El 2020 golpeó a varios sectores productivos pero para la vitivinicultura fue un año excelente tanto en producción como en calidad de vinos, al punto que la cosecha fue calificada por muchos como memorable. Esto se debió a que el clima fue benévolo donde las condiciones del tiempo con sol y lluvias equilibradas que se registraron entre el final de la primavera y el verano favorecieron la formación de la planta. Asimismo la pandemia y la mayor permanencia de la población en sus hogares, hicieron que el consumo de vinos en Uruguay creciera un 30% el año pasado.