además de atender a todos los niños y niñas que día a día concurren al merendero.
El pasado martes 18 concurrimos a la capilla de Fátima ubicada en Villa Felicidad para dialogar con Walter sobre toda esta "ola expansiva" impredecible que se ha generado en torno a esta noble iniciativa.
“Es un orgullo saber que estamos ayudando a tanta gente…”
P.al Día- ¿Cómo viene funcionando la olla popular?
Walter Fleitas- En principio estuvimos cocinando en la casa de una vecina del Km. 30 y luego salíamos a repartir las viandas; en ese momento las bandejas y cucharas las comprábamos con dinero de nuestro bolsillo pero luego varias personas comenzaron a donarnos bandejas y cucharas ya que al principio repartíamos unas 15 o 20 bandejas por día y ahora estamos repartiendo más de 80.
Ahora hace 20 días que estamos cocinando en la capilla de Fátima en Villa Felicidad, entregamos a algunas familias de la zona que vienen con sus viandas y después salimos a repartir en un vehiculo; hacemos un par de casas en el Km. 30, en Villa Los Ingleses y después ya vamos por ruta 5 vieja hasta Las Piedras donde vamos parando gente que encontramos en los contenedores y personas que ya sabemos donde están durmiendo. En Progreso más que nada son casas, en Las Piedras son gente de la calle.
Es un orgullo saber que estamos ayudando a tanta gente y se puede ayudar a muchos más.
P.al Día- ¿Qué días salen a repartir?
Walter Fleitas- Salimos todos los días menos los domingos a las 20:30, hacemos todo el recorrido y estamos volviendo a las 22:30 horas.
P.al Día- Además de eso le han sumado un merendero para los chicos de la zona…
Walter Fleitas- Sí, como eran tantas las donaciones de yogur y leche que hemos recibido y no sabíamos como repartirlo hicimos un merendero para que los chiquilines de la zona pudieran tener su merienda. Se lleva a cabo acá en la Capilla Nuestra Señora de Fátima de Villa Felicidad, alrededor de las 18 horas, acá merienda y juegan, pasan un rato a meno los chicos.
P.al Día- ¿Cómo surgió el nombre Corazón Celeste?
Walter Fleitas- Tiramos varias ideas en Facebook, a mi me gustaba que incluyera la palabra corazón, además propusimos hacer un logo y finalmente quedó ese nombre; luego Katy escribió la frase que está dentro que dice: “La acción más pequeña vale más que la intención más grande” y el logo es un corazón que simula ser una olla y la verdad quedó muy lindo.
P.al Día- Se han sumado muchos voluntarios a colaborar que día a día están al firme para que esto sea posible ¿no es así?
(Viene de pág. 7) – Corazón Celeste.
Walter Fleitas- Así es, es mucha gente la que me apoya y acompaña todos los días y a la que tengo que agradecer; el que está siempre al lado mío y me acompaña a todos lados es Juanjo (Chiazzaro), él integra el grupo de los Scout de Las Piedras y a titulo personal me preguntó si podía sumarse, fue el primero en salir en la olla popular y se emociona mucho por las cosas que vemos día a día; cuando él no puede viene el padre, la madre o el hermano; también está Katy (Flores) que se sumó y es una más, María Laura (Mariño), Rodolfo (Carreras) que lleva días pintando y hoy se puso a cortar el pasto. A eso hay que agregarle toda esa gente que apoya con donaciones y colaboran de una manera u otra a la cual estamos agradecidos por el apoyo constante porque cada vez que necesito algo la gente enseguida está moviéndose para ayudar.
Hace pocos días me comuniqué con una muchacha de Young que necesitaba un andador para su hijo y no lo conseguía, le dije si me podía mandar una foto del andador que necesitaba y a la hora y media se había conseguido ese andador que buscaban hace más de seis meses; lo mismo pasó con una casa en Montevideo que se había prendido fuego, pedí por las redes sociales colaborar con esa gente y a las dos horas habían conseguido cantidad de materiales así que muy agradecido a toda esa gente.
Seguimos con la idea de no recibir plata, mucha gente dice que me estoy equivocando porque por ejemplo el gasto de gasoil del vehiculo que utilizamos para salir a repartir las viandas sale de nuestro bolsillo pero estamos pensando recaudar dinero vendiendo tasas con el logo de Corazón Celeste para cubrir esos gastos.
