El mismo tiene como objetivos generar un cambio cultural en el uso de la energía eléctrica, en los niños y niñas de nivel escolar, promover el uso eficiente de la energía eléctrica en las escuelas y hogares con el apoyo de personal especializado de UTE y potenciar la investigación en el campo educativo, estimulando la integración y el trabajo en equipo.
El proceso es liderado por las Brigadas Energéticas que son equipos integrados por docentes y estudiantes de escuelas públicas y privadas de todo el país. La Brigada Energética organiza la investigación de los usos eléctricos en el centro educativo y con el asesoramiento de las oficinas de UTE de todo el país, tendrán que completar las etapas para cumplir con el gran desafío de encontrar las soluciones más eficientes en el uso de la energía eléctrica.
El mismo consta de dos años, en el primero se comienza con una etapa de relevamiento donde deberán realizar supuestos sobre el consumo eléctrico (hipótesis), relevamiento de artefactos y equipamiento eléctrico, buscar información y realizar observaciones en la escuela mediante trabajo de campo, y en el segundo año de participación se encontrarán con una nueva propuesta, donde los centros educativos realizarán un seguimiento de las medidas y acciones propuestas el año anterior y evaluarán si se lograron ahorros (kwh ahorrados) resultantes de las mismas.
De todas las escuelas que comienzan a trabajar y logran culminar todas las etapas del programa llegando a proponer medidas de eficiencia energética en su centro educativo, se reconocen las propuestas más destacadas y se las invita a participar en la Expotúnicas en Red, una actividad realizada en el Parque de Vacaciones de UTE donde durante dos días se realizan actividades recreativas y cada centro educativo expone su proyecto frente a un jurado.
En esta edición de Túnicas en Red participaron 3.500 niños representando a más de un centenar de escuelas de todo el país representando a 18 departamentos. De los 111 centros educativos participantes, 51 completaron el proceso de investigación sobre los usos de la energía eléctrica en la escuela, arribando a un diagnóstico y realizando propuestas para ser más eficientes.
De allí se seleccionaron 27 trabajos de brigadas que fueron a juicio del equipo del Programa las propuestas más completas, de las cuales diez fueron premiadas. A su vez los centros educativos premiados fueron evaluados según ciertos criterios como el involucramiento, el compromiso, la sensibilización, la investigación, difusión y resultados.
En ese marco alumnos de la Escuela Rural Nº 32 Francisco Delpiano formaron una brigada energética llamada Enchufados a 220 la cual viene trabajando desde principio de año en este proyecto y fueron uno de los grupos seleccionados para la etapa final, por lo que fueron invitados a participar en la Expo Túnicas 2018, evento que dio cierre a esta edición del programa en un clima de alegría, diversión y aprendizaje común que se desarrolló en el Parque de Vacaciones de UTE durante el miércoles 10 y jueves 11 de octubre; de acuerdo a los criterios de evaluación su propuesta recibió un premio del programa por el involucramiento de la Brigada Enchufados a 220, la originalidad en la presentación y la difusión realizada.
Las maestras de la Escuela Rural Nº 32 Tania Fernández y Paulina García, así como también Melanie (6º Año), Antonella (5º Año), Facundo (5º Año), Lucía (6º Año) y Ana Valentina (6º Año), algunos de los alumnos que formaron parte del proyecto, nos cuentan más detalles de la propuesta y lo que significó para ellos recibir este reconocimiento.
“La idea era que los niños pudieran aprender en base a actividades lúdicas, visitas a lugares que usen diferentes tipos de energías y al trabajo en equipo…”
P.al Día- ¿Qué es Túnicas en Red y cómo comenzaron a trabajar en el proyecto?
Tania Fernández- Túnicas en Red es una convocatoria que hace UTE y ANEP a todas las escuelas y colegios del país para trabajar con el uso eficiente de la energía, la investigación y la sensibilización en la temática.
