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26/12/2019

Entrevista a Enrique Harretche

El pasado 3 de junio la empresa Agroinmuebles Harretche cumplió 30 años en el rubro inmobiliario. Se trata de una empresa familiar que opera en el sector de bienes raíces agropecuarios, considerados líderes en la venta de inmuebles por más de 30 años con amplia vocación de servicio, caracterizada por su lealtad a clientes y amigos.
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En dialogo con Enrique Harretche, principal de la empresa –que en sus inicios era Enrique Harretche Negocios Inmobiliarios-, nos cuenta sobre la formación de la empresa así como también su pasado como fondero, funebrero, dirigente de fútbol, quien además desde pequeño tuvo una actividad social intensa.

 

“No me gustaba estudiar, me gustaba manejar y andar en la calle, desde los 12 hasta los 25 años trabajé con Santos…”

 

P.al Día- Contanos cómo fueron tus inicios en el mundo del trabajo…

Enrique Harretche- A mí no me gustaba estudiar, me gustaba manejar, andar en la calle por eso desde los 12 hasta los 25 años trabajé con Santos en Empresa Progreso. A los 16 años fallece mi papá, entonces trabajaba de mañana en lo de Santos, al mediodía en la fonda El Águila que tenía mi madre y de tarde y noche nuevamente en lo de Santos. Me gustaba laburar, trabajaba incluso los fines de semana.

P.al Día- ¿Qué tareas hacías en la empresa?

Enrique Harretche- Lavaba baños, ayudaba a enlutar, era acompañante en ambulancia, armaba los velatorios, después que cumplí los 18 empecé a manejar aunque en aquella época alguna manejada de contrabando se hacía antes de cumplir la mayoría de edad.

P.al Día- ¿Hiciste Secundaria?

Enrique Harretche- Hice primaria y después le dije a mi padre que quería ser tornero, lo cual era mentira, yo lo que quería era no estudiar pero ligué tan mal que los militares ese año pusieron ciclo básico por lo que me comí tres años en la Escuela Industrial de Canelones, lo que fue un gran sufrimiento.

 

“Adapté la experiencia del servicio fúnebre al servicio inmobiliario...”

 

P.al Día- ¿Cuándo y por qué comenzaste en el rubro inmobiliario siendo que venías de otro palo?

Enrique Harretche- Yo me fui de la empresa Santos en junio del ´89, quería poner una inmobiliaria en Progreso pero tenía un poco de miedo de largarme a la aventura y no tenía capital, además la gente me decía que no me la jugara porque no iba a funcionar, pero consulté a cuatro amigos en los cuales confiaba mucho y eran exitosos en sus actividades, Néstor Hugo Santos, Osvaldo Cardozo, Ariel Acevedo y Arturo Guerrero, y todos me dijeron que me la jugara. Fue así que en el año 1989 comencé en el garage de mi casa donde hoy está Canelones Emergencias que fue la primer casa que compré en 1986 gracias a unos ahorros que tenía mi madre y la mitad de la plata que me prestó Néstor Hugo Santos porque yo no tenía un peso.

A lo primero fue una empresa muy familiar, tenía a mi madre como secretaria que atendía a la gente y si había dos personas tenía que esperar en el living de mi casa. Después que ya llevaba más de un año de actividad, en Costa Azul conocí a Rocío que es mi mujer y fue un flechazo, al otro día nos llamamos por teléfono, después de ahí no nos volvimos a separar y en abril pasó a ser mi secretaria.

Yo ya tenía experiencia en ese tipo de empresas porque en Santos trabajé 13 años y también era una empresa familiar por tanto adapté la experiencia del servicio fúnebre al servicio inmobiliario.

P.al Día- ¿Recordás el momento que tomaste esa decisión?

Enrique Harretche- El 31 de mayo del ´89 estaba con Ariel Acevedo y me dijo que me largara por lista propia, mi madre me dijo que me daba una mano con el dinero, al otro día lo conversé con Néstor Santos, me dijo que tuviera suerte y el 3 de junio me fui a rezarle a San Cono, por eso ese día fue la fecha fundacional. Fue un proceso de dos o tres días que lo fui madurando.

