Allí entrevistamos a la Comisión Vecinal Villa Villarejo, que preside Omar Lozano, a quien acompañan como secretario Roberto Villanueva, como tesorera Rosario Piedracueva, integra además la comisión Tabaré Costa (de reconocida trayectoria política, siendo incluso Intendente alterno de Yamandú Orsi en su primer período), en presencia además de otros integrantes como Florencia, María y Edith, vecinas que están trabajando integradas a la comisión. Estando ausentes otros integrantes debido al clima y a sus obligaciones personales.
Dialogamos de todos los temas que preocupan y ocupan a la Comisión Vecinal: Educación, Atención de Salud, Vivienda, Transporte, Trabajo, Urbanismo, construcción de Comunidad y Convivencia.
“Ha cambiado la calidad de la construcción de las viviendas en Villarejo y también se viene procesando un cambio a nivel de comunidad y de convivencia…”
P.al Día - ¿Cómo se puede definir a Villarejo, desde el punto de vista de su historia, de su evolución o proceso de urbanización?
Omar L.- Esto comenzó por el año 50 que se fraccionó la mitad de lo que hoy es toda la villa, y en el año 53 se fraccionó la otra mitad… empezaron viviendo tres familias, después fueron ocho y hace unos veinte años se pobló totalmente, vino gente de otros lados, de Las Piedras, de Montevideo, de otros lugares y hoy somos unas 600 personas más o menos en el barrio.
P.al Día- ¿El nombre “Villarejo” viene del apellido de la familia propietaria de estos terrenos?
Omar L.- El propietario de esto era un señor Lobo, que incluso falleció acá en una visita al barrio, y él le puso Villarejo homenajeando a su esposa que era de apellido Villarejo. Era una villa que surgía con aquel fraccionamiento, por eso es Villa Villarejo.
P.al Día- ¿Cuándo se da el mayor crecimiento poblacional de esta villa?
Omar L.- Se da a principios de este siglo, hace poco más de veinte años, ya estaba todo fraccionado, hubo mucha gente que vino y ocupó un terreno, en principio eran casitas muy precarias, de costanero, de chapas… después cuando la gente se afianzó y comenzó a trabajar, cambió, hoy son todas de material y techo de zinc, o casi todas. Eso llevó a que mucha gente tuviera alambrado cuatro o cinco terrenos, y algunos aprovecharon para hacer su “negocio inmobiliario”, pero generalmente es todo ocupación, salvo los de muchos años que tenemos algún documento, pero los de veinte años para acá fueron ocupando terrenos.
P.al Día- ¿Y cómo está hoy Villarejo en cuanto a servicios y carencias?
Roberto V.- Hoy respecto a los cambios que ha habido en la población de Villarejo podemos hablar de dos cosas; ha cambiado la calidad de la construcción de las viviendas en Villarejo, se nota, es visible, la gente que está habitando acá mayoritariamente es gente que trabaja en la zona, ya sea en las zafras de las distintas plantaciones, ya sea frutales, cebolla o ajo, o la vendimia, y alguna gente que trabaja en Las Piedras, en Montevideo o en otros lugares más cercanos.
Lo que estamos viendo es que hay junto con ese cambio del tipo de población, también un cambio en lo que se viene procesando a nivel de comunidad y de convivencia en el pueblo. Nosotros como comisión hace cuatro años que estamos trabajando, más o menos, y arranca tras la instalación de un CAIF, que es una iniciativa del CAIF Caritas de Juanicó.
Eso permite que se constituya la Comisión Vecinal, y a partir de ahí los procesos de instalación de actividades culturales, como por ejemplo el carnaval que no existía en Villarejo, los festejos del Día del Niño, Día de la Primavera, actividades sociales y culturales que se hacen en la plaza del pueblo.
Hay un convenio que estamos llevando adelante con la Facultad de Ciencias Sociales, que es lo que nos permite tener estos informes, hay un censo de la situación laboral, habitacional y social en general hecho por la Facultad de Ciencias Sociales de la UDELAR que nos ha dado guías hacia donde apuntar.
Trabajamos en lo que podemos junto con el Municipio -de Canelones antes y este último año con el Municipio de Juanicó-, y digo dentro de lo que podemos porque nosotros tenemos iniciativas propias en algunas cosas, y nos ponemos de acuerdo con la intendencia y el municipio en algunas gestiones, o las desarrollamos nosotros por nuestra propia iniciativa y medios.