Asimismo hay muchos locales de la zona que están apoyándome como Ferretería La Tahona, Carnicería Las Locas que todos los días nos da la carne y la empresa Urolat que nos dona el yogur y la leche para el merendero.
“Es duro que la gente te diga que está esperando por nosotros para comer un plato de comida...”
P.al Día- Incluso me comentabas que se te rompió el vehiculo personal que utilizabas para repartir todos los días…
Walter Fleitas- Sí, rompió y rompió feo, los vehículos son fierros y se rompen, va a salir caro el arreglo pero cuando podamos la levantaremos. Ahora estamos saliendo a repartir en la camioneta del papá de Juanjo que el otro día también se rompió y tuvo que arreglarla de apuro para poder salir de noche a repartir y eso sale del bolsillo de cada uno. Siempre tratamos de salir todos los días, si no es con un vehículo es con otro, llueva o haga frío, porque es duro que la gente te diga que está esperando por nosotros para comer un plato de comida.
P.al Día- Quizás vos no lo querés decir pero hay mucha gente que viene a conocerte y desde cualquier parte…
Walter Fleitas- Sí, hay gente de Colonia, de Montevideo, de muchos departamentos que solamente vienen a conocerme y me emociona la gente mayor que viene y me abraza por lo que hago, pero para mí es algo normal, no tendrían que agradecerme nada porque lo puede hacer cualquiera.
P.al Día- ¿Hay alguien particular que se encargue de cocinar?
Walter Fleitas- No, somos todos unos atrevidos, metemos mano y la verdad que cada vez queda más rico.
P.al Día- ¿Cómo surgió el apoyo del Mercado Modelo donde te recibió el propio intendente de Montevideo?
Walter Fleitas- Las autoridades del Mercado Modelo se pusieron en contacto conmigo para decirme que querían colaborar, nos reunimos y nos ofrecieron hacer donaciones dos veces por semana.
Luego nos comunicaron que Daniel Martínez quería conocernos y oficializar ese apoyo, y así fue.
Además de eso hay otras donaciones de gente particular que tiene su puesto en el Mercado Modelo que también colaboran donando mercadería.
P.al Día- ¿De parte de las autoridades a nivel del gobierno departamental te han ofrecido colaborar?
Walter Fleitas- Sí, todavía no hemos concretado nada pero se han arrimado manifestando que quieren apoyar oficialmente, quizás se pueda crear una ONG, yo tampoco sé si estoy capacitado para seguir con todo esto; a mi manera y con la ayuda de la gente en dos meses se logró un merendero y una olla popular así que creo que no es tan difícil hacer las cosas. Incluso hay gente que quiere hacer un emprendimiento de un comedor o una ONG y me piden asesoramiento y yo no sé qué decirles porque lo mío fue todo espontáneo, no había nada planificado, no sé si hay que sacar algún permiso o no.
P.al Día- A pesar de que lo que estás haciendo es una acción muy solidaria has recibido muchas críticas sobre todo en las redes sociales. ¿Eso te afecta?
Walter Fleitas- Hubo un tiempo que me sentí muy agobiado porque me atacaban por todos lados, cuando fuimos a arreglar lo de las donaciones del Mercado Modelo nos sacamos una foto con el intendente y en seguida empezaron a decir que yo estaba haciendo política. La gente mal interpreta todo, yo soy libre de sacarme una foto con quien quiera sea del partido que sea siempre que quieran colaborar con la causa.
“No sé por qué la gente me critica porque en ningún momento recibí dinero de nadie…”
P.al Día- Incluso se dijo que desde la intendencia te habían fiscalizado el puesto, que no te dejaban tener esa mercadería en la vereda…
Walter Fleitas- Es triste que una persona diga cosas falsas en una radio que después se hacen virales, ya me enteré quién había sido pero no le dije nada para no generar más discordia, quizás buscaba protagonismo como pasa con muchas personas que nos dan para atrás diciendo que estoy para la farándula o que juego con la necesidad de la gente; sinceramente no sé que ven de malo en todo esto porque en ningún momento recibí dinero de nadie, dejo horas de estar con mi familia para dedicarle tiempo a este tipo de actividades como por ejemplo el Día del Niño que estuvo precioso y la gente apoyó.
Los que me conocen saben lo que estamos haciendo, si quieren criticar pueden ir al Palacio Legislativo que hay gente que cobra mucha plata y no hace nada; a veces me siento tocado y me duelen esas críticas pero la gente misma se encarga de defenderme.