Había días que me sentía como en el aire porque si bien quería arrancar algo por la mía tampoco quería romper la relación con Santos que era como mi familia.

P.al Día- ¿En ese momento había alguna inmobiliaria instalada en Progreso?

Enrique Harretche- Estaba Carlos Mesa que era una suerte de rematador y vendedor, venía un señor de Las Piedras, llegó a venir Dante Iocco que fue uno de mis primeros asesores que venía en tren a rematar terrenos a Villa Los Ingleses, pero inmobiliaria instalada ninguna.    

 

“Es mucho más reconfortante ser funebrero que vendedor inmobiliario…”

 

P.al Día- ¿Hay cosas en común entre el rubro funebrero e inmobiliario?

Enrique Harretche- El servicio, el dejar a la gente contenta es fundamental; igualmente creo que es mucho más reconfortante ser funebrero que vendedor inmobiliario, aunque parezca un disparate. La gente me recuerda y me sigue agradeciendo hasta el día de hoy por el servicio que brindaba como funebrero; en cambio en el tema inmobiliario me he peleado con mucha gente porque cuando entra a tallar el dinero se complica.

Ninguno de los dos trabajos lo hice por dinero, en la empresa Santos me sentía como de la familia porque ellos nunca me tomaron como un empleado, yo compartía la casa con ellos, incluso hoy siguen siendo mi familia, mis hijos con los hijos de ellos son como primos y yo soy como un hermano para ellos. Nunca tuve un horario ni una hora extra, tenía la camiseta puesta de la empresa y trabajaba.

Adoro los dos rubros pero el inmobiliario me ha dado grandes satisfacciones, gente que le lográs vender su casita, dar su primer techo, gente que le vendimos la chacra hace 25 te llega a fin de año con regalos porque te dicen que los hiciste feliz y eso te llena de orgullo. No disfruto por la cantidad de plata sino por ver dos familias felices, la que vende y la que compra. 

P.al Día- ¿Al principio los negocios apuntaban a lo urbano o también a lo rural?

Enrique Harretche- Como recién arrancaba no me podía dar el lujo de elegir nada, el primer día enganché dos negocios en la ciudad y después me empecé a dedicar a las chacras. Mi mejor herramienta era conversar y mostrarle las propiedades a la gente, sabía quién quería comprar y quién quería vender.

P.al Día- También ha ido mutando la forma de promocionar el negocio…

Enrique Harretche- Progreso al Día fue lo que más me hizo conocer y lo que más me hizo vender; El Gallito Luis también fue un boom, al principio había solo una sección de campos, después fue tan grande la cantidad de propiedades que teníamos que crearon la sesión “Chacras y quintas” y durante varios años fuimos los mayores anunciantes de campos, chacras y quintas.  

En el 95% de lo casos que trabajaba por teléfono nunca vendía la chacra por la cual el cliente me llamaba. Normalmente la gente te llamaba, recorríamos 5 o 6 chacras por día que era una forma mucho más efectiva de trabajar porque tenías más chances de conversar con la persona; el que venía era porque realmente iba a comprar pero tampoco había que mostrarle mucho porque la gente se mareaba y no se acordaba de nada. Generalmente te pedían por dinero, por hectárea o por zona. En una época vendimos muchas chacras a gente de Montevideo y hoy lo seguimos haciendo.

Ahora la cosa cambió, a veces conozco a la gente el día de firmar y otras ni siquiera llego a conocer a los dueños. Debo reconocer que no me gusta este sistema, me gusta mostrarle las propiedades a la gente.

 

“Recuerdo que los días de lluvia tenía que estar acá al firme porque los chacareros estaban inquietos porque no trabajaban y venían a plantearte algún negocio…”

 

P.al Día- ¿Por qué decidiste instalarte en este punto de Avda Artigas y Colonia?

