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23/10/2023

Silva asegura que hubo presiones para que el CVU dejara de impulsar el proyecto de mosto concentrado

Como recordarán nuestros lectores días atrás informábamos acerca de que el Centro de Viticultores del Uruguay (CVU) resolvió dejar de impulsar el proyecto de instalación de una planta de elaboración de mosto concentrado en el departamento.
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Esto surgió del cónclave de la comisión directiva del CVU, en la que se trató lo dialogado en la reunión intergremial en la que las diferentes gremiales del sector vitivinícola -bodegas, enólogos, representantes de turismo enológico, exportadores y productores de vino y uva- plantearon nuevamente su disconformidad con el proyecto y expresaron los impactos negativos que tendría el mismo sobre el sector.

Esta decisión motivó el enojo y la frustración del Secretario General del centro, Aramir Silva, uno de los propulsores de este proyecto que desde hace años viene luchando para que esta iniciativa se concrete argumentando que es la única salida que tiene el sector. 

Aramir Silva dialogó con Progreso al día acerca de esta situación, los beneficios que este proyecto traería para el sector y por qué el Centro de Viticultores resolvió dejar de impulsar el proyecto siendo que había sido el principal propulsor del mismo.

 

“El proyecto lo inicié yo pero no con un fin personal sino para el sector…”

 

P. al día- ¿Primero que nada recuérdenos cómo nace este proyecto?

Aramir Silva- Antes de que fuéramos candidato para ser presidente del centro ya se estaba hablando de que la viticultura tenía un gran problema y que había que buscar la posibilidad de desarrollar un proyecto agroindustrial de mosto concentrado. Luego vino la elección y cuando yo entré como presidente del CVU hace 23 años atrás empezamos a ver qué posibilidades había de llevar adelante ese proyecto no para el CVU sino para todo el sector.

Al poco tiempo fui a hablar con Daniel Berué que tenía una consultora, para hacer un estudio de investigación para ver la viabilidad del proyecto, para lo cual se necesitaba una inversión así que comencé a moverme para buscar la forma de financiarla. Justo en aquel entonces el INIA había lanzado un llamado de investigación de proyectos de emprendimientos donde podían entrar, sociedades anónimas, cooperativas, sociedades de fomento y entendíamos que era una posibilidad para que el centro pudiera desarrollar el proyecto.

La primera y la segunda etapa la tenía que pagar el centro y recién a partir de la tercera etapa comenzaba a ser financiada por el INIA. Se lo presentamos a la directiva del CVU y en aquel entonces dijo que no había plata, que no valía la pena hacer esa inversión lo que me dio mucha lastima entonces le propuse a Daniel financiarlo con el dinero que INAVI me daba semanalmente para el viático.

Se presentaron más de 350 proyectos, en la primera etapa quedaron menos de la mitad, en la segunda quedaron solo 11 dentro de los cuales estaba el proyecto del CVU, incluso fue el que mejor puntaje obtuvo y lo ganamos en justa ley, no hubo ningún acomodo político. 

Fue así que arrancamos pero desde un inicio ya tuvo problemas porque eran tantos los intereses que se tocaban que el proyecto estuvo trancado un año en INAVI hasta que me reuní con el secretario de dicho instituto Francisco Zunino y me dijo que iba a tratar de destrabar eso para darme la posibilidad de desarrollar el proyecto con el CVU. Una vez se aprobó comenzamos con la investigación con técnicos argentinos y uruguayos y se demostró que la única salvación del sector era crear una agroindustria como tiene Argentina que prestara servicio a todo el sector.

Pero luego los años fueron pasando, a cada nuevo ministro que entraba le presentaba el proyecto pero nunca nadie le dio valor a ese trabajo al cual el Estado había invertido un dinero (74 mil dólares) hasta que en el periodo pasado el gobierno anterior pagó el proyecto de la creación de una planta de mosto. Luego vinieron las elecciones, ganó Luis Lacalle Pou, le presentamos el proyecto nuevamente pero tampoco se le dio mucho valor por lo que empezamos a conversar con varios dirigentes de diversos partidos porque entendemos que este proyecto tiene que ser acompañado por todos porque es un proyecto nacional que tiene el objetivo de parar la caída del sector.

Fue así que se logró el apoyo político de varios partidos pero después el sector se puso en contra, empezaron a dar manija que no se podía, que el proyecto era mío, hasta que en una reunión el CVU dijo que dejaba de apoyarlo. En ese sentido quiero dejar claro que el proyecto no es mío, lo inicié yo pero no con un fin personal sino para el sector.

