A mediados de marzo del corriente año publicamos una nota en la que una mamá de una alumna de 2do año del Liceo 2 de Progreso que reside en el barrio El Dorado Chico, perteneciente al Municipio 18 de Mayo, denunció públicamente en nuestro medio una situación de racismo y acoso del cual su hija estaba siendo víctima, recibiendo constantes expresiones malsonantes que hacían alusión a su color de piel así como también había sufrido episodios de acoso y amenazas por parte de otros alumnos. Esa situación que la menor venía soportando incluso desde el año pasado la afectó psicológicamente y según declaró su madre había manifestado su deseo de no concurrir más a dicho centro educativo.