Enrique Harretche- Este era el centro neurálgico del pueblo, estaba la automotora Acevedo, la Ancap, la barraca de José Luis Matiaude, por tanto los pesos pesados andaban en esta esquina todo el día entonces yo tenía que venirme para esta zona porque los paisanos que precisaba para vender o comprar chacras una vez por día pasaban por acá y cuando este terreno quedó libre y se puso a la venta no dudé en comprarlo. Empecé a construir de a poco, después me ofrecieron una fortuna de alquiler por la casita donde hoy está la emergencia y me apuré para irme a vivir a la cabaña prefabricada; con la plata del alquiler terminé de hacer un escritorio. Recuerdo que los días de lluvia tenía que estar acá al firme porque los chacareros estaban inquietos y como el país estaba andando venían a plantearte algún negocio sea comprar o vender; pequeños detalles del negocio.

Hoy el pueblo se corrió, el centro comercial está alrededor de Covadonga y todo cambió, se maneja todo por Internet y celular.

P.al Día- ¿Cambió mucho la conexión con Montevideo a partir de la ruta nueva?

Enrique Harretche- Yo siempre digo que salís de Ciudad Vieja y llegás antes a Progreso que a Carrasco y nuestra zona es mucho más linda que la zona rural del este.

Mucha gente compraba una chacra pero seguía teniendo su casa en Montevideo y venía los fines de semana; hoy esa gente ya vendió su propiedad en Montevideo y vive acá, con los cuales nos hemos hecho amigos.  

P.al Día- También sucedió desde los años 90 que las pequeñas quintas ya no son rentables para producir y ustedes han facilitado que muchos de esos pequeños productores pudieran vender su propiedad a buen precio…

Enrique Harretche- Nosotros vendimos una chacra de 5 hectáreas tres veces en 12 años; el primero plantó cebolla, el segundo puso invernáculos y el tercero hizo un complejo deportivo, lo que es mucho más rentable que lo que hicieron los primeros dos.

Además la persona que viene de afuera y compra se hace una buena casa, valoriza la zona, a su vez ese productor que vendió puede mudarse para el pueblo y cambia su estilo de vida y el de sus hijos que por ver lo que sufrieron sus padres como productores no quieren seguir en ese rubro y se les hace muy difícil vivir en la zona rural.

Otra cosa que cambió la inversión fue que hubo gente que tenía propiedades importantes en Punta del Este que compraron una chacra en nuestra zona, con mucha menos inversión la disfrutan todo el año y en Punta del Este alquilan en enero que es lo que verdaderamente la disfrutan, además tienen a sus hijos y nietos a 20 minutos de Montevideo. Igualmente nos sigue siendo difícil hacer conocer Progreso, la gente conoce mucho más para el este que para estos lados, incluso conoce más Cerrillos y Parador Tajes que Progreso; tendríamos que tener más unión para hacernos conocer y generar más identidad; el Festival de la Empanada y el Vino en ese sentido ha sido muy bueno. 

P.al Día- La zona de Rincón del Colorado, Las Brujas, Parador Tajes tiene toda esa cercanía al río que tiene su atractivo y la gente disfruta de eso…

Enrique Harretche- La gran mayoría de la gente que disfruta del río, sea en moto de agua o en lancha, lo hace de semana santa a diciembre y después se va para el este. Para mí es mucho más lindo navegar el Río Santa Lucía con los paisajes que hay que navegar el mar donde lo que ves es solo cielo y agua. La gente que pesca es otro público pero tampoco deja de ir al este en enero.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

 

“Antes se vendía 6 mil dólares la hectárea, hoy vale 100 mil; se ha valorizado esta zona…”

 

P.al Día- También muchas empresas se han instalado en la zona luego de comprarte a vos…

Enrique Harretche- Yo le he vendido a Haras Cuatro Piedras, Estructuras del Uruguay, Applus, Cahors, eso me llena de orgullo no solamente por la categoría de los clientes sino por la fuente de trabajo que se genera en la zona.

