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08/11/2022

El cementerio de Progreso destaca por su entorno natural y lo cuidado que se mantiene

El Cementerio de la Ciudad de Progreso se concretó luego de una larga lucha de años y años, décadas, con mucha gente que reivindicó la necesidad que una ciudad necesita de ese espacio donde sus pobladores puedan tener su última morada… Es parte de la identidad y la fisonomía de un pueblo, como la plaza, los centros educativos, la comisaría o la iglesia.
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Las gestiones para su concreción las llevó adelante durante varios años una comisión Pro Cementerio que estuvo presidida por Hugo Delgado; que tuvo un arduo trabajo, llámese asambleas, cartas, notas, expedientes, presencia en la Junta Departamental, entrevistas con directores e intendentes, etc.

El Cementerio de Progreso fue inaugurado el 29 de enero de 2010, bajo el primer gobierno de Marcos Carámbula como Intendente de Canelones, con Walter Argüello como Secretario de la Junta Local (en esa época aun no había Municipio).

En aquel momento se presentó como un proyecto innovador, semi parquizado, con muchos espacios verdes y un entorno más amigable para las personas (familiares) que concurren a despedir o acompañar a sus deudos; además de un sistema de criptas novedoso.

Más allá de que tuvo algunos problemas en las criptas, con aguas subterráneas y plazos de reducciones que no se pudieron cumplir de acuerdo a lo previsto; hoy visualizamos la Necrópolis de Progreso de una forma muy prolija, muy cuidada, con detalles que la realzan, con un entorno de naturaleza muy amigable y que en cierta forma permite apaciguar ese sentimiento negativo y doloroso que inevitablemente provoca la muerte.

En ocasión de un nuevo Día de los Difuntos, el pasado miércoles visitamos el Cementerio de Progreso, y debemos destacar que sigue siendo ese lugar de paz y de encuentro espiritual tan necesario, sumamente cuidado y prolijo, con sombra, mucho verde, caminos naturales, un aljibe, bancos, una pequeña capilla y varios detalles difíciles de describir.

Además de la sombra, plantas y flores, algunos teros completaban el paisaje de campo o de parque, que lo hace apacible, disfrutable, más allá de que se visita en un momento de dolor o de recogimiento.

Felicitaciones a quienes tienen a su cargo la gestión y el cuidado del mismo, porque demuestran compromiso por lo que hacen y empatía con quienes llegan para visitar o despedir a sus seres queridos.

Cabe informar que hasta el momento se han efectuado en el cementerio de Progreso 1546 sepulturas (desde el 29 de enero de 2010 a la fecha), lo que hace un promedio anual algo superior a 120 sepulturas; destacando que en los últimos dos años ese promedio ha ido en leve ascenso.

En la Necrópolis de Progreso trabajan actualmente diez funcionarios; sumando quienes lo hacen los días hábiles (6), los fines de semana y feriados (2), así como los serenos (2).

El Cementerio de Progreso está conformado por los sectores de las criptas (sectores C, 1, 2, 3, 4 y 5), los sectores de nichos (sector I) y el sector de urnas (A, B y D).

Todas las mejoras que se han ido realizando tanto a nivel de forestación como de obras, ha sido con mano de obra de los funcionarios que trabajan a diario en el cementerio local, lo que ha merecido el reconocimiento y las felicitaciones de parte de la propia Dirección de Necrópolis del Gobierno de Canelones.

Si hay algo en lo que se debería mejorar es en el acceso, ya que esas cuatro o cinco cuadras desde que se cruza la vía férrea (hoy en construcción) hasta la propia Necrópolis, es un camino de balasto, que en esta época se transforma en una nube de polvo cuando pasan los vehículos de un cortejo fúnebre. Lo otro a mejorar, y que me decían ya está pedido, es que se coloquen algunos focos de alumbrado público en ese tramo, ya que en invierno los funcionarios llegan o se retiran sin luz solar.

Con referencia a este Día de los Difuntos; nos comentaban que hubo un movimiento constante durante casi todo el día, con mayor presencia en la mañana, donde por ejemplo el servicio de taxi (brindado en forma gratuita) tuvo una demanda continua.

También nos comentaban quienes venden flores en la puerta del Cementerio que se había vendido bien, y que para la media tarde ya casi no tenían nada.

En definitiva, destacamos el proceso que ha venido teniendo el Cementerio de Progreso, creo que hoy quienes tanto lucharon para su construcción deben estar por demás conformes con lo que se ha logrado