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27/08/2020

Gremio estudiantil del Liceo 1 homenajeó a los Mártires Estudiantiles

En el marco de la conmemoración del Día de los Mártires Estudiantiles, el pasado viernes 14 se llevó a cabo una actividad frente al Liceo Gilberto Iglesias organizada por el gremio estudiantil de dicho centro con el apoyo de FENAPES y la Intersocial Progreseña. La fecha coincide con la muerte de Líber Arce a causa de los balazos recibidos por parte de la policía en la movilización del 12 de agosto de 1968 en el marco de la lucha por el boleto gratuita.
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En primer lugar se hizo referencia al cambio de nombre de la calle Cerro Largo a Mártires Estudiantiles, una gestión que data del año 2016 cuando el gremio estudiantil elevó una nota al municipio local solicitando dicha petición y que hoy ya es una realidad.

Luego tuvo lugar la actuación de la banda de rock local Andén 16 quienes interpretaron varios temas de su autoría.

 

“Le rendimos homenaje a aquellos que perdieron la vida defendiendo derechos y beneficios que hoy día los adolescentes gozamos…”

 

Seguidamente se procedió a la lectura de una proclama por parte de Valentina Borges, integrante del actual gremio estudiantil del Liceo 1 de Progreso: “Es un orgullo y un honor estar formando parte de este gran día en el cual le rendimos homenaje a aquellos que perdieron la vida defendiendo derechos y beneficios que hoy día los adolescentes gozamos. Un día como hoy de 1968 había sido asesinado Líber Arce, un estudiante de la Facultad de Odontología que fue herido el 12 de agosto por un oficial mientras participaba en una marcha por el boleto gratuito. Esa bala fue la que le costó la vida a uno de los mártires que hoy en día conocemos. Desde aquel día comenzaron a ser asesinados muchos estudiantes que participaron en marchas pacifistas pero que quede claro que su muerte no fue en vano, están presentes. Hoy en día nos están acompañando en este acto para que sepan la importancia de este día, el impacto histórico que tiene darle este nuevo nombre a la calle y lo importante que es que tengamos boletera, eso que costó sangre y muchas vidas. Quiero reconocer este cambio de nombre que se ha sido gestionando y peleado durante dos años desde los antiguos gremios que hicieron lo posible para que este día sea homenajeado de la mejor manera. También quiero que la lucha de los mártires no quede en el tiempo, entender que como adolescentes tenemos que defender lo que tenemos y seguir peleando por ellos. Los invito a que se sumen al gremio estudiantil del que poco a poco se va renaciendo. Les agradezco a todos por venir. Son presentes, son memoria, ¿dónde están? Sin educación no hay futuro…”.  

 

“Nunca jamás pierdan la decisión de luchar…”

 

Por ultimo hizo uso de la palabra Gabriel Mazzarovich, periodista y militante del Partido Comunista Uruguayo, quien compartió el testimonio de su experiencia vivida en la dictadura militar: “No es una cosa menor que haya una calle que se llame Mártires Estudiantiles, es algo para atesorar en el corazón de todos porque durante décadas no tuvimos un lugar donde recordar a nuestros compañeras y compañeros y está bueno que el nomenclátor de nuestras ciudades también se nutra de nombres que no solo elije el poder sino también el pueblo así que es una alegría y un orgullo que me hayan invitado a una actividad tan importante…”, comenzó diciendo.

“Estas instancias tienen que ver con hablar de la historia, con compartir la historia de la lucha popular, algo que no es una cosa menor; lo que diferencia al ser humano de todas las especies vivas en la tierra es que tenemos sentido de la historia y si nos roban eso nos deshumanizan. Desde esa profundidad la importancia de esto que están haciendo hoy de encontrarse en la calle con los vecinos, con la Intersocial, con los militantes sindicales y los estudiantes que han decidido escuchar y participar. La historia es pasado, presente y futuro y si nos roban el pasado o lo tergiversan nos condicionan el presente y nos inhabilitan el futuro. Nos quieren hacer vivir en un presente perpetuo donde todo comienza y termina hoy, no tiene raíces y sobre todo no tiene perspectiva ninguna, todo es acelerado y está prohibido pensar y si logran eso todo el sacrificio y la acumulación de la lucha popular no tiene sentido porque los cambios cuestan, llevan tiempo, necesitan esfuerzo, exigen compromiso y sacrificio…”.

Luego sobre todo lo que implica la fecha del 14 de agosto: “El 14 de agosto es una fecha de toda la sociedad uruguaya al igual que el 1 y el 20 de mayo porque nosotros decidimos que lo fuera, no fue decisión de ningún gobierno, ni de ningún partido político, existió y existirá mientras nosotros y ustedes decidan que exista y tiene ese enorme valor.

Estos actos que nos enriquecen a todos molestan mucho por el simple hecho de juntarse a recordar y a conversar; esto no viola nada sino que alimentan lo mejor que pueden tener los jóvenes que es pensar por sí mismos. La laicidad es la garantía de que no hay ninguna manipulación político partidaria o de poder adentro de la educación, pero la educación tiene en sí mismo la necesidad de generar pensamiento critico, de hacernos dudar, de discutir, de que nos expresemos; la laicidad no puede censurar la expresión de los jóvenes uruguayos.

Otro mito que nos han intentado colocar es que mi generación no puede hablar con la de ustedes salvo que yo tenga un rol jerárquico; también dicen que no les podemos hablar de cosas complejas porque ustedes los estudiantes no entienden y eso es mentira.