P.al Día- El rubro logístico en el eje de la Ruta 5 Nueva también ha crecido mucho y eso hizo valorar los predios ubicados junto a la ruta…

Enrique Harretche- Totalmente, antes se vendía 6 mil dólares la hectárea, hoy vale 100 mil y lo mismo con esta zona donde había campos que valían mil dólares y hoy por esa plata no compras un pedazo de pasto.

El mundo cambió, hace 30 años el parking de las empresas era para los patrones y después había un techo para los vehículos de los empelados, motos y bicicletas; y hoy hay más cantidad de autos de empleados que de patrones con grandes estacionamientos, va todo el personal en auto y está bueno que esa gente pueda trabajar en Progreso. A veces los que no valoramos Progreso somos los mismos que vivimos en Progreso, por eso tenemos que darnos el lugar que corresponde; yo siempre quise laburar en Progreso así tuviera que salir a vender caramelos porque no hay tiempo más malgastado que tomarte un ómnibus para ir a trabajar a Montevideo.

 

“Mi etapa de dirigente de fútbol me dejó sabores lindos, agridulces y amargos...”

 

P.al Día- ¿Qué te dejó tu incursión por el fútbol?

Enrique Harretche- Sabores lindos, agridulces y amargos. Los dulces son las vueltas olímpicas que dimos, los amargos son las cosas que nunca pude lograr por ir siempre contra la corriente.

P.al Día- El último título de Progreso en primera división fue hace más de 20 años, ¿por qué crees que no ha logrado estar a la altura de su historia en las últimas dos décadas?

Enrique Harretche- Lo que nace mal camina mal y muere mal. Nunca consustanciamos la gente de Progreso con Progreso, para darte un ejemplo hay muchos gurises de Progreso que juegan en Juanicó, además nunca tuvimos una sede propia, nunca pudimos amalgamar el Club Social con el Club Atlético, estamos todos juntos y no nos podemos ni ver. Progreso con toda la gente que tiene vinculada a nivel social, económico, cultural y político es para tener un cuadro jugando en la B de Montevideo pero estamos todos peleados, si queremos tirar para adelante tenemos que estar todos juntos. Los egos propios fueron matando a Progreso.

Ahora está por jugar las finales de la B y el año que viene no sabés si va a existir, depende de si un par de dirigentes se animan, si un grupo de padres salen a pelearla, si consiguen un sponsor y así es muy difícil.

Mi sueño es ver a Progreso en primera, con cancha propia, con una comisión permanente y cuando el pueblo me precise voy a estar.

P.al Día- A través de la inmobiliaria has conocido figuras de renombre vinculadas a Nacional…

Enrique Harretche- Sí, acá ha estado Álvaro Recoba, el Cacique Medina, Jorge Saravia, Waldemar Victorino, Beto Acosta, y Álvaro Gutiérrez que se casó acá porque yo fui muy amigo de la primera señora que él tuvo.

Si bien fui directivo en el club mi vínculo con Nacional es más bien afectivo, quizás se me pasó el romanticismo del fútbol pero siempre que puedo los arrimo al pueblo, de hecho ando con ganas de traerme a vivir a Manga a Progreso.

 

“Lo que fortaleció la empresa fue la unión y la contención familiar y lo que la puso en riesgo fue mi avaricia…”

 

P.al Día- ¿Qué hechos fortalecieron la empresa y cuáles la pusieron en riesgo en estos 30 años?

Enrique Harretche- Lo que fortaleció la empresa fue la unión y la contención familiar que tuve para enfrentar las crisis cuando parecía que nos íbamos a quedar en la calle.

Por otra parte lo que puso en riesgo la empresa fue mi avaricia porque yo ganaba 10 pesos y compraba una propiedad de 50 porque la quería fraccionar y después se me complicaba para poder pagar esos 40; de hecho el año 2002 se me hizo muy cuesta arriba y perdí algunas propiedades. Me tengo mucha fe para saber comprar propiedades pero no la he sabido vender en el momento justo por querer lograr más dinero, entonces  no me he sabido desprender de las cosas en el momento justo.