Paulina García- En base a una serie de propuestas que te da UTE en un libro elaborás tu proyecto, donde también están las actividades que tenés que ir haciendo con fecha de entrega. Luego la metodología de trabajo y la forma de abordarlo es propio del docente; nosotros trabajamos mucho con el cuerpo, el juego y trabajamos en duplas tanto nosotros como los niños porque a veces trabajar todos juntos puede significar más trabajo.
Tania Fernández- La idea era que los niños pudieran aprender en base a actividades lúdicas, visitas a lugares que usen diferentes tipos de energías, al trabajo en equipo y creo que de esa manera ellos pudieron aprender mejor y se motivaron más porque de otra manera hubiese sido muy aburrido, imaginate que calcular el consumo eléctrico no es nada atractivo.
P.al Día- ¿Las escuelas están obligadas a participar del proyecto o es optativo?
Paulina García- Nosotras tuvimos una reunión con el agrupamiento donde nos informaron del proyecto y la escuela opta por involucrase o no. A nosotros nos pareció interesante y en marzo ya comenzamos con el proyecto.
Tania Fernández- Fue así que los chiquilines comenzaron a trabajar desde principio de año donde cada etapa de ese proyecto, que eran pautadas por un equipo de Túnicas en Red, se iba evaluando. Por ejemplo una de las consignas era calcular el consumo de los equipos eléctricos de la escuela, hacer una grafica mostrando cuáles son los que consumen más energía eléctrica, buscar soluciones para eso, hacer trabajos con maquetas donde se van integrando varias áreas como Matemáticas, Ciencias.
P.al Día- Para eso tuvieron que crear una brigada, ¿no es así?
Melanie- Sí, creamos una brigada, hicimos una votación para ponerle nombre e hicimos un logo que la identifique; el nombre de la brigada es Enchufados a 220 y nuestro lema es “Todos somos eficientes”.
P.al Día- ¿Durante el año se realiza alguna instancia de visita por parte de los organizadores del proyecto?
Tania Fernández- Sí, tenemos visitas de coordinadores que vienen y evalúan cómo vamos trabajando, los van guiando, dándoles material a ellos y es un intercambio que está bueno pero que además es necesario porque hay ciertas temáticas que son muy complejas de abordar que incluso hasta nosotros tuvimos que investigar mucho porque por ejemplo no sabíamos cómo leer el contador, calcular cuánto consume cada artefacto y después se lo transmitimos a ellos.
P.al Día- Y luego se hace una instancia de premiación que es donde obtuvieron este reconocimiento…
Tania Fernández- Sí, una vez que se evaluó todo ese proceso se seleccionaron 27 escuelas y colegios del país dentro de las cuales quedó seleccionada nuestra escuela y participamos en la Expotúnicas en Red donde cada una de las 27 instituciones educativas expuso sus trabajos.
De la primera etapa, que es la que estamos nosotros, eligieron cuatro proyectos que se distinguían del resto y el nuestro era uno de ellos. Solo evaluó lo que se expuso ese día, que fue la razón de este reconocimiento que nos hicieron.
Paulina García- El proyecto son dos años, el primer año es más de investigación, de recavar datos, los alumnos se informan, buscan propuestas para mejorar la eficiencia energética y el segundo año ponen en práctica todo lo que aprendieron en el primer año para reducir el consumo donde se empiezan a notar los cambios, se trabaja con gráficas, se hacen experimentos y se ve reflejado todo el trabajo. Allí otra vez se seleccionan las mejores escuelas, los centros educativos vuelven a ir al Parque de la UTE y se hace lo mismo pero se evalúa el segundo año.
P.al Día- La idea es que el proyecto no solamente quede en la escuela sino que los niños sean agentes educativos en cuanto al uso eficiente de la energía eléctrica…
Tania Fernández- Así es, en algunos casos hubo alumnos que trabajaron con sus familias, Melanie por ejemplo trabajó en cómo construir una casa eficiente y esas mismas ideas luego las aplicamos nosotros en la escuela.