Algunos se preocupan de que en estos actos demos mensajes de odio, no entienden nada, la militancia popular por construir el cambio de las cosas es un acto de amor, no de odio porque desde el odio no se puede construir nada. Si viniéramos a darles manija a los compañeros y compañeras seríamos unos irresponsables porque si algo hay que respetar es la inteligencia de los que hoy disputan su lucha y que lo harán por las reivindicaciones que ellos entiendan y de la forma que a ellos les parezca.

Una charla que dimos en la UTU de San Ramón estaba prevista para 40 minutos y duró 2 horas y media donde hubo más de 60 preguntas de gurises que nunca habían participado de una actividad gremial; las profesoras me decían que siguiera hablando porque era la primera vez en el año que no miraban el celular y eso es porque cuando uno habla con el corazón y de igual a igual con los jóvenes se gana el derecho a que lo escuchen y el 14 de agosto es una construcción entre iguales. El movimiento estudiantil genera en los jóvenes el sentimiento de igualdad, de participar entre pares porque nadie obliga nada a nadie, lo hacen por convicción y en el ejercicio más pleno de su libertad.

El 14 de agosto defiende la igualdad, la acción colectiva, el compromiso, la conciencia, la capacidad de hacer cosas juntos.  

A Líber cuando lo mataron tenía un cartel donde se reclamaba rebaja para el boleto estudiantil de los universitarios y presupuesto para la universidad, a la cual hacía años no le daban partidas presupuestales.

Hace 52 años que se peleó por el boleto estudiantil gratuito y hoy ustedes lo tienen. Hay estudiantes que piensan que el boleto estudiantil es un regalo del gobierno o peor, que es una política social de las compañías de ómnibus pero la culpa no es de ellos, cómo lo van a saber si no se lo transmitimos. Cuando me subo a un ómnibus y veo a los estudiantes con el carné del boleto estudiantil gratuito me corren mariposas en la panza por la alegría de ver concretada una lucha que llevó a que miles de jóvenes como ustedes durante años hicieran actos como este, asambleas, manifestaciones, no para nosotros que no las íbamos a vivir sino para las generaciones futuras.   

La lucha estudiantil también es la capacidad de decir cuánto estoy dispuesto a luchar para que los que vienen después tengan más derechos que yo, sean mas libres que yo, por eso les duele tanto que haya movimiento estudiantil organizado.

Asimismo recordó algunas vivencias de lo que significó vivir en dictadura siendo estudiante y de cómo esa lucha fue construyendo el 14 de agosto: “Durante años no se pudo hablar de la dictadura en este país, ni siquiera mencionaban la palabra al punto que en los medios de comunicación se le decía gobierno de facto.

Vivir en dictadura fue muy jodido, estaba tan tergiversado todo que la represión se ostentaba y la libertad era en secreto, estaba prohibido el canto popular, el rock and roll, Benedetti, Galeano y Onetti, el teatro, estaba prohibido juntarse más de tres personas, los gremios estudiantiles se juntaban en los sótanos para escuchar bien bajito un disco de Zitarrosa. Los ciudadanos estábamos categorizados en A, B y C, yo era C, lo que implicaba no poder aspirar a un empleo publico y tenías problemas hasta para viajar. Habían transformado los liceos en cuarteles y estaban orgullosos de creer que éramos la generación del silencio; íbamos uniformados, los varones con el pelo corto, las nenas con pollera por debajo de las rodillas. Además de la tortura y la cárcel nos impidieron formar nuestra cabeza con los mejores profesores del país porque la dictadura destituyó a miles de docentes.

Nunca hubo un 14 de agosto que no se haya festejado, se peleó como pudimos. Todos los años íbamos a tirar flores a la escalinata de la universidad donde cada vez había más milicos arriesgándonos a que nos pegaran y nos metieran preso pero Líber se merecía una flor. Nosotros no sabíamos lo que era ser libres pero nos moríamos de ganas de saber cómo era. Nosotros construimos nuestra libertad y ustedes van a aumentar la frontera de la libertad en la medida de que puedan construir sus propios espacios, sin pedirle permiso a nadie. Ustedes tienen la bendición de tener profesores con los que se puede hablar quienes los van a acompañar para ser mejores seres humanos, júntense con el sindicato de profesores, con el barrio…”.   

También se refirió a la Huelga General del 27 de junio de 1973 como un gran mojón en la historia del Uruguay: “La dictadura se instaló pero el ejemplo de la huelga general nos permitió seguir luchando, éramos hijos de la huelga general, sabíamos que nuestros padres habían ocupado sus trabajos, nuestros hermanos los liceos y las facultades y por eso si nosotros les transmitimos a ustedes quizás les sirva para luchar cuando se sientan solos, frustrados, sepan que antes de ustedes hubo mucha gente que peleó.

Sin este tipo de actos que a muchos les parecerá chico sería imposible la marcha grande que se realizará de noche porque las grandes cosas se construyen de pequeñas cosas.

Habíamos hecho volantes con mimeógrafo a mano que decían “Libertad para los presos en defensa de la educación publica. Boleto estudiantil”. Esa noche llevaron más de 400 compañeras y compañeros presos, fuimos bestialmente torturados por el terrible delito de pedir libertad y boleto estudiantil. Recién pude volver a estudiar siete años después de recuperada la democracia.

Por ultimo concluyó: “Las historias de cómo se construyó el 14 de agosto son las que hay que transmitir. Espero que estas vivencias les sirvan para afrontar los desafíos del presente que por suerte son otros, sepan que la construcción popular logró abrir los caminos de libertad que tenemos hoy y que no tenemos que dejar que cierren; organícense como quieran, peleen por las cosas que quieran pelear ustedes pero nunca jamás pierdan la decisión de luchar…”.