P.al Día- ¿Cuáles son tus expectativas a futuro?
Walter Fleitas- Estaría bueno que se formalice en alguna asociación civil o una ONG tramitando la documentación correspondiente pero no sé si seguiré al frente o quedará otra persona a cargo. Hasta ahora el compromiso es conmigo mismo de cumplir con la olla popular mientras tengamos con qué mantenerla y por eso trato de estar siempre. Sinceramente no sé como seguirá todo esto, lo que sabemos es que estamos comprometidos a venir a cocinar todos los días con una sonrisa porque problemas tenemos todos pero la idea es venir con buena cara. Todos los días a las 17 horas nos encontramos en la capilla y la verdad que el grupo que se armó es muy lindo, cuando no puede uno viene otro, a veces somos 2, otras 3 y a veces 10 pero la olla siempre sale.
Además la gente de la calle nos respeta mucho y nosotros los respetamos a ellos, incluso nosotros también cenamos de la olla popular cuando sobra junto a ellos.
La gente está contenta, ojalá nadie necesitara pero sabemos que no es así, necesitamos otras ollas populares en diferentes puntos, sé que en Villa Cartón hay mucha gente necesitada y la idea es que la gente no pase mal. Además ya estamos viendo cual será el menú del verano así que no creo que esto se termine.
“Esto lleva mucho tiempo y tengo que estar; pero el puesto sigue funcionando porque mi señora está al pie del cañón, tengo su apoyo incondicional…”
P.al Día- Esta tarea requiere muchas horas, dedicación; tu sos un laburante y tenés que cumplir con tu trabajo personal…
Walter Fleitas- Obviamente el tema del merendero lleva mucho tiempo y tengo que estar pero el puesto sigue funcionando porque mi señora está al pie del cañón y tengo el apoyo incondicional de ella, incluso la niña me acompaña, pinta y también es lindo inculcarles de chiquitos el hecho de poder ayudar a alguien.
De hecho hoy nos pusimos a cortar el pasto y todos estaban ayudando, siempre quieren colaborar, nosotros tratamos de fomentar el respeto, hábitos de higiene como lavarse las manos antes de merendar. Tampoco es una guardería por tanto los padres se tienen que hacer responsables de traer y venir a buscar a sus hijos porque estando con nosotros adentro del merendero están bien cuidados pero tampoco me puedo hacer responsable de todos los niños del lugar una vez que le damos la merienda.
Lo mismo nos pasa con la olla que a veces los padres mandan a los niños con la vianda y no les damos porque quizás se puedan quemar, además queremos que los padres den la cara, nadie le está pidiendo nada a cambio, solo que se hagan responsables de sus hijos y que vengan ellos mismos.
P.al Día- ¿Algún mensaje final que quieras dar?
Walter Fleitas- Agradecer a todos, estaría bueno que la gente de la villa apoyara, se involucraran más y lo siguieran adelante y nosotros poder hacerlo en otro barrio.
Ojalá se abran muchos merenderos más y se pueda imitar la olla popular en muchos otros lugares que yo me comprometo a ir a darles una mano al menos el primer día para que arranquen con fuerza.
Si alguien quiere colaborar lo que más gastamos es gas, pueden dejar paga alguna garrafa y luego nosotros la pasamos a buscar.
“Este tipo de acciones no se ven a menudo y lo hacemos de corazón…”
Asimismo también dialogamos con los colaboradores de Walter quienes se encargan de alimentar día a día tanto a chicos en el merendero así como también decenas de personas en situación de calle para que puedan tener un plato de comida caliente.
María Laura Mariño vive en Progreso y desde que se enteró de esta loable iniciativa siempre que puede concurre a la capilla a colaborar con la cocina.
P.al Día- ¿Por qué decidiste sumarte a esta iniciativa?
María Laura Mariño- Porque a través de las redes sociales vi la acción solidaria que hacía Walter, me gustó y me sumé a colaborar. Este tipo de acciones de ayudar a las personas no se ven a menudo y lo hacemos de corazón porque venís después de una larga jornada de trabajo, te instalas acá, le das la leche a los niños, después empezamos a preparar la olla, pelamos las verduras, después picarlas, estás muchas horas acá adentro pero está bueno, a mí me gusta mucho. Como dice el dicho se trata de hacer el bien sin mirar a quien.
P.al Día- ¿Venís todos los días?
María Laura Mariño- Siempre que puedo vengo, es como un compromiso que asumimos y lo hacemos con gusto.