P.al Día- ¿Se puede decir que la comisión vecinal es quien genera esa construcción de comunidad, al tiempo que gestiona y articula soluciones a las múltiples carencias que tiene villa Villarejo?
Roberto V.- Ese es el objetivo principal que tenemos como comisión vecinal, atender las necesidades del pueblo de Villarejo.
Cuando se hizo el cabildo luego de que se instaló el nuevo municipio en Juanicó, nosotros presentamos como comisión una carpeta con diez iniciativas que habían sido conversadas y vistas de diferentes maneras por los vecinos, alumbrado, calles, cunetas, atención médica, atención veterinaria, todo lo que hace a las necesidades de vida de la gente, Plan Rumbo con el tema de la educación.
Como comisión hemos impulsado el encuentro de los directores de todas las escuelas de la zona para intercambiar con respecto a la educación de los gurises, y acá juntamos a todos, juntamos a todas las escuelas, al liceo de Canelón Chico, estuvo la Inspección de Primaria Departamental, y estamos trabajando en conjunto con la Facultad de Ciencias Sociales.
Hay un vecino que se ha hecho cargo de trabajar con los gurises en el tema del deporte, se hace todos los sábados una actividad deportiva acá, y después se les da una merienda, estamos implementando el apoyo escolar a los de secundaria junto con Facultad de Ciencias Sociales, y ahora queremos empezar a tener actividades con los de primaria… Y este salón en el que estamos existe porque existía la comisión.
P.al Día- ¿Cómo nace el centro de barrio, cuándo se consolida?
Rosario P.- Como decía el compañero hace cuatro años que nosotros comenzamos a reunirnos en nuestras casas porque no teníamos un lugar físico, hasta que se construyó este Centro de Barrio hace un año y meses.
La Comisión se fue afianzando, ha trabajado muy fuerte, y hoy tenemos Personería Jurídica, está inscripta en el Ministerio de Educación y Cultura, y eso es muy importante sobre todo a la hora de firmar determinados convenios o apoyos, nos da legalidad.
P.al Día- ¿Cuáles son las principales carencias o necesidades que tiene la población de Villarejo? Educación, vivienda, salud, urbanismo?
Rosario P.- El tema de la educación para nosotros es muy preocupante, si bien estamos rodeados de muchas escuelas tenemos a dos kilómetros y medio la escuela 134 del Rincón del Gigante, a poco más de 3 kms la Escuela 13, y a unos 5 kms tanto la Nº 33 como la Nº 40, ambas de la Ruta 107 (una hacia Sauce y la otra hacia Canelones). Y la cercanía de dos liceos, el de Canelón Chico a unos 9 kms y el de Santa Rosa que está a casi 20 kms pero con mejor locomoción que otros.
P.al Día- ¿El tema del transporte público es neurálgico, es así?
Rosario P.- Justamente una compañera me hacía acuerdo y me decía “no nos olvidemos de hablar del tema de la locomoción”, es muy importante el tema de la locomoción en la villa, porque es muy escaso y discontinuo.
Nosotros por ejemplo para ir los niños nuestros a la Escuela Rural 134 (2,5 kms), tienen que caminar un kilómetro para recién tomar el único ómnibus que va para Juanicó y pasa por la escuela, y que después vuelve de tarde solamente para traerlos, y volver a caminar ese kilometro hasta llegar a la villa, entonces cuando llueve se complica mucho. Nosotros hemos tramitado y hemos pedido a Compañía del Este que entre a la villa, hemos levantado firmas.
Co del Este dice que no pueden entrar, y nunca van a entrar mientras las calles estén en el estado que están, las calles están en una condición precaria, casi deplorables. Ahora con el tema de las lluvias y al no tener cunetas y no tener como desagotar el agua, es más complicado aún.
P.al Día- ¿Cuándo las lluvias son abundantes tienen problemas acá?
Omar L.- Sí, con el tema de las lluvias, al no tener cunetas y no tener cómo desagotar el agua, se complica. Es un trabajo de ingeniería, es un trabajo para profesionales, y es lo que estamos impulsando. El jueves pasado hubo vecinos que se inundaron, que tuvieron que auto evacuarse.
P.al Día- ¿Esos vecinos están sobre la costa del arroyo?
