Entre febrero y marzo, los viñedos uruguayos viven uno de los momentos más esperados del año: la vendimia. Es la época de cosechar la uva, pero también de celebrar el cierre de un ciclo de trabajo y el comienzo de otro, marcado por la transformación de ese fruto en vino. Por eso, históricamente, la vendimia es una fiesta: agradece a la tierra, reúne a las personas y pone en valor tradiciones que combinan saber, tiempo y disfrute.