 

“Lo que realmente vale es lo que no se puede tasar…”

 

P.al Día- ¿Esos hechos que mencionaste te hicieron cambiar la forma de ver la vida?

Enrique Harretche- Hay gente que te dice orgullosa que si naciera de nuevo volvería a hacer lo mismo, en mi caso muchas de las cosas que hice, como por ejemplo pelearme con gente por temas de negocios, hoy no las haría, pensaría más antes de hacer las cosas.

Si el día que me fui de lo de Santos me decías que iba a tener la mitad de lo que tengo hoy firmaba en blanco; hoy no quisiera tener la mitad de lo que tengo porque muchas de ellas me traen problemas y pienso que hay que vivir tranquilos y no calentarse la cabeza. Hay ciertas acciones y valores que te llenan más que lo material, lo que realmente vale es lo que no se puede tasar entonces no vale la pena arrepentirse sino hacer cosas que te den satisfacción. En ese sentido en el 2020 vamos a largar algo inédito que lo tengo pensado hace años, son casi 200 solares en grupos de 60 que estarán a la venta en los barrios Eliseo Argentino, Los Manzanos y Villa Los Ingleses destinados a la gente humilde para que la puedan pagar a pura cuota y no tengan que pasar toda la vida pagando un alquiler y a su vez que no existan más los cantegriles; será algo comercial y social para devolver lo que me ha dado Progreso.

P.al Día- ¿Esa chacra en Parador Tajes tiene que ver con ese lado afectivo del que hablás?

Enrique Harretche- Ese lugar es muy afectivo, es un rincón en el mundo para mi mujer más que para mí, tuvimos dos oportunidades de compra y las desechamos porque es un lugar neurálgico y si no se viene ninguna crisis rara la idea es seguir teniéndola para festejar, hacer un mango y también estamos viendo la posibilidad de hacer ayuda social a través de un centro de equinoterapia.  

P.al Día- ¿Cómo está conformado el equipo de Agroinmuebles Harretche?

Enrique Harretche- Está Rocío que es mi señora, Manuela, Kathia, Nicolás y desde Cerrillos nos apoyan Brian y Cecilia. Además desde hace casi 7 años tenemos otra sucursal en Canelones que no nos ha dado plata pero hemos dado asesoramiento a mucha gente que estaba muy desinformada en el tema rural y hemos logrado el objetivo. El punto es muy bueno, Karina que es la funcionaria que tenemos allá es muy buena, conoce a todo el mundo, sigue nuestros pasos en cuanto a la atención y nos ha ayudado y captar un público de la zona rural de Canelones. De la Paz a Santa Lucía nos conoce todo el mundo pero la gente de Aguas Corrientes, el santoral y demás va toda a Canelones por tanto la captación de clientes en Canelones ha sido muy buena.

 

“Esto vino para quedarse, si no estoy yo seguirán los gurises…”

 

P.al Día- ¿Qué balance harías de estos 30 años?

Enrique Harretche- No me arrepiento de haber comenzado en este rubro, lo que sé se lo debo a Néstor Santos que siempre me estaba enseñando pequeños detalles como saludar a todo el mundo, acordarse del nombre del cliente cuando vuelve, eso es muy importante y después la gente te lo recompensa y no hablo solo de plata. 

Ahora hay más colegas en el pueblo y eso es bueno para que se conozca el pueblo y que entre todos podamos lograr cosas, que todos nos compenetremos porque todos tenemos algo para aportar.  

Antes la empresa se llamaba Enrique Harretche Negocios Inmobiliarios porque estaba yo solo, ahora se llama Agroinmuebles Harretche dejando la puerta abierta por si mis hijas o mi señora quieran seguir con el negocio. Por tanto esto vino para quedarse, si no estoy yo seguirán los gurises.

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