Tabaré C.- No, no, simplemente porque acá el terreno es quebrado, es la topografía de la zona. Está más alto sobre la Ruta 32 al este, y también al oeste del lado de Rincón del Gigante, las aguas vienen para el medio de la villa, está encajonado acá, y también del sur donde está la Planta Asfáltica… todas las aguas vienen hacia esta parte de la villa, y luego si desaguan en el arroyo hacia el norte.
Estas cosas llevan muchos años, que el agua, que la inundación, que la lluvia… Es que la gente construyó donde pudo construir; y a veces construyó donde pasa el agua cuando llueve demasiado. Entonces, ahora, en el lugar donde se puede hacer o limpiar un canal, hay casas. La gente construye como puede, no como quiere. Hay que estudiarlo bien, pero ahora es más difícil poder resolverlo.
Pero tenemos un proyecto muy cerca de poder concretarlo; si bien se lo presentamos en el Cabildo, a la Intendencia y al municipio, los vecinos, con aportes propios, y la comisión aportando lo que falta, vamos a empezar ya antes de septiembre, a canalizar algunas cunetas, porque no pueden esperar. Con las predicciones de lluvias que hay para adelante, la gente no puede esperar que el año que viene se mejore el presupuesto institucional, por decirlo de alguna manera, y lo vamos a hacer nosotros ahora.
Ya pedimos presupuesto a dos empresas, hay una conformidad importante en los vecinos de que se haga así, con aporte de ellos, con aporte de la comisión, para que sea la respuesta mucho más rápida.
P.al Día- ¿Cómo genera sus recursos la comisión?
Rosario P.- Comenzamos a tener los recursos generándolos nosotros mismos, haciendo kilos y kilos de tortas fritas, hacíamos pizzas caseras y las vendíamos, bebidas, con los eventos de carnaval.
Pero tenemos también un apoyo de la Fundación AZVI, un padrino, que tiene que ver con la obra del Ferrocarril Central (Tren de UPM), ellos tenían que hacer obras sociales dentro del país, y gracias al alcalde que tuvimos anteriormente, Darío Pimienta, que nunca lo vamos a dejar de nombrar, porque él podía haber llevado el proyecto para otro barrio de Canelones… Le pareció aplicable a nosotros que estábamos organizándonos para hacernos un local muy pequeño, para las reuniones y para el barrio, y logró derivar ese apoyo para acá.
P.al Día- Es decir que este Centro de Barrio fue construido también con el aporte de AZVI…
Tabaré C.- Sí, esa empresa trabajó para el Ferrocarril Central, y le tocaban dos contrapartidas dentro de su responsabilidad social, una fue a Durazno y la otra a Canelones.
Cuando le plantearon a Canelones, el alcalde Daniel Pimienta dijo, “yo tengo un lugar donde hay una comisión trabajando y no tiene espacio físico, que está necesitando para todo lo que está sucediendo ahora”. En aquel momento era muy difícil cambiar de casa, y se llevó adelante y con tanta suerte, con tanta responsabilidad, que los padrinos siguieron siendo esa fundación, o sea, no se terminó con la construcción del Centro de Barrio. Nos siguen apoyando.
Ahora hay una comisión administrativa en la que está la intendencia, el municipio, la comisión barrial y el CAIF.
P.al Día- ¿El CAIF donde funciona?
Tabaré C.- El CAIF como anexo del CAIF Caritas de Juanicó funciona en la casa de Omar (Lozano); por ahora, está previsto la construcción de un local.
P.al Día- ¿Tienen censados cuántos niños hay en la villa?
Roberto V.- Sí, nosotros desde hace tres o cuatro años estamos entregando a principio de año, un apoyo material para los estudiantes. En el primer año, solamente entregamos túnica para los escolares, y a partir del segundo año empezamos a entregar túnica y material para primaria y secundaria. Entonces, lo que tenemos registrados son 140 gurises que están yendo a la escuela o al liceo o al CAIF. Debe haber algunos más, pero no mucho más.
Acá hay esa características, que las familias, mayoritariamente es gente joven con niños, chicos, adolescentes.
Tabaré C.- En todo este proceso de Villarejo, que hay cuatro o cinco familias fundadoras, que ya van en la cuarta generación viviendo acá; la última inmigración fue gente muy joven. Gente que necesitaba hacerse una casita, rápido, se llenó la villa de familias, de familias, que tienen hijos, chicos.
Por eso fue la urgencia del CAIF; se hizo un estudio y arrojó que había que hacer un CAIF rápidamente; había 28 niños menores de 3 años. Ahí se gestionó y se pudo concretar.
