Este emprendimiento de educación solidaria que pretende transformar la comunidad comenzó dictándose por dos docentes en octubre de 2017 en Villa Felicidad con cerca de 30 chicos y chicas, continuó en el 2018, y en este año con la ampliación del plantel docente se extendió a otros barrios de Progreso como Villa Alegría, Villa de los Ingleses, San Pedro y el centro de la ciudad, permitiendo poder atender más jóvenes. Además de los docentes que están participando directamente, también hay otras personas que están involucradas desde otro lugar, a veces proporcionando materiales de estudio y libros.
Este apoyo no solo está vinculado a la educación formal que implica el dictado de las clases y la preparación de escritos y exámenes, sino también desde lo sociocultural ya que además se ha promovido el armado de bibliotecas en los diferentes barrios y algunas otras actividades que tienen que ver con el cine y talleres sobre armados de proyectos.
En el marco del segundo aniversario de las brigadas pedagógicas dialogamos con Agustín Curbelo, uno de los docentes y precursor de esta propuesta diferente y novedosa para nuestra zona que sin duda es un ejemplo de solidaridad.
“Es una felicidad muy grande poder ver que el proyecto le está siendo útil a un montón de gente…”
P.al Día- ¿Qué reflexión te merecen estos primeros dos años que está cumpliendo la brigada?
Agustín Curbelo- En primer lugar es una grata sorpresa en cierto sentido porque cuando uno comienza un nuevo proyecto tiene muchas dudas e incertidumbres, además estaba predestinado a un barrio puntual y no pensábamos que iba a tener tanta diversidad en cuanto a lo que es la propuesta. Después una felicidad muy grande de poder ver que el proyecto le está siendo útil a un montón de gente, tanto de los que nos gratificamos ayudando como también a los usuarios directos de la brigada que son los gurises.
P.al Día- ¿Qué balance hacés de esto dos años?
Agustín Curbelo- Creo que ha sido muy fructífero, hemos tenido casos de chiquilines que vienen una vez, salvan y después vuelven a venir por otra materia o gente que logra terminar el bachillerato que lo tenía trancado hace tiempo y se ha quedado; en ese sentido tenemos el caso de Nadia que ni bien terminó el liceo se sumó a lo que es la brigada para estar con nosotros en el grupo y es una forma de replicar el entusiasmo y la solidaridad.
“Que ellos puedan ver que personas dedican parte de su tiempo a ayudar gratuitamente a alguien genera una enseñanza…”
P.al Día- Además indirectamente están sembrando en esos chicos que reciben ayuda la semilla de la solidaridad…
Agustín Curbelo- Exacto porque el hecho de que ellos puedan ver que personas dediquen parte de su tiempo a ayudar gratuitamente a alguien ya genera una enseñanza de trasfondo indirecta que trata de ser lo más directa posible pero que no está a flor de piel, es como un principio que transversaliza todo.
P.al Día- ¿Quiénes integran el equipo de voluntarios que participan de la brigada?
Agustín Curbelo- Es un equipo variado compuesto por estudiantes universitarios, maestras jubiladas, vecinos de la comunidad, ex estudiantes liceales que trabajaron con nosotros y profesores. En ese sentido está la Maestra jubilada Ana Gil, Bruno que es un estudiante universitario, Edith que forma parte del equipo del CEA, Mauricio, estudiante del FD, Nadia que estuvo formando parte de la brigada y que luego se incorporó, Nataly que es estudiante de educación terciaria, Romina que es la compañera que hace los tutoriales que también es estudiante universitaria, Victoria que es adscripta del liceo y estudiante de terciaria, Jasira, estudiante de profesorado y Lester Rodríguez que trabaja en el liceo de Progreso.
“Es un formato de enseñanza diferente a lo que se da en un salón de clases de la educación formal, ni mejor ni peor…”
P.al Día- ¿Los chicos responden diferente a este tipo de aprendizaje respecto a cuando están por ejemplo en una clase formal de secundaria?
Agustín Curbelo- Son formatos de enseñanza diferentes a lo que se da en un salón de clases de la educación formal, ni mejores ni peores. Para el estudiante el hecho de ser un aprendizaje casi personalizado le da otro poder de conocimiento y para el que está enseñando el hecho de estar ahí por mera voluntad le da otro sentido. Además también te brinda la posibilidad de poder estar aprendiendo con el estudiante ya que hay muchos casos donde el estudiante termina trasladando conocimientos a los que en ese momento están enseñando y se hace un aprendizaje en conjunto.
Obviamente que lo que nosotros hacemos en la brigada se nutre de lo que está trabajado en el salón de clase, estamos para complementar.