“Construimos una maqueta de una casa eficiente con un uso responsable de la energía…”
P.al Día- ¿Contanos en qué consiste una casa eficiente?
Melanie- Para mostrar los usos eficientes de los distintos artefactos eléctricos construimos una maqueta de una casa eficiente con un uso responsable de la energía y otra ineficiente que refleja el uso irresponsable de la misma.
Cada artefacto tiene una determinada eficiencia que va de la clase A, que es la más eficiente, a la G que es la menos eficiente. Luego también tomamos distintos tips como por ejemplo cerrar las ventanas cuando el aire acondicionado está prendido y eso lo trasladamos a la escuela, entonces colocamos “panchitos” en las puertas y burletes en las ventanas para aislar las habitaciones, colocamos un timer en el termotanque para regular la temperatura y que no esté todo el tiempo encendido y también comenzamos a investigar sobre las distintas energías renovables como la solar, la eólica, la hidráulica y las no renovables.
La maqueta de la casa eficiente tiene representados paneles solares térmicos que tienen la función de calentar agua y también tiene otro panel fotovoltaico que tiene la función de generar energía eléctrica. Otra compañera hizo una maqueta sobre un molino eólico.
P.al Día- ¿Les costó mucho adecuarse a esos nuevos hábitos?
Antonella- Al principio nos olvidábamos de cerrar alguna ventana o colocar los “panchitos” en las puertas pero después nos fuimos acostumbrando. A su vez en la puerta colocamos un cartel que nos recuerda que al salir del salón tenemos que apagar las luces y los aires acondicionados o el ventilador y otra cosa que hicimos fue limpiar las lamparitas porque al estar sucias no iluminaban bien.
Melanie- Pasa que hay una diferencia entre ser eficientes y ahorrar porque ser eficientes es disminuir el consumo de energía eléctrica sin afectar el confort en cambio ahorrar es disminuir el consumo de energía eléctrica afectando el confort.
Tania Fernández- Eso que dice Melanie es muy importante porque en realidad nuestra brigada no quiere ahorrar energía eléctrica porque la necesitamos, lo que debemos hacer es usarla en forma responsable que tiene que ver con pequeños detalles como poner burletes a las ventanas que hacen a la diferencia del consumo general de nuestra escuela, de todas las escuelas del país y en definitiva del consumo de energía eléctrica que tiene todo nuestro país.
P.al Día- ¿Y en sus hogares qué hicieron para mejorar la eficiencia en el uso de la energía?
Facundo- Yo en casa me di cuenta que los burletes de la heladera estaban gastados entonces les dije a mis padres que habían que comprar unos nuevos porque se estaba escapando el aire y no conservaba el frío.
Antonella- Mi madre muchas veces se olvidaba de apagar las luces y yo le recordaba que cuando nos vamos de una habitación hay que apagar la luz; son cosas que aprendimos en la escuela y también lo hacemos en nuestras casas.
Lucía- Yo les enseñé a mis padres a usar correctamente la energía porque no ponían “panchitos” en las puertas, dejaban las luces encendidas, entonces cuando comenzamos con este proyecto les enseñé todo lo que aprendí en la escuela y ahora usamos la energía eléctrica en forma correcta y responsable.
Ana Valentina- Mis padres también siempre usaban la energía incorrectamente porque cuando se iban dejaban las luces prendidas, los cargadores enchufados y usaban las lamparitas de alto consumo y después que les conté cómo hacer un uso eficiente de la energía compraron lámparas de bajo consumo, mis hermanos desenchufaron los cargadores cuando no los usaban, apagamos las luces cuando no estábamos en alguna habitación y comenzamos a usar “panchitos”.
“El nivel de las exposiciones fue muy bueno, realmente se vio un trabajo muy parejo de todos los centros educativos…”
P.al Día- Qué les pareció esa experiencia que vivieron en el Parque de vacaciones de UTE?
