|
06/06/2023

Liceo 2 se suma al proyecto “No más colillas” de la fundación Sembrando Conciencia

En el marco del trabajo que viene realizando el Liceo 2 vinculado a la sustentabilidad y la promoción del cuidado del medio ambiente, así como fomentar competencias de ciudadanía global, local, digital y de comunicación, estudiantes de séptimo año están embarcados en el proyecto "No más colillas" que lleva adelante la Fundación Sembrando Conciencia.
liceo-2-2web.jpg

El objetivo principal de "No más colillas" es generar pequeñas acciones con un impacto positivo en el medio ambiente y reducir la contaminación ocasionada por las colillas de cigarrillos. Para lograrlo, se propusieron extender colectores de colillas a todos los hogares donde existan fumadores para que estas puedan ser recicladas.

Además, esta iniciativa trasciende las paredes del centro educativo e involucra activamente a toda la comunidad ya que tienen previsto colocar colectores en diferentes espacios públicos de la localidad. Estos esfuerzos no solo ayudarán a mantener la ciudad más limpia, sino que también contribuirán a la concientización sobre la importancia de desechar adecuadamente los residuos.

Un aspecto innovador del proyecto es que combina la sensibilización ambiental con el arte ya que las colillas recolectadas son sometidas a un tratamiento especial y transformadas en pintura con la cual se creará un mural que se pintará en dicho centro educativo.

En dialogo con la directora del centro, Prof. Carolina García, la adscripta de la institución, Prof. Patricia Pérez y algunos estudiantes, nos explican cómo surge esta iniciativa, en qué consiste el proyecto y cómo se puede contribuir desde diferentes ámbitos.

 

“Nos parece muy importante como centro educativo promover en el estudiantado todo lo que es conciencia ambiental…”

 

P.al Día- ¿Cómo surge esta iniciativa?

Patricia Pérez- La iniciativa surge a partir de un trabajo que se viene haciendo desde hace un largo tiempo en el liceo vinculado al eje de sustentabilidad; el año pasado ya habíamos comenzado a trabajar con séptimos años en una línea de trabajo con espacios verdes donde hicimos talleres, plantaciones de árboles en la plaza Norte, porque nos parece muy importante como centro educativo promover en el estudiantado todo lo que es conciencia ambiental y las acciones que podemos hacer desde los lugares que habitamos para poder transformar el lugar donde vivimos.  

Yo ya conocía el proyecto “No más colillas” de la fundación Sembrando Conciencia y en ese intercambio que tuvimos con Joaquín Bentancor que es su fundador me contó cómo venían trabajando, que a nivel país están participando cien centros educativos de todo el país, la propuesta nos gustó mucho, además hay una línea de trabajo vinculada a los árboles nativos que veremos si también la podemos implementar y le dije que teníamos muchas ganas de sumarnos a la campaña porque veníamos trabajando en esa línea. Fue así que trajimos la propuesta pensando en los séptimos años ya que teniendo en cuenta que van a trabajar durante tres años nos permite generar una continuidad con la misma generación durante todo su ciclo educativo de educación media básica.

P.al Día- ¿Cómo recibieron la propuesta los alumnos y cómo fue su involucramiento?

Carolina García- Para nuestra sorpresa se mostraron muy comprometidos, con muchas ganas, contentos y eso es lo que más nos interesa, que se apropien de algo tan importante como es el cuidado del entorno y de su ciudad.  

Patricia Pérez- Cuando Joaquín vino a visitarnos quedó muy entusiasmado al ver la energía y el compromiso de los estudiantes. Además asumieron el compromiso de llevar la propuesta a los otros grupos, de animarse a hablar, contarles e involucrarlos a que también se sumen.  

 

P.al Día- Además para ustedes como docentes es un proyecto que involucra varias áreas de conocimiento…

Patricia Pérez- Sí, para nosotros implica ciertas líneas de trabajo con ellos y el desarrollo de algunas habilidades y competencias como la comunicación, el compromiso ambiental, el compromiso con lo local, entonces la idea es seguir trabajando en esta línea.

P.al Día- ¿Cuáles fueron las primeras acciones que realizaron?

Sabrina- Luego de que vinieron a decirnos que íbamos a comenzar a trabajar en este proyecto tuvimos una videollamada con Joaquín que nos contó la contaminación que generan las colillas y cómo podíamos hacer para reducir esa contaminación y cuidar el medio ambiente. Lo primero que hicimos fue que cada grupo comenzó a recolectar colillas en bidones.

Valentina- También les comentamos acerca del proyecto y la fundación Sembrando Conciencia a los otros niveles (8º y 9º) para que no solo quede a nuestro nivel y lo tomaron muy bien.

“Desde chicos se nos enseñó a no tirar papeles o plásticos a la calle pero no se concientiza sobre la contaminación que generan las colillas…”

P.al Día- En el video que publicaron en redes sociales expresan cifras elocuentes del daño que causan las colillas al medioambiente…

Sabrina- Sí, por ejemplo una sola colilla contamina 50 litros de agua y en Uruguay se desechan unas 5 mil colillas por día.

