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21/04/2026

Don Ciriaco Rodríguez cumplió 100 años

Ciriaco Rodríguez nació el 7 de abril de 1926 en el paraje El Chileno, de Durazno, cerca de Sarandí del Yi; hijo de Rogelio Rodríguez Rodao y Perpetua Soria. Luego de cursar primaria en la Escuela Rural Nº 28, comenzó a trabajar en el campo con su padre. Posteriormente lo hizo en distintos campos de la ruralidad de Durazno, esquilando, domando potros, y otras tareas de campo.
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Se casó con Elba Olivera y tuvieron 9 hijos; hace cerca de 60 años llegaron a Juanicó, ingresando a trabajar en el ANCAP, y dos o tres años después se afincaron en Progreso.

Don Ciriaco actualmente vive solo, en la casa de siempre (Villa Progreso), pero con alguno de sus familiares muy cerca. Se hace de comer -especialmente le gusta hacer puchero-, se toma algún whisky y el infaltable vaso de vino con la comida, lo que lo mantiene con enorme vitalidad; aunque también atribuye su longevidad a que está “muy bien con el de arriba”.

En la siguiente nota, desgranamos la historia y el presente de Don Ciriaco Rodríguez Soria, un progreseño adoptivo centenario; que tiene 9 hijos (4 varones y 5 mujeres), 26 nietos, 32 bisnietos y 10 tataranietos.

 

“Muchos vivimos más si estamos bien con el de allá arriba…”

 

P.al Día- ¿Qué sensación le genera llegar a los 100 años de vida?

Ciriaco Rodríguez- El sentimiento mío, le voy a decir, muchos vivimos más si estamos bien con el de allá arriba y yo desde chico estoy orando a Dios, soy muy creyente. Después estudié, mi abuelo me enseñó que las estrellas son de Dios, después yo hice una oración a Dios y le pedí que me ayudara a llegar hasta el año 2000, y llegué, y después me hice testigo de Jehová y ahí me bauticé también y prediqué la biblia.

P.al Día- En su vida diaria, de niño, de joven, se alimentó bien?

Ciriaco Rodríguez- Sí, con lo que se comía en aquella época. Trabajé, trabajé con mi padre desde que era chiquito, le ayude a él. Mi padre era carrero con huelles y andaba en los pastoreos, yo era chicuelo y hacía fuegos, hacía la comida con bosta de vaca en un estrebe.

P.al Día- Cuenteme un poco más de sus orígenes, sus padres, su familia…

Ciriaco Rodríguez- Nací en la 6ta. Sección de Durazno, en el Chileno Chico, cerca de Sarandí del Yí. Mis padres fueron Rogelio Rodríguez Rodao y mi mamá Perpetua Soria.

P.al Día- Y cuantos hermanos tenía?

Ciriaco Rodríguez- Somos catorce hermanos en tres madres.

P.al Día- Usted vivió en el Chileno Chico desde niño, fue a la escuela ahí y luego trabajó en el campo con su padre…

Ciriaco Rodríguez- Sí, fui a la Escuela Rural 28, ahí en el campo, iba toda la gurisada de la zona. Terminé la escuela y después ya empecé a trabajar. Mi padre tenía campo, compró 23 cuadras de campo en un pueblo chiquito que se llamaba del Agüero, lejos de la vía, Punta de Rieles, Chileno y Blanquillo.

Después trabajé de esquilador, todos los años esquilaba a máquina en las estancias de la vuelta. Después estuve de encargado de una estancia y en esa estancia domé potros, y después me fui de Chileno para Blanquillo y trabajé con un doctor que tenía campo.

P.al Día- Usted se casó, contrajo matrimonio, ¿con quién?

Ciriaco Rodríguez- Con Elba Olivera, tuvimos nueve hijos, ocho nacieron en Durazno y la más chica nació acá en Canelones, cuando estábamos en Juanicó.

P.al Día- ¿Cuando vino para Juanicó ya sabía que iba a trabajar en el Ancap, o se vino y después consiguió el trabajo?

Ciriaco Rodríguez- No, cuando vine trabajé en unas quintas de la zona, y después entré a trabajar en el ANCAP, estuve algunos años en Juanicó, hasta que cerró.

P.al Día- ¿Luego de cerrar la planta de Ancap en Juanicó se vinieron para Progreso a vivir?

Ciriaco Rodríguez- Sí, ANCAP cerró su planta en Juanicó, entonces nos hicieron unas preguntas donde queríamos trabajar, y yo les dije que en Ancap de Capurro, y así fue. Ahí nos vinimos a vivir a Progreso.

“Me levanto a las 7.30, tomo mate, tomo un “wiskisito” antes de mediodía, y después un vinito con la comida…”

 

P.al Día- ¿Cómo era Progreso cuando usted vino para acá con su familia?

Ciriaco Rodríguez- Era un poquito más chico, pero esta casa la compré en aquella ápoca, ya estaba hecha, desde que vine a Progreso yo compré esta casa en Villa

P.al Día- Además de tener nueve hijos tiene una cantidad de nietos también…

Ciriaco Rodríguez- Sí, tengo muchos nietos, bisnietos y tataranietos (uno de sus hijos nos decía que son 26 nietos, 32 bisnietos y 10 tataranietos).

P.al Día- La verdad se puede sentir privilegiado…

Ciriaco Rodríguez- Como le decía, yo soy muy creyente en Dios, hago la oración, prediqué mucho la oración, los testigos de Gehová prediqué muchos años, caminando. Siempre me llevé bien con los vecinos del barrio, para andar acá tenía bicicleta, después me compré una motocicleta, y andaba para allá y para acá.

P.al Día- La familia le hizo una reunión hace pocos días...

Ciriaco Rodríguez- Sí, imagínese que cumplí un siglo de vida y el domingo me hicieron una reunión familiar, un cartel que decía “Ciriaco 100”, e hicieron un montón de cosas, así que se ve me porté bien.

Fue en el Salón “Enzo” en el barrio, fuimos todos, llenamos el salón. Yo les decía si llego vamos a festejar los 100 años, donde vamos a poner a la gente si vienen, y me decían “vamos a alquilar el salón”. Ellos se encargaron de todo, vinieron hermanos, vino gente de Sarandí, ahora me llamo un hermano de Cerro Chato.

P.al Día- ¿Y cómo es un día suyo hoy con 100 años?

Ciriaco Rodríguez- Tengo 100 años, me levanto 7.30 de la mañana, tomo mate, después tomo un “wiskisito” del Ancap (Mac Pay) casi todos los días antes de mediodía, y después un vinito con la comida. En la comida normal, tengo una nieta que vive pegado acá y es la que está siempre atenta. Además tengo mucha gente, hijos, nietos que vienen.

Camino acá en la casa, yo cocino, hago mi puchero, yo lo hago, no me gusta me lo hagan porque yo sé cómo hacerlo, con mucho zapallo que es bueno para el estomago.

P.al Día- ¿Le gusta ver fútbol por tele?

Ciriaco Rodríguez- Sí, soy hincha de Peñarol, trato de verlo siempre. Y también soy hincha de Juanicó, de la época que vivíamos allá. Íbamos siempre a verlo, me acuerdo de ver jugar a tu padre, el “Pato” Peraza. Hace mucho no voy a ver a Juanicó.

P.al Día- Lo felicito y lo iba a invitar a jugar un partidito de fútbol…

Ciriaco Rodríguez- Un partido de fútbol no, pero al truco si (risas)… Muchas gracias por venir.