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09/09/2021

La columna sindical ADES-FeNaPES Progreso- La educación pública local en peligro

Desde un tiempo a esta parte nuestra educación pública ha sufrido una serie de embates en términos presupuestales, en las condiciones de trabajo para los y las docentes y sobre todo en la multiplicidad de problemáticas en las que se han visto envuelto el estudiantado.
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La pandemia ha causado innumerables estragos desde lo laboral, lo emocional y lo

cognitivo sin lugar a dudas. Sin embargo, no es ella la única causante de estas dificultades, las autoridades y la actual política educativa del gobierno han hecho su aporte al respecto.

En repetidas oportunidades el Ministro de Educación y Cultura insiste en que no se trata de un tema de recursos, sino de cómo emplearlos para hacerle frente a los problemas que aquejan a nuestra educación. Nuestro sindicato claramente no coincide con esa visión, ya que las medidas tomadas de parte de la actual administración se han dirigido a recortar el presupuesto educativo en aspectos que no podríamos calificar como “lujos”. Los recortes recaen sobre aspectos básicos como la alimentación de niños y niñas o la atención para evitar la desvinculación de los y las estudiantes de secundaria en un contexto de pandemia (eliminación de becas, pérdida de cargos en los equipos multidisciplinarios, falta de una enorme cantidad de horas en todo el país, entre otros).

La dicotomía propuesta por las autoridades entre presupuesto y una mejor educación no solo no contribuye a la mejora del estado de la educación pública, sino que instala la lógica de que educarse es un gasto y que los y las responsables de que no se obtengan los resultados deseados son los y las docentes.

Nuestra localidad no es una excepción en relación a la falta de recursos y los recortes. Los liceos de la localidad sufren problemas edilicios sin posibilidad de solución por falta de presupuesto, o con soluciones temporarias como las aulas móviles (contenedores) que precarizan las condiciones en las que se enseña/aprende.

Otra de las dificultades es el crecimiento de las situaciones de vulnerabilidad socio económica en el estudiantado profundizadas por la pandemia. A esto se suma la no asignación de recursos humanos para atender las emergencias crecientes (equipo multidisciplinario o auxiliares de servicio por ejemplo). Para el liceo 1 solo se cuenta con 5 funcionarios de limpieza para aproximadamente 1500 estudiantes (sólo 1 para el turno nocturno). Esta necesidad se vuelve sumamente apremiante en un contexto en el que mantener las condiciones de higiene garantiza la salud de docentes, estudiantes, administrativos y personal en general. Además, no se puede hacer uso de la batería de baños del exterior del edificio por dicha falta de funcionarios, lo que permitiría descongestionar los baños del interior.

Nos preocupan además los proyectos de reforma curricular que limitan la diversificación y opciones en el bachillerato, unificando la educación en un todo uniforme sin posibilidades de seguir opciones que apuntan a lo humanístico, lo artístico y lo reflexivo.

En relación a la proyección de la matrícula para 2022, nos preocupa fundamentalmente la situación en niveles como el primer año de bachillerato con grupos que ya este año superan los 30 estudiantes, recordamos que en los últimos años se había logrado no superar los 25 estudiantes por grupo.

Por otra parte, el liceo no cuenta con equipo multidisciplinario para la atención de los estudiantes, cuya demanda se ha incrementado notoriamente debido al contexto de pandemia que atravesamos. Este contexto ha afectado emocionalmente a los y las estudiantes y se vuelve apremiante poder garantizar la salud mental y emocional de los y las estudiantes.

En relación a los laboratorios y los ayudantes preparadores, solo se cuenta un cargo para un liceo de ciclo completo y que funciona en tres turnos.

Por otro lado, en cuanto a la educación musical, en el coro del liceo 1 se pasó de 3 ensayos semanales a 1 (10 horas a 4 horas semanales). Esta abrupta reducción del tiempo pedagógico ha perjudicado los aprendizajes afectivos, motivantes, productivos y gratificantes que esta actividad promueve. El coro liceal es un espacio pedagógico intergeneracional, es la única actividad que atiende la integración de todos los niveles del estudiantado de cada centro educativo público, contribuye a generar sentimiento de pertenencia, genera múltiples aprendizajes en relación a las distintas edades de quienes participan y educa en términos del esfuerzo colectivo y colaborativo para lograr los resultados que propone este tipo actividad colectiva.

Este recorte instala de hecho una menor permanencia del estudiantado en el coro liceal y por ende en la institución. Provoca un menor desarrollo de la actividad artística institucional, lesionando la educación integral de las y los adolescentes, vulnerando así la oferta educativa.

En síntesis, no es posible ofrecer una educación óptima sino no se cuenta con recursos básicos para su desarrollo. Nuestra lucha continúa siendo por lo tanto por condiciones dignas para desempeñarnos en nuestro rol docente, pero sobre todo para se convierta en costumbre que los y las estudiantes puedan educarse y desarrollarse en un marco de dignidad, democracia, libertad y con una educación pública a la altura de los desafíos de la época.

Sin educación pública no hay futuro

Por un proyecto educativo democrático

Educar NO LUCrar