Lucía- A mí me gustó mucho, fue una experiencia muy linda, compartimos con los compañeros, disfrutás el momento.
Melanie- Fueron dos días, el primero conocimos el lugar, jugamos y el segundo expusimos los proyectos y yo fui una de las que me tocó exponer.
P.al Día- ¿Estabas nerviosa?
Melanie- Al principio sí porque había un jurado, pero después que terminé de exponer se me fueron los nervios y estaba muy alegre por todo el trabajo que habíamos hecho.
En nuestro stand éramos cuatro alumnos y estábamos disfrazados de superhéroes de la energía.
Tania Fernández- A nosotros nos hubiera encantado que expusieran todos pero se tuvieron que seleccionar dos niños porque había un límite de tiempo y el espacio del stand también era limitado porque teníamos cuatro maquetas.
P.al Día- ¿Cómo se sintieron cuando ganaron ese reconocimiento?
Melanie- Fue muy emocionante.
P.al Día- Me imagino que ese reconocimiento los motiva a seguir trabajando y concientizando a más personas a que tengan un uso responsable de la energía…
Antonella- Sí porque el hecho de que hayamos tenido un reconocimiento no quiere decir que tengamos que dejar de ser eficientes con la energía, tenemos que seguir trabajando e implementando lo que aprendimos.
Tatiana- Además el proyecto tiene una segunda etapa que será el próximo año donde se trabaja más a fondo.
Lucía- Si nos dieron un premio es porque les gustó y valoran lo que hicimos y por eso tenemos que seguir.
P.al Día- ¿Qué significa para ustedes como maestras haber obtenido este reconocimiento?
Paulina García- Nosotras nos sentimos re orgullosas de ellos porque trabajaron mucho.
Además más allá de que el proyecto solo sean dos años ellos pueden seguir trabajando y perfeccionándolo para presentarlo en otros concursos que hay para liceos y UTU.
P.al Día- ¿Competían contra escuelas urbanas o se dividían en categorías?
Paulina García- Los premios se dan por categoría, se seleccionaba un centro educativo de cada categoría, ya sea escuelas rurales, urbanas o colegios y se entregaban premios y menciones.
P.al Día- ¿Alumnos de qué año participaron del proyecto?
Tania Fernández- El proyecto está pensado para niños de 5º y 6º pero como nosotros somos una escuela pequeña participaron todos los niños de la escuela, y obviamente los que estuvieron más involucrados fueron los de 3º a 6º Año por un tema de edad.
Fue muy lindo porque tuvieron la posibilidad de ir a un hotel con todo el servicio incluido donde también aprendieron a convivir con niños de otras escuelas, con otras realidades, realizaron una instancia de juegos pensado para los niños y además el hecho de estar en un lugar con un paisaje totalmente diferente al de acá con la serranías y demás está muy bueno. Fueron muchas áreas que sin querer se trabajaron.
Además el nivel de las exposiciones fue muy bueno, realmente se vio un trabajo muy parejo de todos los centros educativos, muchos proyectos que a nosotros como maestras nos sirven para tomar ideas y aplicarlas en otras cosas por lo que fue un aprendizaje no solo para ellos sino también para nosotras.
P.al Día- ¿Los costos corrieron por cuenta del proyecto?
Tania Fernández- Sí, nosotros no tuvimos que pagar absolutamente nada, nos costearon desde el transporte, la estadía, hasta la comida; incluso les regalaron gorros, protectores solares, repelentes y remeras.
P.al Día- ¿Cuantos alumnos viajaron?
Paulina García- Unos 20 alumnos más la abuela de un alumno que es maestra jubilada, un papá y nosotras dos.
P.al Día- Muchas gracias por su tiempo y felicitaciones por este reconocimiento…
Tania Fernández- Gracias a ustedes por la difusión.