Valentina- Un fumador puede fumar 20 cigarrillos por día por tanto son 20 colillas diarias que tira una sola persona y eso implica muchos litros de agua contaminada más teniendo en cuenta el momento en el que vivimos respecto a la falta de agua dulce. Desde chicos se nos enseñó a no tirar papeles o plásticos a la calle pero no se concientiza sobre la contaminación que generan las colillas.

Julieta- El 70% de las 5 millones de colillas que son arrojadas son muy dañinas para la naturaleza.

P.al Día- ¿Dónde recolectaron las colillas?

Sabrina- Salíamos a caminar y también por ejemplo yo llevé bidones a la Facultad de Medicina donde estudia mi hermana.

Valentina- Con algunas compañeras fuimos a buscar colillas a los bares que es donde la gente más fuma; en el bar que está en la esquina del liceo por ejemplo había muchas tiradas en el piso y los señores que estaban allí nos preguntaron por qué lo hacíamos y cuando les contamos que las estábamos reciclando para un proyecto ambiental desde ese momento comenzaron a dejarlas todas en un recipiente para que nosotros vayamos a recolectarlas. Eso está bueno porque una forma de ir generando el hábito en las personas.

P.al Día- ¿Cómo reaccionan cuando ven a algunas personas tirando colillas en la calle? ¿No le dicen nada y juntan la colilla como una forma de interpelar a esa persona desde el silencio o le explican amablemente que no está bien?  

Victoria- Yo a veces salgo a recolectar colillas y me pasa que mucha gente me pregunta por qué lo estoy haciendo y cuando le explicás en forma amable el daño que generan las colillas para el medio ambiente algunas personas se indignan o te dicen que no es verdad y te ignoran y otros te escuchan re copados.  

P.al Día- La idea es trabajar a nivel interno pero también a nivel de la comunidad, ¿qué acciones se van a estar llevando adelante en ese sentido?

Sabrina- Como nosotros le exigimos a la gente que no tire las colillas a la calle pero muchas veces no tienen donde tirarla tenemos que generar los puntos de recepción de las colillas y para eso vamos a colocar colilleros en espacios públicos como paradas de ómnibus o plazas y también vamos a comenzar con un proceso de armado de colilleros individuales para poder entregarle a la gente.

Victoria- Una compañera de mi madre que fue a Inglaterra le regaló un portacolilla que sirven para llevarlas en la cartera o en el bolsillo y guardar las colillas allí en vez de tirarla al suelo y eso nos pareció una buena idea.

Sabrina- Son colilleros reciclables hechos con las tapitas de los bidones para que la gente pueda tirar las colillas cuando va caminando en la calle y se los vamos a regalar a familiares y vecinos de Progreso.

Valentina- Para hacer los colilleros necesitamos bidones de 6 litros de agua con la tapa no importa la marca.

P.al Día- ¿Qué harán con las colillas recolectadas?

Lautaro- Se las vamos a entregar a la fundación y ellos nos van a dar pintura con la cual vamos a pintar un mural en el liceo que estará vinculado con la temática del cuidado del medioambiente.

Valentina- Para eso la colilla se somete a un proceso donde se desinfecta, se le saca el tabaco, los gérmenes se procesan con una sustancia llamada acetona y eso se puede usar para hacer muchas cosas como armazones de lentes, pintura como en este caso y hasta instrumentos musicales.

P.al Día- ¿Tienen que llegar a una meta especifica?

Valentina- Creo que la meta es juntar 3 bidones por grupo pero si la superamos mejor.

Sabrina- Son muchas colillas teniendo en cuenta que en un bidón de 6 lts. entran 3.700 colillas aproximadamente. Nuestro grupo que es 7º2 llevamos juntados cuatro bidones.

Lautaro- Incluso se ha generado una competencia interna entre los grupos para ver quien junta más bidones, por ahora va ganando 7º2.

P.al Día- ¿Algo más que quieran agregar?

Sabrina- Mientras elaboramos los colilleros, las colillas las vamos a recepcionar acá por tanto las personas que tengan colillas para traer o bidones vacíos pueden venir al liceo en el horario de 9 a 17 horas.

Valentina- Si van a juntar colillas eviten tocarla directamente con la mano porque son tóxicas, pueden usar guantes como hacemos nosotros.

Carolina García- Lo que nos queda ahora es comprometer a la comunidad pero esta charla con ustedes es un buen punto de partida para darle difusión y que cuando vean los colilleros en los espacios públicos y otras cosas que van a suceder sepan quiénes son los que están trabajando en este proyecto. 

Comentarles además que ya nos confirmaron que el año que viene podemos retomar el compromiso con el proyecto “No más colillas” así que el liceo de Progreso podrá continuar con el proyecto en el 2024.

En el Instagram nmc.uy pueden ver el trabajo que viene realizando la fundación y respecto a este proyecto en particular se brinda un montón de datos y estadísticas del impacto que las colillas generar en el medioambiente.