P.al Día- ¿Cuántos estudiantes han pasado por la brigada en estos dos años?
Agustín Curbelo- Tenemos una especie de doble registro, por un lado el de las personas físicas que podemos estar hablando de unas 60 personas desde que se creó la brigada, que equivaldría a más de dos grupos de secundaria completa que han sido ayudados en ese sentido, y otro registro que tiene que ver con asistencias que es aun mayor.
P.al Día- ¿Los estudiantes que concurren generalmente viven en el barrio donde ese día se desarrolla la brigada o también asisten estudiantes de otros barrios?
Agustín Curbelo- Al principio sí había una mayoría de estudiantes que eran propios del barrio y costaba más que fueran a otro lugar pero hemos tenido una evolución en ese sentido y eso ya no se da tanto, la territorialidad ya no tiene un peso tan grande, ahora poca gente te argumenta que no fue ese día a la clase porque era en la otra punta del pueblo, si tienen que entregar una tarea o preparar un parcial van sea en el lugar que sea.
P.al Día- El hecho de contar con el Centro Cultural genera un lugar más céntrico precisamente para que no tengan que trasladarse de una punta del pueblo a la otra…
Agustín Curbelo- Así es, la idea es poder hacer que el Espacio Cultural tenga aun más uso del que ya tiene, sobre todo los fines de semana ya que es un espacio que tiene una potencialidad tremenda y si bien allí se están realizando varias actividades creemos que se puede explotar mucho más y esto es una excusa más para abrir sus puertas.
“Se trata del aprendizaje en su más amplia expresión sin estar cerrado a ningún tipo de propuesta…”
P.al Día- Además el proyecto no se limita solo a la educación formal sino que también tiene un perfil sociocultural…
Agustín Curbelo- Sí, esa es otra de las cosas interesantes que han ido surgiendo porque si bien el eje transversal es el de la educación también se trabaja en el aprendizaje a través de diferentes formas y en ese sentido se estimula la literatura o la lectura a través de por ejemplo el intercambio de libros, hemos fomentado la cultura a través del cine, Romina que es una compañera nuestra elaboró un tutorial sobre costuras sustentables donde entre otras cosas hace artesanías con chismosas hechas de bolsas de leche, billeteras con los tetra pack de vino que es otra forma de aprendizaje a través de la vía digital, es decir que se trata del aprendizaje en su más amplia expresión sin estar cerrado a ningún tipo de propuesta. Además nosotros invitamos a los chicos a que participen de estas jornadas culturales porque ahí se generan ingresos para que la brigada pueda comprar materiales o crear las bibliotecas en los barrios y por eso el proyecto tiene otra integralidad.
Si alguien de la comunidad quiere sumarse no específicamente a las jornadas de estudio porque no tiene tiempo pero sí al grupo aportando desde ese otro lado educativo estamos totalmente abiertos a esos planteos. Romina ahora está viviendo en Solymar y como se le complica poder venir a la jornada de estudio decidió utilizar una habilidad que ella tiene para seguir participando aportando con estos tutoriales.
“Este proyecto es más abarcativo y apunta a la integración…”
P.al Día- ¿Esta iniciativa fue creada por ustedes o ya existía algo similar en otra parte?
Agustín Curbelo- Cuando comenzamos en el 2017 tenía que ver con una inspiración romántica o histórica de lo que fueron las brigadas alfabetizadotas en pleno comienzo de la revolución cubana y nos pareció que tomar ese ejemplo podía ser útil. Después hay experiencias como la de universitarios en Montevideo pero lo que no tengo claro es si se han mantenido tanto en el tiempo como esta, porque por lo que tengo entendido están más dedicadas a la preparación de los exámenes entonces aparecen en algunos periodos puntuales como en diciembre o en febrero pero después no continúan y menos con este trabajo sociocultural. Por eso creemos que este proyecto es más abarcativo y apunta a la integración de los gurises, a que las comisiones barriales encuentren actividades para sus locales, a ir a buscar la autonomía y la autogestión. Es un perfil mutable, dinámico, lo único que se mantiene como tradicional es esto de las jornadas de estudio y el formato que tiene para ayudar a los gurises.
P.al Día- ¿Las bibliotecas ya están instaladas en los barrios?
Agustín Curbelo- Eso todavía está en pañales porque la biblioteca está a disposición únicamente cuando estamos con las jornadas de estudio y para poder ampliar ese horario necesitamos disponibilidad de las personas pero la idea es que de a poco se puedan ir instalando para fomentar localmente la lectura en los diferentes lugares. Después si se transforma en algo más grande dependerá de los vecinos que son los que deben apropiarse del lugar y aportar lo suyo. La biblioteca que está implementada en Villa de los Ingleses fue elaborada por un grupo de educadoras sociales que estaban allí previamente trabajando en un proyecto pero en los demás lugares si bien están los libros falta el acondicionamiento físico.