Ahora ya hay una camada de gurises que empezaron el CAIF cuando se introdujo ahí y que ya están en primaria.
P.al Día- Hablábamos de educación, de transporte, de las calles y las inundaciones. También hay una problemática de viviendas, sabemos que están trabajando sobre el tema.
Roberto V.- Hay un tema de vivienda. Nosotros nos agregamos a una comisión de la gente de Juanicó, más allá de que nosotros habíamos empezado a tratar el tema.
El problema de vivienda que tiene Villarejo es muy particular, hemos tenido conversaciones con el presidente de Mevir, le entregamos una carpeta planteando la situación específica de Villarejo y hemos estado conversando en el municipio con la gente que tiene esas iniciativas en Juanicó, en la que hay algunos proyectos.
Pero un problema que tenemos nosotros acá en Villarejo es la legalidad de los terrenos, ese es el problema, un problema que tiene el Estado uruguayo; que en realidad debería priorizar el problema de las personas… Acá, estamos en ese problema. Por mantener el criterio legal, estamos postergando la solución para las personas. Para la gente.
Quizás, habría que buscarle a través de la institucionalidad alguna enmienda, para poder solucionar. Acá, entre los que estamos ahora hablando con el periodista, hay gente que se le está lloviendo la casa. Lo estamos tratando de solucionar de la forma que podemos, nosotros como comisión dentro de las posibilidades que tenemos, damos una mano. Pero no, no hay posibilidad material de que la comisión de vecinos resuelva el problema.
P.al Día- ¿Tampoco hay un predio público para desarrollar un plan de viviendas?
Omar L.- Sí, está el predio donde estaba la planta asfáltica. Cuando se fraccionó por primera vez, el propietario de estos terrenos le adjudicó en aquel momento a Vialidad, un predio con la condición de que mantuviese las calles del barrio en condiciones. Aparentemente, ese era el compromiso. Se instaló, y nunca las mantuvo. Allí se hizo la planta asfáltica cuando se pavimentó la Ruta 32.
Tabaré C.- Hasta hace poco era un lugar donde se depositaban vehículos del MTOP, ahora hubo una limpieza muy importante, hace pocos meses, por lo tanto quedó un espacio muy apetecible para poder buscar una solución habitacional para aquellos que lo necesitan. Nosotros en principio pensábamos en el mejoramiento de las viviendas, porque acá hay gente que se está haciendo la casa o que se la ha hecho con mucho sacrificio, mucho esfuerzo.
Tal vez se generaría una división, si se llega con una cantidad de casas nuevas para algunas familias, y hay gente que hace 20 o 30 años que está mejorándose su casa. No es una discusión que se da en la comisión, pero... Si ponemos las cartas sobre la mesa, pensamos qué podemos comenzar con un mejoramiento de las viviendas de muchas familias, ayudando con materiales, por ejemplo. Todo se puede hacer. Está todo para hacer.
Y con relación a ese predio, tenemos también la voluntad de la ministra (Lucía Echeverry) de poder conversar, porque ese espacio quedó libre ahora.
Acá hay otro problema que no lo nombramos, que es el tema del agua potable. Con el tema de la sequía había problemas con el agua. Hubo un vecino -que hoy ya no está entre nosotros- que en la etapa previa a esta comisión peleó mucho por el agua, y se logró poner agua de OSE. Aquí no había agua de OSE, aquí los vecinos hacían los pozos, como se hace en las zonas rurales. Un recuerdo para Raúl Acosta que fue uno de los que juntó firmas y más luchó para la colocación del agua de OSE. Pero, qué pasa… En determinado momento del año -sobre todo en verano- hay poca presión. Hay momentos del día que no llega el agua a la parte más alta. Acá había dos pozos hechos que nunca se usaron; y cuando vimos que había problemas de presión del agua, pensamos en ponerlos a funcionar. Llevamos el agua a analizar, y grande fue la sorpresa, tenía arsénico en alto nivel, por lo tanto se lacraron los pozos. El agua subterránea de aquí, no sabemos si es por la planta asfáltica o por la composición del suelo, pero tiene un nivel de arsénico muy alto.
Ahora estamos en la instancia de solicitar construir un tanque o una subestación para poder mejorar el agua, que le llegue a todos los hogares, estamos hablando del siglo XXI y no puede faltar el vital el elemento.