P.al Día- ¿También salís a repartir viandas con Walter?
María Laura Mariño- Yo todavía no he podido salir por temas personales porque también tengo que dedicarle tiempo a mis hijos pero dejamos todo armado para que ellos salgan.
P.al Día- ¿Hay mucha gente necesitada?
María Laura Mariño- Sí, cada vez hay más niños, incluso la olla nos está quedando chica.
“No se trata solo de cocinar, hay que dar lo mejor de uno siempre con una sonrisa…”
Por su parte Katy Flores es de Las Piedras y viaja todos los días a Progreso para sumarse a colaborar con esta noble causa; a diferencia de María Laura, Katy no solo colabora con el merendero y la olla sino también sale a repartir las viandas por la noche.
P.al Día- ¿Cómo surgió lo de poder sumarte a esta iniciativa?
Katy Flores- A mí me gusta trabajar con niños y siempre me gustó ayudar entonces cuando Walter hizo la fiesta para el Día del Niño le escribí para ver si podía colaborar y a partir de ahí comencé a venir todos los días. Te tiene que gustar de verdad el venir porque no se trata solo de cocinar, hay que dar lo mejor de uno siempre con una sonrisa pase lo que pase. Además te lleva todo el día, yo vengo a las 4 de la tarde y llego a las 11 de la noche a mi casa.
P.al Día- ¿Cómo definirías este grupo?
Katy Flores- Es una familia, después de cierto tiempo se transformó en un hogar.
P.al Día- ¿En tu caso salís a repartir o solo ayudás a preparar la olla?
Katy Flores- Yo cocino y reparto.
P.al Día- ¿Las cosas que ves en la calle te cambian la cabeza?
Katy Flores- Sí, ahí es cuando realmente te das cuenta de las necesidades que tienen esas personas y te respetan más que cualquier persona que te cruces en la calle bien vestida; te dicen buenas noches, te agradecen mucho, tienen mucho respeto y quizás esperaron todo el día que nosotros lleguemos para conversar con alguien. Nosotros nos quedamos a cenar con ellos, estamos a la par, es más que una vianda; a veces la compañía se agradece más que un plato de comida. Llega un momento que empezás a apreciarlos a todos, son como amigos.
P.al Día- ¿Hay mucha gente en situación de calle?
Katy Flores- Mucha, es impresionante la gente que hay en la calle y te da pena ver que cada vez son más, fijate que empezamos dando 20 viandas y ahora son más de 85 y hay veces que la olla no da.
“Ninguno de nosotros está acá porque haya plata sino por la transparencia que tiene la obra…”
Por último hablamos con Juan José Chiazzaro, uno de los primeros colaboradores que tuvo Walter quien está siempre firme al pie del cañón, tanto él como su familia. Juanjo viaja todos los días desde Abayubá (Montevideo), y asegura que esta acción se caracteriza por ser muy transparente.
P.al Día- ¿Por qué decidiste sumarte a esta causa?
Juan José Chiazzaro- A los pocos días que Walter puso el cartel en su verdulería me enteré de esta iniciativa en las redes sociales, me pareció algo muy bueno y cuando surgió lo de hacer una olla popular me puse a cocinar y no me fui más porque veo que es una acción muy transparente, lo que se ve reflejado en el hecho de que con Walter decidimos no aceptar dinero. Quizás mucha gente duda de lo que se hace con todas las donaciones que se reciben y en ese sentido hemos optado por no discutir con esa gente e invitarlos a que vengan y vean lo que hacemos. Ninguno se queda porque haya plata sino por la transparencia que tiene la obra.
P.al Día- Me imagino que se deben encontrar con historias duras…
Juan José Chiazzaro- Sí, yo siempre me emociono con algunos casos, el otro día le preguntaron a algunas personas qué pasaría si nosotros no fuéramos más y dijo que se moriría de hambre y eso resume todo porque te hace ver que hay gente que necesita de verdad y no es que no quieran ir a trabajar; mucha gente nos critica porque dice que le damos de comer al que está en la esquina consumiendo pero hay gente que labura y realmente no le da. No es tan así como la gente cree…
P.al Día- ¿Creés que la sociedad está perdiendo la sensibilidad?
Juan José Chiazzaro- Totalmente… (y ya no puede seguir hablando porque se le quiebra la voz y derrama algunas lagrimas)
Nota y Fotos: Jorge Peraza.-