P.al Día- ¿Dónde se realizarán las próximas jornadas de estudio restantes del mes de octubre?
Agustín Curbelo- El lunes 14 a las 20 horas en Villa Felicidad, el sábado 19 a las 10 de la mañana en Villa de Los Ingleses y a las 14 horas en Villa San Pedro y el lunes 28 a las 20 horas en Villa Alegría. Más adelante informaremos el calendario de noviembre ya que lo vamos renovando mes a mes.
P.al Día- Felicitaciones por el camino recorrido y que sea por muchos años más…
Agustín Curbelo- Agradecer al semanario por estar presentes en las diferentes etapas que ha tenido este proyecto mostrando un interés real por difundirlo a la comunidad y a los compañeros y compañeras que forman parte de la brigada que han estado laburando y le ponen unas ganas bárbaras. Asimismo invitar a la comunidad a que se sumen a la brigada en sus múltiples formas.
Asimismo también concurrimos al Espacio Cultural José “Nene” Pérez para conversar con Ana Gil, Maestra jubilada muy reconocida en nuestra ciudad que desde el año pasado ha decidido invertir parte de su tiempo libre como voluntaria en esta innovadora propuesta.
“Me interesaba destinar mi tiempo libre para la comunidad en forma solidaria…”
P. al Día- ¿Cómo surge esto de comenzar a participar como voluntaria en la brigada?
Ana Gil- Surgió de una conversación con Lester y Agustín que fuimos compañeros en el Instituto Los Nogales y nos comentaron de su trabajo, yo le dije que después de jubilarme disponía de un tiempo y me interesaba destinarlo para la comunidad en forma solidaria y esto de las brigadas pedagógicas me brindaba esa oportunidad. Fue así que el año pasado me integré y doy apoyo tanto a nivel escolar como liceal en materias como Idioma Español, Geografía, Historia y Filosofía ya que también tuve experiencia laboral en secundaria y en base a eso armamos los calendarios.
P. al Día- ¿Cuántas personas integran el equipo actualmente?
Ana Gil- Somos un equipo de 3 o 4 profesores que hacemos presencia.
P. al Día- ¿En qué barrios está presente la brigada?
Ana Gil- En Villa Alegría, Villa de los Ingleses, San Pedro, Villa Felicidad y en el Espacio Cultural que es el lugar más céntrico.
P. al Día- ¿Cuántos alumnos concurren?
Ana Gil- Hay un grupo firme de unos 30 alumnos que si bien no vienen siempre han estado vinculados a la brigada. Hay alumnos que vienen siempre, otros que son nuevos y otros que van solamente a su zona.
P. al Día- ¿Qué días y horarios destinan para esta tarea?
Ana Gil- Nosotros trabajamos los lunes de 20 a 22 y los días sábados doble jornada de 10 a 12 y de 14 a 16 horas. Generalmente concurren dos horas semanales pero algunos han venido 4 horas. Se trata de un apoyo personalizado y totalmente gratuito, ellos traen los materiales que tengan y en base a eso trabajamos.
P. al Día- ¿Cuáles son las materias que más dificultades tienen los chicos?
Ana Gil- Vienen más interesados en Matemática, Física, Química de 4º, 5º y 6º Año y generalmente las que más concurren son mujeres jóvenes.
“Nos reconforta saber que lo que estamos haciendo tiene valor…”
P. al Día- ¿Qué sienten ustedes cuando ven el progreso del alumno?
Ana Gil- Sentimos esa alegría y nos reconforta saber que lo que estamos haciendo tiene valor, nos sentimos muy felices de poder estar haciendo esto y ellos son muy agradecidos y además son multiplicadores porque ellos mismos le avisan a otros.
Además la brigada ha tenido la tarea de recolectar libros, hemos recibido muchas donaciones, tenemos una buena cantidad de libros y se han armado bibliotecas en los barrios. En ese sentido con la Feria Educativa que hubo días atrás en Progreso tuvimos mucha más visibilidad. Además hemos realizado jornadas de juegos o de películas y de ventas de tortas fritas para recaudar fondos y obtener nuevos libros.
P. al Día- ¿Algo más que quieras agregar?
Ana Gil- Invitar a los docentes jubilados o aquellos que dispongan de un ratito a que sean parte de esta propuesta porque hay necesidades en los diferentes barrios y tenemos que ser multiplicadores.