P. al día- ¿Cuáles son los beneficios que este proyecto traería para el sector?

Aramir Silva- Para nosotros la creación de una agroindustria de esta magnitud en el departamento es algo muy importante porque le permite al productor tener una mejor negociación en el mercado cosa que no sucede hoy en día ya que al ser un producto perecedero tenés que venderlo ganes o no ganes y te pagan lo que el mercado esté marcando o la realidad del bolsillo del bodeguero. En definitiva el más perjudicado es la pequeña industria que no tiene otra alternativa y esto tendría como resultado parar la caída del sector evitando perder más productores e industrias.

P. al día- ¿Por qué entonces las diferentes gremiales del sector vitivinícola se oponen al proyecto argumentando que puede tener impactos negativos sobre el sector?

Aramir Silva- Porque el sector se está concentrando cada vez en menos manos y como este proyecto pretende parar eso estás tocando los intereses de los grandes que pierden de ganar más.

Además se dice que con esta planta la uva en el mosto se va a pagar a bajo costo cosa que no es cierto y la prueba está cuando fuimos junto a una delegación a ver una planta de mosto a Argentina, recorrimos viñedos, vimos cómo se hacía el envasado al vacío, cómo desarrollaban el mosto, su calidad y a dónde lo dirigían. Ellos nos contaban que ese mosto concentrado rectificado se vende a Nestlé, a Coca Cola, a Japón y también a la comunidad europea.

P. al día- Imagino que para llevar adelante este proyecto se requiere una inversión importante, ¿de dónde saldría el dinero para financiarla?

Aramir Silva- Nosotros en Uruguay tenemos la posibilidad de conseguir un inversor que tiene ganas de jugar ese partido; lo único que nos pedía era la garantía de tener un volumen de uva de entre los 5 y 6 millones de kilos de uva para poder invertir. El tema es que el azúcar de la propia uva sería lo que debería corregir los vinos en nuestro país y no el azúcar de caña pero ahí estás poniendo una barrera arancelaria a los países que no usan mosto.

De esa manera el sector unido tendría una herramienta nacional que permitiera el desarrollo del sector con una proyección a futuro sin mirar el acomodo propio.

P. al día- ¿Por qué el Centro de Viticultores resolvió dejar de impulsar el proyecto siendo el principal propulsor del mismo? ¿Cree que hubo algún tipo de presión por parte de alguna gremial del sector que llevó a que se tome esta decisión?

Aramir Silva- Sí, de hecho dos compañeros me llamaron diciéndome que se habían sentido presionados, yo dije en la prensa que había sido Javier Traversa y que se había pasado de la raya ya que había presionado a algunos productores que si apoyaban el proyecto no les compraba la uva.

Después Traversa me llamó diciéndome que yo había estado muy mal, que su familia estaba muy ofendida por lo que yo había dicho y yo le dije que yo también tenía familia.

Yo estaba muy caliente ese día porque entiendo que hay límites en la vida; yo podría haber generalizado diciendo que fueron todas las gremiales pero eso es algo muy grande entonces tenía que decirlo con nombre y apellido.

Después lo llamé para decirle que estaba a la orden para sentarnos a conversar porque entendía que nos debíamos una charla frente a frente para poder avanzar en algo tan importante como es el sector ya que él tiene un poder económico muy fuerte.

P. al día- ¿Cuando se hizo la votación usted se levantó de la mesa y se fue, cómo se sintió después de eso?

Aramir Silva-  Muy dolido, esa noche no dormí nada, estaba con la presión muy alta.

 

“Hay una mesa política del centro que va a seguir trabajando en este proyecto y lo vamos a sacar adelante todos juntos…”

 

P. al día- ¿Cómo sigue este tema ahora siendo que a pesar de haber perdido el apoyo de las gremiales el Senado de la República aprobó el Proyecto de instalación de una planta de elaboración de mosto concentrado?

Aramir Silva-  Después de pensar unos días bajamos la pelota al piso y le dije a la directiva que tengo un gran desafío personal, tengo que conversar con las otras organizaciones para unir el sector y sacarlo adelante entre todos.

Tenemos que articular, hay una mesa política del centro que va a seguir trabajando en este proyecto y lo vamos a sacar adelante todos juntos.

Obviamente que llevará su trabajo pero creo que tengo la capacidad y la responsabilidad como hombre de dar pelea con la frente en alto para unir este sector y sacar algo positivo para el asalariado rural, para el pequeño productor, sus hijos y sus nietos.

Como dijo Aparicio Saravia, cayó la cáscara de este sector pero quedó un cerno y ese cerno va a dar la batalla. 

P. al día- ¿Algo más que quiera agregar?

Aramir Silva- Agradecer a todos los que de una u otra manera me recibieron y me escucharon, a los diferentes partidos políticos que jugaron un papel muy importante dentro del senado como Cabildo Abierto, el Frente Amplio y el Partido Colorado y al semanario Progreso al día por todo lo que me han apoyado.